martes, 7 de abril de 2020

Coyuntura de África, por Ramiro de Altube

Año 1. Número 1
Primer trimestre de 2020
Ramiro de Altube
ISSN: 2683-9857 
Lic. Creative Commons



“Sólo cuando el orden establecido se acepta como medida de todas las cosas, 
se convierte en verdad su mera reproducción en la conciencia”. 
(Theodor Adorno, Prismas)

“Un recurso natural no puede ser sino una bendición divina. Es su uso lo que puede ser una maldición. 
El gas, el petróleo, los fosfatos, el zircón, el oro. Tanta riqueza que tenemos y no nos beneficiamos. 
Esa maldición se puede transformar en crisis. Muchos países en el mundo han sido desestabilizados por multinacionales porque una nueva dinámica política ha querido poner ésto en cuestión. Eso es lo peligroso”. 
(Ousmane Sonko, opositor y líder panafricanista senegalés, 2 de febrero de 2020).

En la última semana de septiembre de 2019, en la ciudad de Nueva York, durante una cumbre de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un grupo de expertos/as de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM), presentaron un informe donde advertían que "el espectro de una urgencia sanitaria global se vislumbra en el horizonte" y que “hay que prepararse para lo peor”. 
El documento incluye un balance de las actitudes y políticas tomadas por los principales “líderes” del mundo luego de las últimas epidemias y problemas sanitarios de alcance global, entre los cuales consideran la última epidemia de ébola en el África subsahariana. La conclusión de lxs investigadores es que, más allá de los miedos y preocupaciones iniciales, luego del paso del pico agudo de las enfermedades, se relajan las medidas de prevención y los programas sanitarios se abandonan, aún cuando en términos financieros resultarían a la postre menos costosos que las medidas que se deben tomar una vez desatada la epidemia. 
Esta actitud tiene raíces en la confianza que los núcleos occidentales tienen en sí mismos y en la civilización que habitan. La historia del capitalismo occidental tiene muestras de sobra de las relaciones estrechas entre confianza y crisis estrepitosa. En este caso el informe decía: "Europa y Norteamérica se sienten muy a salvo, pero hay que explicar a la gente que, en un mundo interdependiente, cualquier brote puede afectar, como mínimo, a los países vecinos. Todavía no somos conscientes de lo conectado que está este planeta a través del transporte aéreo. En cuestión de horas puedes haber llevado cualquier enfermedad de un lado del globo a otro”. Por todo ello los expertos proponían: “Si queremos empezar a prepararnos ya, hay que instalar laboratorios en zonas en riesgo, preparar personal cualificado como epidemiólogos e informar a la población para que ellos mismos sean los primeros que den la voz de alarma.” (El País, 5-10-2019).
Lamentablemente, como sabemos, la dinámica de funcionamiento del capitalismo impide que razones de índole humanitaria o ecológica primen sobre las relaciones de poder y rentabilidad que están en la base y son el principal objetivo del funcionamiento del conjunto. En ese maquinaria estamos incorporados y la difusión de la pandemia del coronavirus (Covid 19) es una muestra contundente y tremenda de ello. Pero este drama sanitario mundial - que se suma a otros ya existentes que vive la humanidad desde hace tiempo - no puede ser considerado ninguna sorpresa. Forma parte de una crisis profunda y estructural iniciada en 2008, que no ha encontrado solución hasta hoy y que muestra su forma más aguda en la difusión vertiginosa de este nuevo virus por todo el globo terráqueo. 
Esta etapa aguda de la crisis capitalista iniciada y contínua desde 2008, encuentra en la coyuntura de África su expresión en diferentes procesos históricos que iremos presentando de modo secuencial y alternativo. Tales procesos incluyen hechos, sucesos, situaciones y acontecimientos que están influenciados por determinaciones de distinta índole: a) del corto plazo de la etapa post-caída del muro de Berlín, b) del mediano plazo del período “independentista” (desarrollado desde la segunda postguerra) y c) del largo plazo, que incluye la colonización europea (desde el último cuarto del siglo XIX), el extenso período de la trata negrera (desde fines del siglo XV) y toda la historia  previa de los “reinos africanos tradicionales”. 
Por supuesto, estos procesos históricos presentes en la coyuntura africana están en plena transformación a partir del aislamiento y las políticas de emergencia que están tomando todos los paises implicados. La analogía hasta ahora pertinente es la de la crisis de 1930 y sus derivas espeluznantes.

sábado, 28 de marzo de 2020

Contagio Social: Guerra de clases microbiológica en China. (Chuang)

Acercamos un artículo anónimo, publicado en el blog Chuang, de China, y traducido al castellano por el blog Artilleria Inmanente. Aparecido como una visión crítica desde aquel país en princípios de febrero, hace una reflexión sobre el despliegue represivo del aparato estatal chino en el aislamiento de Wuhan. Pero también nos propone una relación interesante y plausible, entre el aparecimiento del nuevo Coronavirus con las manipulaciones humanas en la producción industrial de carnes y la concentración de las grandes urbes. Esa relación también es extensiva, como lo han alertado algunos investigadores, a la expansión, en escala mundial, de la invasión de ecositemas en vista de la sed capitalista por nuevas tierras para la explotación agroganadera, en la superfície, así como del boom de actividades mineras y la consecuente invasión de los subsuelos.

En fin, una lectura obligatoria para la reflexión necesaria sobre la insistencia y renovación de un sistema peligroso para el Planeta y la vida en general.


Clique aqui para leer el artículo

domingo, 1 de septiembre de 2019

"El legado económico de Mandela", de Michael Roberts (2016). Traducción de Ramiro de Altube (UNR)



La muerte de Nelson Mandela nos recuerda la gran victoria que las masas negras de Sudáfrica lograron sobre el violento, cruel y regresivo sistema del apartheid, primero alentado por el imperialismo británico y luego adoptado por la reaccionaria y racista clase dominante de Sudáfrica para preservar los privilegios de una pequeña minoría. Mandela pasó 27 años en la cárcel y las personas que él representaba libraron una larga y dura batalla para derrocar a un régimen grotesco, respaldado por las grandes potencias imperialistas, incluidos los EE.UU., durante décadas. 


A pesar de los esfuerzos de los conservadores británicos, particularmente bajo Margaret Thatcher, ganadora y jefa máxima (“diner-in-chief”) de todos los reaccionarios a nivel mundial, y los otros líderes imperialistas, el régimen sudafricano fue finalmente puesto de rodillas por los sacrificios de millones de sudafricanos negros: la fuerza de trabajo en las minas, los niños en las escuelas y el pueblo en los distritos segregados. Ellos fueron apoyados por las acciones solidarias de los trabajadores y el pueblo en la mayoría de los países a través de boicots, huelgas y campañas políticas. Fue una gran derrota para las fuerzas de la reacción en Gran Bretaña y Estados Unidos.

Pero el momento del fin del apartheid también se debió a un cambio de actitud de la clase dominante blanca en Sudáfrica y de las clases dominantes de los principales Estados capitalistas. Hubo que tomar la dificil decisión (“hard-headed decision”) de dejar de considerar a Mandela como “un terrorista” y reconocer que un presidente negro era inevitable e incluso necesario. ¿Por qué? La economía capitalista de Sudáfrica estaba de rodillas. Eso no era sólo por el boicot, sino porque la productividad del trabajo negro en las minas y las fábricas había descendido sin parar. La calidad de la inversión en la industria y la disponibilidad de la inversión desde el extranjero se habían reducido considerablemente. Esto se expresó en la rentabilidad del capital que alcanzó el nivel mínimo de la posguerra durante la recesión mundial de principios de 1980. Y a diferencia de otras economías capitalistas, Sudáfrica no encontraba la manera de cambiar esa situación a través de la explotación de la fuerza de trabajo. 

Tratado de Nankín - Fragmentos (traducción)

FRAGMENTOS DEL TRATADO DE NANKÍN, firmado el 29 agosto de 1842. [Tomado de: Asia for Educators. Una iniciativa del Instituto Weatherhead de Asia Oriental de la Universidad de Columbia] 

Traducción: Virginia Monti y Ramiro de Altube (UNR) 
-Septiembre de 2015- 

Introducción
Tras la derrota de China por los británicos en la Guerra del Opio de 1839-1842, se impusieron las siguientes condiciones al Gobierno chino en un tratado firmado en la ciudad de Nankín.



Artículo I
De aquí en adelante habrá paz y amistad entre… (Inglaterra y China) y entre sus respectivos súbditos, quienes gozarán de seguridad y protección plenas tanto personal como de sus propiedades dentro de los dominios del otro.

Artículo II
Su Majestad el emperador de China acuerda que los súbditos británicos, incluidas sus familias y propiedades, estarán autorizados a residir en las ciudades y los pueblos de Cantón, Amoy, Fuzhou, Ningbó y Shanghái con el objeto de continuar con sus actividades comerciales, sin ser importunados ni restringidos. Su Majestad la reina de Gran Bretaña, etcétera nombrará a superintendentes u oficiales consulares para que residan en cada una de las ciudades mencionadas arriba y se desempeñen como medio de comunicación entre las autoridades chinas y los comerciantes mencionados, y se aseguren de que los súbditos de Su Majestad británica liquiden puntualmente los impuestos que correspondan y demás obligaciones del Gobierno chino estipulados de aquí en adelante.

sábado, 31 de agosto de 2019

Thomas Macaulay y la India británica, por Lucía Delmastro

Introducción
  
Para la realización de la siguiente monografía, decidí llevar a cabo un análisis de fuentes, a fin de comprender algunos aspectos determinados de la dominación británica en la India, centrándome en el período comprendido entre fines del SXVIII hasta principios del SXX.
Las fuentes elegidas para el análisis son fuentes primarias de carácter público, provenientes del poeta, historiador y político inglés Thomas Babington Macaulay, miembro del partido whig británico, quien tuvo la misión, en la primera mitad del SXIX, de diseñar un sistema educativo en la India.
A través de dicho análisis, se intentará demostrar cómo la función del intelectual, creador de ideología, es fundamental para sostener una situación de dominación sobre un territorio externo a la metrópolis, logrando la cooperación de los dominados y hasta su participación activa en dicha dominación, destacando el rol fundamental de la educación en la persecución de dichos objetivos.
Comenzaré con un breve recorrido histórico que introduzca la forma en que el dominio británico se fue afianzando en la India, dando lugar luego al análisis de fuentes propiamente dicho.
En el último apartado, haré hincapié en ciertos aportes teóricos y metodológicos de diferentes autores y corrientes, que considero sumamente útiles a la hora de abordar cuestiones como la dominación, el consentimiento, la educación, el discurso, etc.

La colonización francesa del África subsahariana y el estigma del negro, por Samir Nasif


Siguiendo a Samir Amin, el contraste centro/periferias es inherente a la expansión mundial del capitalismo en todas las etapas de su despliegue, incluso desde sus orígenes. Este proceso ha tomado diversas y sucesivas formas en estrecha relación con las características específicas de las distintas fases de acumulación capitalista1. Desde el siglo XVI el continente africano es saqueado, explotado y sus habitantes diezmados por los países centrales, económicamente hablando, de Europa. La trata negrera que precede al periodo colonial conoció formas extremas de humillación y tortura hacia la población negra del África. El desarrollo de la ciencia y de la técnica (planisferios, mapas, brújulas, nuevas embarcaciones, imprenta, armas de fuego, etc.) han permitido a los europeos avanzar territorialmente en la empresa colonialista2. Los negros del continente africano contribuyeron decisivamente en el despegue y el avance de la revolución industrial europea y americana. Teniendo en cuenta estos privilegios económicos de los que se beneficiaban solamente las potencias europeas entendemos que era sumamente necesario justificar y legitimar estas prerrogativas de lucro. De este modo, el negroafricano ha sido considerado un animal, se le ha negado su humanidad, se los ha tomado como una raza inferior, una especie carente e incapaz y, en el mejor de los casos, visto como un niño necesitado de tutela y guía, como una suerte de “racismo caritativo” que los considera apegados a las emociones y lejos de la razón. Estos estereotipos se vehiculizaron en el imaginario europeo a través de diversos mecanismos, por ejemplo, la prensa y la ‘ciencia’. Ambos fueron y son medios propagandísticos y legitimadores, forjadores de ideologia que dan al eurocentrismo su sostén teórico. Para ilustrar estas consideraciones tomaremos fuentes inherentes al colonialismo Francés de fines del siglo XIX, tratando de demostrar como la negritud fue y es una construcción europea estrechamente ligada a una racionalidad económica propia del capitalismo.

Séptima, por Virginia Monti



La psitácida pandilla,
con vetusta cantinela,
instrumentó la faena
que dio vuelta la tortilla.
La mujer no se arrodilla,
que les quede bien clarito.
Vengan, vean, los invito:
sigue habiendo llama y calle
y, si reparan en detalles,
todavía se oye el grito.

"Leyendas kakanas", de Rita del Valle Cejas y la CKPA (Comunidad Kakán Putquial Andalgalá - Catamarca) - libro de leyendas ancestrales con ilustraciones para colorear

Publicamos hoy aquí, con mucha gratificación y en colaboración con la Comunidad Kakán Putquial de Andalgalá (Catamarca), a través de Juan Ca...