viernes, 21 de octubre de 2011

Muammar al-Gaddafi, El libro verde

EL Libro Verde de Libia. Primera parte: La Solución del Problema de la Democracia



”El poder del Pueblo”

EL SISTEMA DE GOBIERNO
El problema político del sistema gubernamental es el más
importante de aquellos que se presentan a las sociedades
humanas.
A menudo, el conflicto que surge en el seno de una familia tiene
su origen en este problema.
Este problema ha adquirido mayor gravedad después de la
aparición de las sociedades modernas.


Actualmente, los pueblos se enfrentan a este problema persistente
y las sociedades soportan los numerosos riesgos y extremas
consecuencias que de él se derivan. Estas sociedades no han
tenido todavía éxito para encontrarle una solución definitiva y
democrática. Este «Libro Verde» presenta la solución teórica
definitiva al problema a del «aparato gubernamental».
En el mundo actual, la totalidad de los regímenes políticos son el
resultado de la lucha que libran los distintos sistemas de
Gobiemo para alcanzar el poder, ya sea esta lucha pacifica o
armada, como la lucha de clases, de sectas, de tribus, de partidos
o de individuos se liquida siempre por el éxito de uno de esos
sistemas, individuo, grupo, partido o clase y por la derrota del
pueblo, en consecuencia, la derrota de la verdadera democracia.
La lucha política que conduce a la victoria de un candidato con,
por ejemplo, el 51 por 100 del conjunto de los votos de los
electores, conduce a un sistema dictatorial, pero bajo un disfraz
democrático. En efecto, 49 por 100 de los electores están
gobernados por un sistema de Gobierno que ellos no han elegido
y que, por el contrario, les ha sido impuesto. Y esto es la
dictadura. Esta lucha política puede conducir también a la
victoria de un sistema de poder que no represente mas que a la
minoría, especialmente cuando los votos de los electores se
reparten entre un conjunto de candidatos de los que uno de ellos
obtiene mas votos que cada uno de los otros considerados
individualmente. Pero si se sumasen los votos obtenidos por los
«derrotados», se conseguiría una gran mayoría. Sin embargo, es
proclamado vencedor el que tiene el menor numero de votos, y su
éxito; ¡se considera legal y democrático! Pero, en realidad, se
instaura una cobertura democrática falsa.
Esta es la verdad de los regímenes políticos que dominan el
mundo actual. Su falsificación de la verdadera democracia
aparece claramente: se trata de regímenes dictatoriales.

LAS ASAMBLEAS PARLAMENTARIAS
Las Asambleas parlamentarias son la columna vertebral de la
democracia clásica moderna que domina el mundo.
La Asamblea parlamentaria es una representación desvirtuada del
pueblo y los sistemas parlamentarios constituyen una solución
truncada al problema de la democracia; la Asamblea
parlamentaria se constituye, fundamentalmente, como
representante del pueblo, pero su fundamento no es, en realidad,
democrático, ya que la democracia es el poder del pueblo y no el
poder de un sustituto del pueblo... El hecho mismo de la
existencia de una Asamblea parlamentaria significa la ausencia
del pueblo, pues la verdadera democracia no puede establecerse
mas que por la participación del propio pueblo, y no a través de
la actividad de sus sustitutos. Las Asambleas parlamentarias se
van convertido en la barrera legal entre el pueblo y el ejercicio
del poder al excluir a las masas del ejercicio de la política y
monopolizar la soberanía popular por si misma en sustitución de
las masas y a los pueblos no les queda mas que la falsa apariencia
democrática, que se manifiesta en co1orarse en largas filas para
depositar las papeletas de voto en las urnas electorales.
A fin de poner al desnudo la realidad de la Asamblea
parlamentaria, nos es preciso buscar su procedencia: o bien es
elegida en circunscripciones electorales, o bien es constituida por
un partido o una coalición de partidos o por designación. Pero
ninguno de estos medios es democrático, pues el reparto de los
habitantes en circunscripciones electorales significa que un solo
diputado representa, según el numero de habitantes, a miles, a
centenares de miles o a millones de ciudadanos. Esto significa
también que el diputado no esta vinculado por un lazo orgánico
popular con los electores, puesto que es considerado, según la
democracia clásica existente, como el representante de todo el
pueblo junto con los restantes diputados. A partir de ahí, las
masas se separan definitivamente del diputado y el diputado se
separa definitivamente de las masas. Por lo tanto, desde que
recibe los votos, el diputado se convierte en monopo1io de su
soberanía y obra en su lugar y así vemos que la democracia
clásica que actualmente existe en el mundo, otorga a los
miembros de las Asambleas parlamentarias una veneración y una
inmunidad que niega a los miembros del pueblo. Esto significa
que las Asambleas parlamentarias se van convertido en un medio
de usurpar y de monopolizar el poder del pueblo y, por ello, los
pueblos tienen hoy derecho a luchar a través de la revolución
popular, para destruir los instrumentos de la monopolización de
la democracia y de la soberanía que niega la voluntad de las
masas y que se llaman Asambleas parlamentarias, y a proclamar
su grito resonante representado en un nuevo principio: »El pueblo
no puede ser sustituido por nadie».
Cuando la Asamblea parlamentaria se forma como consecuencia
del triunfo de un partido en unas elecciones es una Asamblea de
partido, y no la Asamblea del pueblo, y representa a un partido y
no al pueblo; y el poder ejecutivo detentado por la Asamblea
parlamentaria es el poder del partido vencedor y no el poder del
pueblo. Lo mismo ocurre con la Asamblea parlamentaria en el
seno de la cual cada partido dispone de un cierto numero de
escaños; los titulares de estos escaños son los representantes de
emana de una coalición semejante es el de los partidos de la
coalición y no el poder del pueblo. En tales regímenes, el pueblo
es la presa por la que se combate y es entonces explotado y
sometido por los sistemas políticos que combaten entre sí para
alcanzar el poder, para arrancar votos al pueblo, mientras que
este se alinea en filas silenciosas, que se mueven como un
rosario, a fin de depositar las papeletas en las urnas, de igual
modo que echaría otros papeles en los cubos de la basura... Esta
es la democracia clásica que domina al mundo entero, bien se
trate de regímenes de partido único, de regímenes bipartidistas o
multipartidistas, e, incluso, sin partidos; Así se demuestra
claramente que «la representación es una impostura».
En cuanto a las Asambleas que se forman por la designación o la
sucesión no tienen ningún aspecto democrático.
Teniendo en cuenta que el sistema de elección de Asambleas
parlamentarias descansa sobre la propaganda para alcanzar votos,
se deduce que se trata de un sistema demagógico, en el verdadero
sentido de la palabra. Es posible comprar y manipular los votos al
mismo tiempo que es imposible para los más pobres competir en
las luchas electorales, las cuales las ganan los ricos únicamente.
Son los filósofos, los pensadores y los escritores quienes se han
hecho abogados de la teoría de la representación parlamentaria, al
mismo tiempo que los pueblos eran nevados, sin saberlo, como
rebaños, por los reyes, los sultanes, los conquistadores... La
máxima aspiración de los pueblos en aquella época era tener a
alguien que les representase ante aquellos gobernantes, los cuales
rechazaban esta formula. Y, por eso, los pueblos luchaban larga y
amargamente para conseguir esta aspiración. No es, por tanto,
razonable que ahora, después de la victoria de la era de las
republicas y el comienzo de la era de las masas, la democracia
sea tener un pequeño grupo de diputados para representar grandes
masas. Es una teoría anticuada y una experiencia superada. El
poder debe ser enteramente del pueblo.
Las dictaduras más tiránicas que el mundo ha conocido se han
establecido a la sombra de Asambleas parlamentarias.

LOS CONGRESOS POPULARES Y LOS COMITES
PUPULARES
Los congresos populares son el único medio de la democracia
popular. Todo sistema de Gobierno diferente a este modo, el
modo de los congresos populares, es un sistema de Gobierno no
democrático. Todos los regímenes gubernamentales que
prevalecen actualmente en el mundo no serán democráticos
mientras no hayan descubierto este modo. Los congresos
populares son el último resultado del movimiento de los pueblos
hacia la democracia. Los congresos populares y los comités
populares son el fruto final definitivo de la lucha de los pueblos
por la democracia. Los congresos populares y los comités
populares no son invenciones de la imaginación, sino que son
productos del pensamiento humano, que ha asimilado todas las
experiencias humanas para conseguir la democracia.
L a democracia directa, cuando es puesta en práctica, es
indiscutible e incontestablemente el método ideal de Gobierno.
Como un pueblo, sea cual sea su población, no puede ser reunido
a la vez para discutir, estudiar y decidir su políticos, las naciones
se desvían de la democracia directa, que se convierte en una idea
utópica alejada de la realidad, y ha sido sustituida por numerosas
de Gobierno come son las Asambleas parlamentarías, las alianzas
de partidos y los referéndums, que terminan todos ellos por aislar
al pueblo de gestionar la política de sus asuntos y por usurpar su
soberanía y monopolizar la política y la soberanía en provecho de
estos aparatos sucesivos y en lucha por el poder, bien sean
individuo, clase, taifa, tribu, parlamento o partido.
Pero el “Libro Verde” anuncia a los pueblos la orientación en
el camino de la democracia directa, de acuerdo con un
planteamiento bueno y práctico.
P uesto que en la idea de la democracia directa no hay dos
personas normales que estén en desacuerdo que es la ideal,
aunque era imposible ponerla en práctica: y puesto que esta
Tercera Teoría Universal nos presenta una experiencia realista de
la democracia directa, el problema de la democracia se encuentra
entonces definitivamente resuelto en el mundo. ¡No quede a las
masas más que luchar para abatir todas las formas dictatoriales de
Gobierno que dominan actualmente en el mundo y que son de
modo falaz llamadas democracias con sus diversas
manifestaciones: del parlamento, a la taifa; de y la tribu y la
clase, al partido único, al bipartidismo o al multipartidismo!
La democracia no tiene más que una sola forma y una sola
teoría. Las diferencias y las divergencias entre los sistemas
llamados democráticos son la prueba de que no son
democráticos. El poder del pueblo no tiene mas que un solo
rostro y no se puedo realizar el poder popular nada mas que de
una sola manera: por los congresos populares y los comités
populares. “No hay democracia sin congresos populares y los
comités en todas partes”
Primeramente el pueblo se divide en congresos populares de
base. Cada congreso elige un comité para que lo dirija. El
conjunto de estos comités forman los congresos populares para
cada zona, diferentes de aquellos de la base para cada zona.
Después, las masas de los congresos populares de base eligen a
comités populares administrativos para sustituir a la
administración del Gobierno. A partir de ese momento, todos
los centros de la sociedad se encuentran dirigidos por los comités
populares y estos comités populares que dirigen estos centros son
responsables ante los congresos populares de base, los cuales les
señalan la política a seguir, controlando la ejecución de esta
política.
Así, la administración será popular y el control será popular y
se pondrá fin a la definición anticuada de la democracia, según la
cual “la democracia es el control del gobierno por el pueblo”. La
definición justa que la sustituirá es: “la democracia es el control
del pueblo por el pueblo”
T o do s los ciudadanos miembros de estos congresos
populares pertenecen por sus funciones o por sus profesiones a
grupos o a sectores diferentes: obreros, campesinos, estudiantes,
comerciantes, artesanos, funcionarios y profesionales. Además de
pertenecer como ciudadanos a los congresos populares de base o
a los comités populares, pueden constituir sindicatos o aquellas
uniones profesionales que les son propias.
Los congresos populares de base, los comités populares, los
sindicatos y las uniones integran definitivamente el congreso
General del pueblo donde se encuentran los dirigentes de los
congresos populares, los comités populares, las uniones
sindicales o profesionales.
Lo que sea debatido en el Congreso General del Pueblo, que se
reúne una vez por año, será sometido, a su vez, a los congresos
uniones. Los comités populares, responsables ante los congresos
populares de base, comenzarán entonces a poner en ejecución el
programa así elaborado.
E l Congreso General del Pueblo no es el conjunto de
miembros o de personas físicas, como en las Asambleas
parlamentarias, sino el reencuentro de los congresos populares de
base, de los comités populares, de las uniones y los sindicatos y
de todas las agrupaciones profesionales.
A sí, la cuestión del aparato de Gobierno será resulta y, al
mismo tiempo, se habrá puesto fin a los sistemas dictatoriales. El
pueblo se convertirá en el sistema de Gobierno y el problema de
la democracia en el mundo quedará definitivamente resuelto.

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