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viernes, 19 de diciembre de 2025

"Entrevista a Ruben Um Nyobè (1) en el maquis (2) de Camerún, por René Mauries" (1956), traducción de Mila Kobryn (UNR)

Texto original en francés tomado de:  Um Nyobé, R. (1984). Le problème national kamerunais. (J.A. Mbembe, Ed.). París: L'Harmattan.




- El principio de independencia de Camerún es reconocido por Francia. ¿Cómo piensa la evolución de las relaciones entre su país y Francia en el plano económico, financiero y cultural?

Una vez reconocido el principio de independencia, su implementación tendrá como resultado la formación de un gobierno nacional camerunés que estará habilitado a realizar acuerdos económicos, financieros y culturales con Francia, sobre la base de una total igualdad y para beneficio mutuo de ambas partes.

- La unificación de las dos Camerúns parece derivarse automáticamente de la Independencia. ¿Piensa que debe ser algo inmediato o evolucionar, como sostiene una expresión conocida, en una “realización progresiva”?

El verdadero problema, el problema concreto y candente en el momento actual, es el de la independencia inmediata. Es sobre esa base que se podrán iniciar conversaciones fructíferas con las autoridades francesas y británicas.

Políticamente hablando, el concepto de “realización progresiva” no resulta válido cuando se trata de la independencia y de la soberanía nacional, porque estos son derechos naturales e indivisibles de todos los pueblos del mundo, por lo que ningún país tiene la potestad de restringirlos como un favor hacia un pueblo que ha sido privado de ellos por la fuerza, como es el caso aquí. Por el contrario, los procesos históricos de todos los países del mundo no son otra cosa que la “realización progresiva” de la independencia. Nuestro país, que comenzará su vida como un país subdesarrollado, pretende asumir esta “realización progresiva” en el marco de una soberanía plena.

lunes, 20 de octubre de 2025

"Maternidades, decolonialidad y otredades en “Canción dulce” y “El país de los otros” de Lëila Slimani", por Claudia Mirian Correa



[Fotografía tomada de lavanguardia.com]


Ficha didáctica


Las obras de Leïla Slimani “Canción dulce” y “El país de los otros” abordan temáticas vinculadas a las mujeres, en particular al cruce multicultural entre la mujer marroquí, su estatus en una sociedad islámica patriarcal y la mujer europea, también señalada por otras limitaciones en un ambiente acechante y vulnerable. Ambas obras fueron editadas en castellano por Cabaret Voltaire. Particularmente la autora realiza un anclaje crítico en la ubicua problemática de las maternidades, en las contradicciones que entraña el ejercicio de ese rol y en cómo es asumido desde diferentes lugares marcados por la raza, la clase social y el género. Especialmente se enfoca, como lo expresa Lina Meruane en su ensayo “Contra los hijos”1, respecto al lugar idealizado de la mujer madre todopoderosa. Nos muestra un relato mordaz y feminista en este sentido, que más adelante retomaremos. Existe un tono caústico que recorre ambas obras. Asimismo es importante destacar que utiliza una mirada interseccional al trabajar ese vínculo decolonial*. También podríamos decir que la salida a la luz de la voz y las acciones de las mujeres, otredades invisibilizadas, es permanente. La muerte, la guerra, el asesinato, las violencias y los problemas en la salud mental de las mujeres son algunos de otros tópicos tocados.


    La escritora franco marroquí, Leïla Slimani, empieza su camino literario con la obra “En el jardín del ogro” de 2014. Nació en Rabat, Marruecos, en 1981, su padre fue un diplomático marroquí y su madre franco-argelina. Es por ella una escritura que navega entre dos mundos. Vivió en Marruecos, en un ambiente de clase alta y con libertad, hasta culminar el Liceo y luego viajó a París, donde realizó estudios políticos y posteriormente otros sobre medios de comunicación. Trabajó además como periodista en L’Express y Jeunne Afrique hasta volcarse en la actualidad por completo a la literatura. Vive actualmente en Francia.

*El término se refiere, en este contexto, a una corriente del feminismo que analiza las impresiones desde una perspectiva que supera los análisis de género para incluir las de raza, clase y colonialidad del poder (esta última impuesta por el etnocentrismo).

lunes, 29 de septiembre de 2025

"Chimamanda Ngozi Adichie. La potente voz de una escritora afroamericana, entre cambios y migraciones", por Claudia Miriam Correa*

 *Claudia Correa es profesora de historia, graduada en la UBA y docente del nivel medio y superior así como de la Universidad Arturo Jauretche. Se ha especializado en los últimos años en los estudios de género de las mujeres africanas y afrodescendientes.

 “Para este país

  traje

  el  color de mi piel

  mi  pelo rizado

  mi  idioma materno

  mis comidas favoritas

  en la memoria de mi lengua”

  Para este país, Lubi Prates


Introducción

Este escrito fue elaborado para ser presentado en las XVIII Jornadas Inter Escuelas de Historia realizadas en Santiago del Estero en el año 2022. En particular me resultó importante el hecho de poder reivindicar lo afrodescendiente desde una perspectiva que vincula el género con la raza y la clase social. Nada más grato que hacerlo de la mano de la vasta obra literaria de Chimamanda Ngozi Adichie. Una joven escritora nigeriana nacida en 1977 en Enugu, Nigeria, en el seno de una familia de la etnia igbo, hija de padres universitarios. Sus progenitores fueron Grace Ifeoma y James Nwoye Adichie. Ella en 1996 obtuvo una beca para estudiar Comunicación y migró a Estados Unidos a estudiar en la Universidad de Drexel. Allí experimentó en carne propia la diáspora. Incluso como lo indica en “El peligro de la historia única” (2009), es allí donde se define como africana. Ella había crecido como una lectora precoz en un campus universitario del este de Nigeria, Nsukka, recorriendo historias cuyos protagonistas eran extranjeros, norteamericanos y británicos, blancos y de ojos azules. Es decir que estuvo siempre cruzada por una visión eurocéntrica. El idioma oficial de Nigeria era el inglés. Adichie manifestó que la historia única de África provino de la literatura occidental. En 1561 el navegante londinense John Lok llega a África Occidental y describió a los africanos negros como “bestias sin hogar”. Y a partir de allí se cimentó una tradición del África subsahariana como un lugar de oscuridades, de diferencias y limitaciones. Ella le puso un nombre proveniente de la lengua materna, igbo, nkali a esa visión del relato único: “ser más grande que otro”. Todo se define en una historia que sigue ese principio del nkali, o sea según el modo en que se cuenta, quién la cuenta, en qué momento lo hace y cuántos la cuentan, entre otros puntos. Son las estructuras subyacentes del poder las que generan la mirada, según en qué extremo nos colocamos si en el de las clases o pueblos dominantes o en el de las clases o poblaciones dominadas. Pero gracias a escritores africanos como Chinua Achebe y Camara Laye su percepción del otro en la literatura cambió y pudo encontrarse con personajes como ella, de piel negra, en espacios similares al suyo.

     Asimismo me siento profundamente emocionada por haber realizado el Taller de Lectura Afro, coordinado por Luciana De Mello, periodista cultural de Página 12, durante octubre y diciembre de 2021, ya que gracias a este hermoso espacio pude conocer abundante y novedosa bibliografía sobre esta temática que utilicé para enriquecer la trama de esta investigación y también mis clases de Historia en los segundos años de secundaria, que abordan la Modernidad. Gracias a ella he conocido a autoras afrodescendientes como Lubi Prates, brasileña, cuyo libro de poemas “Un cuerpo negro” me pareció muy relevante para esta ponencia porque recoge las experiencias de desarraigo de aquellas mujeres que tienen que migrar. Poniendo gran énfasis en el pasado esclavista.

     Por otro lado, me parece importante entender a África como un vasto, diverso y potente continente y no como un “país”, de forma reduccionista, porque ello nos ayuda a ahondar en la complejidad de sus realidades y a visibilizar la riqueza de sus contradicciones. Reconociendo la dinámica de estas sociedades y sacándolas del lugar del prejuicio, el estereotipo y el inmovilismo. Especialmente nos  ayuda a comprender el contexto histórico que pone de relieve problemáticas tales como la esclavitud, el racismo, la misoginia y el colonialismo. El mismo contexto que le pone el nombre de civilización  a lo hegemónico, y que degrada lo autóctono como barbarie. Chimamanda Ngozi Adichie destaca en sus intensos protagonismos femeninos las resistencias frente a estas estructuras desiguales que producen aquellas problemáticas. Ifemelu en “Americanh” e Ifeoma en “La flor púrpura” son claros ejemplos de ello. Además en ambos personajes, mujeres negras, encontramos la potencia de la palabra, la fuerza de la acción, la certeza de la diáspora y la imposición de una migración que visibiliza estas situaciones. Y sobre todo muestra que siguen siendo actuales, el racismo, la misoginia y el colonialismo, más allá de los principios liberales que se enarbolen en las metrópolis como Estados Unidos o Gran Bretaña. 

    Tomaremos en este escrito los planteos teóricos que trabajan desde una perspectiva no eurocéntrica. Primeramente al filósofo camerunés Achille Mbembe plantea, en su libro “Necropolítica”, que “el capitalismo racial es el equivalente a una vasta necrópolis que descansa en el tráfico de muertos y de osamentas humanas”, algo que sucede bajo un neoliberalismo que, fusionado por primera vez con el animismo, captura, devasta y saquea un mundo cuyo drama ya no reside en una multitud explotada, sino en su expulsión del sistema y su conversión en humanidad superflua y prescindible para las necesidades del capital. Luego, a Rita Laura Segato que aporta, con su indudable evocación del sociólogo peruano Aníbal Quijano, el concepto de colonialidad del poder (“Crítica de la colonialidad y otros ensayos”). A partir de la llegada de los europeos a América, desde fines del siglo XV, concomitante a las primeras excursiones sobre África que culminarán en la trata de esclavos, se inicia la Edad Moderna. En el contexto de la Modernidad es que aparecen definidas Europa, Portugal, España, América y África. Así como lo indio y lo negro. Pero para el caso de América hay una fundación única de un Nuevo Mundo como una categoría central a diferencia de África y Asia, que surgen de un modo periférico. En el concepto de colonialidad del poder está inscripto el eurocentrismo, que para el caso de las novelas de Adichie se vincula al sometimiento a estructuras de dominación que tienen que ver con el imperialismo inglés, tanto de Gran Bretaña como de Estados Unidos. El mismo se asienta en la inferioridad racial de los colonizados. Es decir que esto nos lleva a la noción de racismo, es decir, la jerarquización y atribución de valor desigual tanto a las personas, su trabajo y sus productos, en este caso con intervención especial del color de la piel. Tanto las normativas como las pautas de existencia de quienes son sometidos y oprimidos, los condenados de la Tierra, son devastadas, discriminando saberes y producciones, reduciendo civilizaciones, valores, capacidades, creaciones y creencias. Y finalmente nos conectamos con otros conceptos como género y patriarcado, que para el caso africano implican que en adelante el lugar de las mujeres de razas inferiores quedó estereotipado junto al resto de sus cuerpos, debilitado y marginal.

    En su libro “¿Acaso no soy yo una mujer?”, Bell Hooks refiriéndose a la devaluación sistemática de la mujer negra en Estados Unidos, encuentra el origen de dicho menosprecio en el aplastamiento de la condición de las mujeres negras en la violación de las esclavas, durante el período colonial. La persistencia de esa estigmatización produjo un sesgo sexista y racista, que hace mirar a la mujer negra como un ser de poco valor y valía, sexualmente depravada e inmoral. En los cuentos cortos de “Algo alrededor de tu cuello”, Adichie, a menudo trabaja sobre ese estatus degradado con el que se percibe a las mujeres negras migrantes. La misma Ifemelu en “Americanah” al llegar a Estados Unidos sin dinero y con escaso apoyo de su tía residente se ve obligada a pasar por una situación de abuso. En “Todas tendríamos que ser feministas” cuenta una anécdota de su infancia en Nigeria, en la cual su profesora de primaria promociona la aprobación de un examen con la mejor nota para el ejercicio del cargo de monitor o delegado de la clase. Ella obtiene la mejor calificación pero no puede hacerlo porque solo los varones podrían ejercerlo.

     Del mismo modo la violencia ocupa un lugar central en la obra de Adichie. En su “Tipología de la violencia”, Byung-Chul Han, en “Macrológica de la violencia” nos habla de las diferencias entre violencia y poder. Mientras el poder construye un continuo de relaciones jerárquicas, la violencia genera desgarros y rupturas. El poder une y encaja mientras que la violencia genera transgresión y delito. Mientras el poder se inclina hacia el otro hasta doblegarlo, la violencia se inclina hacia el otro hasta quebrarlo, destruye su espacio. Tanto la violencia como el poder, son estrategias para neutralizar la otredad. Este desgarro, este corte lacerante, está sumamente presente en la obra de Adichie en ese proceso de neutralización de la otredad. La flor púrpura es uno de los ejemplos más acabados de ello.

    La propuesta de esta investigaciónno seguirá la línea cronológica de la obra de la autora  ni tampoco dará un panorama pormenorizado de los argumentos de la misma. Apenas sugerirá la lectura de estos libros y un estudio comparado de los mismos. Entendidos como “bildungromans” o novelas de aprendizaje, pero desde una perspectiva crítica y “short stories” o historias cortas. Los artículos sobre las diferentes novelas y relatos de Adichie que conseguí para analizar están casi todos escritos en inglés, salvo unos pocos en portugués y uno en castellano, por lo cual me he visto en la obligación de realizar una traducción de ellos. Algunos hindúes, otros alemanes y uno etíope. La labor consistirá en trabajar primero con sus dos más grandes novelas históricas “Medio sol amarillo” (2006) y “Americanah” (2013), ya que fueron las que pude leer durante el aislamiento obligatorio en el 2020, para luego focalizar en los relatos cortos de “La flor púrpura” (2003) y los cuentos de “Algo alrededor de tu cuello” (2009). Finalmente introduciremos las narraciones de otras dos nigerianas recientemente traducidas al castellano por la Editorial Empatía: la novela “Las delicias de la maternidad” de Buchi Emecheta y el libro de cuentos “La felicidad, como el agua” (2020) de Chinelo Okparanta. Realizaremos una comparación de “La flor púrpura” con “Las delicias de la maternidad” (1979) y “Algo alrededor de tu cuello” con “La felicidad como el agua” ((2013). La razón de esta elección radica en que las dos primeras son las novelas históricas más largas que ha realizado, planteando gran parte de los conflictos que ya hemos señalado más arriba y el resto de los trabajos son relatos cortos pero no menos interesantes, que muestran el delicado equilibrio entre la vida en Nigeria y la que implica la relación migrante, tanto en Norteamérica como en Gran Bretaña.

jueves, 28 de agosto de 2025

Ahmed Sékou Touré (Conakry, 1959): “El líder político considerado como representante de una cultura”, traducción de Ramiro de Altube (UNR)

Tomado de (con autorización y en colaboración): “(1959) Sekou Touré, 'The Political Leader Considered as the Representative of a Culture,'” BlackPast, https://www.blackpast.org/global-african-history/1959-sekou-toure-political-leader-considered-representative-culture/"  

"El 2 de octubre de 1958, Ahmed Sékou Touré proclamó la independencia de la República de Guinea y se convirtió en su primer presidente. Un año más tarde, dio un discurso en Conakry, la capital, en el que subrayó el rol de los líderes políticos en reflejar y desarrollar la cultura de sus naciones. Ese discurso aparece a continuación (1).

(2)


“Desde que la cultura no es una entidad ni un fenómeno que esté separado o sea separable de un pueblo, los líderes políticos que, de manera libre y democrática, han adquirido la confianza de ese pueblo con vistas a dirigirlo por el camino que ha elegido son, al mismo tiempo, la expresión de las aspiraciones de su pueblo y los representantes o defensores de sus valores culturales.

La cultura de un pueblo está necesariamente determinada por sus condiciones materiales y morales. El hombre y su entorno constituyen un conjunto.

Cada pueblo libre y soberano se encuentra posicionado en condiciones más favorables para la expresión de sus valores culturales que un país colonizado, privado de toda libertad, cuya cultura sufre las nefastas consecuencias de su estado de sujeción. Tanto se trate de un pueblo libre o de un pueblo colonizado, el líder político que verdaderamente sigue siendo la expresión auténtica de su pueblo es aquel cuyo pensamiento, sentido de la existencia, conducta social y objetivos de acción están en perfecta armonía con las características de su pueblo.

Ya sea que tienda, con espíritu conservador, a asegurar el mantenimiento del antiguo equilibrio económico, social y moral, o de una manera revolucionaria, a reemplazar las viejas condiciones por nuevas más favorables al pueblo, el líder político es, por el hecho mismo de la comunión de ideas y acción con su pueblo, el representante de una cultura. Esa cultura puede ser reaccionaria o progresista de acuerdo con la naturaleza de los objetivos establecidos para la acción del movimiento político con los que el pueblo se ha comprometido.

El hombre, antes de convertirse en líder de un grupo, un pueblo o un partido del pueblo, ha hecho inevitablemente una elección entre el pasado y el futuro. De esta manera, representará y defenderá los valores, o bien, sostendrá y dará impulso al desarrollo y al constante enriquecimiento de todos los valores de su pueblo, incluidos los valores culturales, que, por su contenido y su forma, expresarán las realidades de las condiciones de vida del pueblo o la necesidad que el pueblo experimenta o siente de una transformación.

En consecuencia, cualquiera pueda ser el carácter fundamental de una cultura, reaccionario o progresista, el líder político que es libremente elegido por un pueblo, mantiene un vínculo natural entre la acción y la cultura propia de su pueblo, ya que, en cualquier caso, no podría actuar efectivamente sobre el pueblo si dejara de obedecer las reglas y valores que determinan su comportamiento e influyen en su pensamiento (the rules and values which determine their behaviour and influence their thought).

¿Por qué los grandes pensadores del capitalismo no son aceptados por los pueblos que han elegido otras formas de evolución? Los líderes de las democracias populares no podrían representar una cultura en esencia capitalista, por la sencilla razón de que sus pueblos han elegido el sistema socialista.

La cultura árabe es igualmente diferente de la cultura latina por el hecho de que los pueblos árabes y los pueblos latinos obedecen a diferentes pensamientos y reglas de vida (obey different thoughts and different rules of life).

sábado, 12 de febrero de 2022

Discurso de Léopold Sédar Senghor durante la primera cumbre de la Organización de la Unión Africana (OUA), mayo de 1963 (1).


Traducción: Ramiro de Altube (UNR)

"Su Majestad, Sus Excelencias, Mis Queridos Hermanos:

Por fin estamos viviendo, aquí y ahora, un sueño que hemos soñado largo tiempo: el sueño de una Conferencia que debería hermanar fraternalmente a los Jefes de todos los Estados independientes de África. Es un gran paso adelante. Ustedes están de acuerdo; no tenemos derecho a fracasar. Este sueño que estamos viviendo debemos ponerlo en vigencia, ahora, si no hemos de ser culpables de traición: traición hacia nuestros propios compatriotas, traición a la Madre África. Cómo vamos a ponerlo en práctica es lo que me propongo discutir.

Comenzaré por enfatizar la elección del método. Para el éxito de nuestro gran propósito, la eficacia del método cuenta más que la fuerza de nuestros sentimientos. Esta fuerza de sentimiento, esta pasión, es una de las características de la africanidad. Ha sido expresado, demasiado a menudo, en discursos en marcha, cuya virulencia es superada sólo por su falta de realismo. Es tiempo de construir sobre nuestra tierra: sobre nuestras realidades. Ésta es la condición esencial para nuestro éxito.

Quisiera, lo más brevemente posible, expresar mi opinión sobre tres puntos en los que debemos fijar nuestra atención: el primero son los fundamentos (foundations) de la unidad africana; el segundo su objeto; y el tercero la forma y los medios para lograrlo.

lunes, 7 de febrero de 2022

Kwame Nkrumah; Hablo de libertad. Una declaración de ideología africana (selección)

Kwame Nkrumah; I Speak of Freedom: A Statement of African Ideology, London: William Heinemann Ltd., 1961, pp. Xi-xiv. Tomado de: Internet Modern History Sourcebook. 

Traducción de Ramiro de Altube (UNR)


"Durante siglos, los europeos dominaron el continente africano. El hombre blanco se arrogaba él mismo el derecho a gobernar y ser obedecido por los no-blancos; su misión, aseguraba, era “civilizar” África. Bajo este manto, los europeos privaron al continente de vastas riquezas e infligieron un sufrimiento inimaginable sobre el pueblo africano.

Todo ésto constituye una triste historia, pero ahora debemos estar preparados para enterrar el pasado con sus desagradables memorias y mirar hacia el futuro. ¿Todo lo que pedimos de los antiguas potencias coloniales es su buena voluntad y cooperación para remediar los errores e injusticias del pasado y conceder la independencia a las colonias en África?

martes, 4 de agosto de 2020

"La herencia intelectual de Ahmed Baba Es- Sudani de Tombuctú, su doctrina", de Ahmadou Touré.

Traducción de Mariano Petruzzi (UNR)

Universidad de Bamako. Facultad de Letras, Lenguas, Artes y Ciencias Humanas (FLASH).

Ahmadou Touré

L’héritage intellectuel d’Ahmed Baba Es- Sudani de Tombouctou, Sa Doctrine.
La herencia intelectual de Ahmed Baba Es- Sudani de Tombuctú, su doctrina.
-Tesis de Maestría-


martes, 7 de abril de 2020

Coyuntura de África, por Ramiro de Altube

Año 1. Número 1
Primer trimestre de 2020
Ramiro de Altube
ISSN: 2683-9857 
Lic. Creative Commons



“Sólo cuando el orden establecido se acepta como medida de todas las cosas, 
se convierte en verdad su mera reproducción en la conciencia”. 
(Theodor Adorno, Prismas)

“Un recurso natural no puede ser sino una bendición divina. Es su uso lo que puede ser una maldición. 
El gas, el petróleo, los fosfatos, el zircón, el oro. Tanta riqueza que tenemos y no nos beneficiamos. 
Esa maldición se puede transformar en crisis. Muchos países en el mundo han sido desestabilizados por multinacionales porque una nueva dinámica política ha querido poner ésto en cuestión. Eso es lo peligroso”. 
(Ousmane Sonko, opositor y líder panafricanista senegalés, 2 de febrero de 2020).

En la última semana de septiembre de 2019, en la ciudad de Nueva York, durante una cumbre de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un grupo de expertos/as de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM), presentaron un informe donde advertían que "el espectro de una urgencia sanitaria global se vislumbra en el horizonte" y que “hay que prepararse para lo peor”. 
El documento incluye un balance de las actitudes y políticas tomadas por los principales “líderes” del mundo luego de las últimas epidemias y problemas sanitarios de alcance global, entre los cuales consideran la última epidemia de ébola en el África subsahariana. La conclusión de lxs investigadores es que, más allá de los miedos y preocupaciones iniciales, luego del paso del pico agudo de las enfermedades, se relajan las medidas de prevención y los programas sanitarios se abandonan, aún cuando en términos financieros resultarían a la postre menos costosos que las medidas que se deben tomar una vez desatada la epidemia. 
Esta actitud tiene raíces en la confianza que los núcleos occidentales tienen en sí mismos y en la civilización que habitan. La historia del capitalismo occidental tiene muestras de sobra de las relaciones estrechas entre confianza y crisis estrepitosa. En este caso el informe decía: "Europa y Norteamérica se sienten muy a salvo, pero hay que explicar a la gente que, en un mundo interdependiente, cualquier brote puede afectar, como mínimo, a los países vecinos. Todavía no somos conscientes de lo conectado que está este planeta a través del transporte aéreo. En cuestión de horas puedes haber llevado cualquier enfermedad de un lado del globo a otro”. Por todo ello los expertos proponían: “Si queremos empezar a prepararnos ya, hay que instalar laboratorios en zonas en riesgo, preparar personal cualificado como epidemiólogos e informar a la población para que ellos mismos sean los primeros que den la voz de alarma.” (El País, 5-10-2019).
Lamentablemente, como sabemos, la dinámica de funcionamiento del capitalismo impide que razones de índole humanitaria o ecológica primen sobre las relaciones de poder y rentabilidad que están en la base y son el principal objetivo del funcionamiento del conjunto. En ese maquinaria estamos incorporados y la difusión de la pandemia del coronavirus (Covid 19) es una muestra contundente y tremenda de ello. Pero este drama sanitario mundial - que se suma a otros ya existentes que vive la humanidad desde hace tiempo - no puede ser considerado ninguna sorpresa. Forma parte de una crisis profunda y estructural iniciada en 2008, que no ha encontrado solución hasta hoy y que muestra su forma más aguda en la difusión vertiginosa de este nuevo virus por todo el globo terráqueo. 
Esta etapa aguda de la crisis capitalista iniciada y contínua desde 2008, encuentra en la coyuntura de África su expresión en diferentes procesos históricos que iremos presentando de modo secuencial y alternativo. Tales procesos incluyen hechos, sucesos, situaciones y acontecimientos que están influenciados por determinaciones de distinta índole: a) del corto plazo de la etapa post-caída del muro de Berlín, b) del mediano plazo del período “independentista” (desarrollado desde la segunda postguerra) y c) del largo plazo, que incluye la colonización europea (desde el último cuarto del siglo XIX), el extenso período de la trata negrera (desde fines del siglo XV) y toda la historia  previa de los “reinos africanos tradicionales”. 
Por supuesto, estos procesos históricos presentes en la coyuntura africana están en plena transformación a partir del aislamiento y las políticas de emergencia que están tomando todos los paises implicados. La analogía hasta ahora pertinente es la de la crisis de 1930 y sus derivas espeluznantes.

domingo, 1 de septiembre de 2019

"El legado económico de Mandela", de Michael Roberts (2016). Traducción de Ramiro de Altube (UNR)



La muerte de Nelson Mandela nos recuerda la gran victoria que las masas negras de Sudáfrica lograron sobre el violento, cruel y regresivo sistema del apartheid, primero alentado por el imperialismo británico y luego adoptado por la reaccionaria y racista clase dominante de Sudáfrica para preservar los privilegios de una pequeña minoría. Mandela pasó 27 años en la cárcel y las personas que él representaba libraron una larga y dura batalla para derrocar a un régimen grotesco, respaldado por las grandes potencias imperialistas, incluidos los EE.UU., durante décadas. 


A pesar de los esfuerzos de los conservadores británicos, particularmente bajo Margaret Thatcher, ganadora y jefa máxima (“diner-in-chief”) de todos los reaccionarios a nivel mundial, y los otros líderes imperialistas, el régimen sudafricano fue finalmente puesto de rodillas por los sacrificios de millones de sudafricanos negros: la fuerza de trabajo en las minas, los niños en las escuelas y el pueblo en los distritos segregados. Ellos fueron apoyados por las acciones solidarias de los trabajadores y el pueblo en la mayoría de los países a través de boicots, huelgas y campañas políticas. Fue una gran derrota para las fuerzas de la reacción en Gran Bretaña y Estados Unidos.

Pero el momento del fin del apartheid también se debió a un cambio de actitud de la clase dominante blanca en Sudáfrica y de las clases dominantes de los principales Estados capitalistas. Hubo que tomar la dificil decisión (“hard-headed decision”) de dejar de considerar a Mandela como “un terrorista” y reconocer que un presidente negro era inevitable e incluso necesario. ¿Por qué? La economía capitalista de Sudáfrica estaba de rodillas. Eso no era sólo por el boicot, sino porque la productividad del trabajo negro en las minas y las fábricas había descendido sin parar. La calidad de la inversión en la industria y la disponibilidad de la inversión desde el extranjero se habían reducido considerablemente. Esto se expresó en la rentabilidad del capital que alcanzó el nivel mínimo de la posguerra durante la recesión mundial de principios de 1980. Y a diferencia de otras economías capitalistas, Sudáfrica no encontraba la manera de cambiar esa situación a través de la explotación de la fuerza de trabajo. 

sábado, 31 de agosto de 2019

La colonización francesa del África subsahariana y el estigma del negro, por Samir Nasif


Siguiendo a Samir Amin, el contraste centro/periferias es inherente a la expansión mundial del capitalismo en todas las etapas de su despliegue, incluso desde sus orígenes. Este proceso ha tomado diversas y sucesivas formas en estrecha relación con las características específicas de las distintas fases de acumulación capitalista1. Desde el siglo XVI el continente africano es saqueado, explotado y sus habitantes diezmados por los países centrales, económicamente hablando, de Europa. La trata negrera que precede al periodo colonial conoció formas extremas de humillación y tortura hacia la población negra del África. El desarrollo de la ciencia y de la técnica (planisferios, mapas, brújulas, nuevas embarcaciones, imprenta, armas de fuego, etc.) han permitido a los europeos avanzar territorialmente en la empresa colonialista2. Los negros del continente africano contribuyeron decisivamente en el despegue y el avance de la revolución industrial europea y americana. Teniendo en cuenta estos privilegios económicos de los que se beneficiaban solamente las potencias europeas entendemos que era sumamente necesario justificar y legitimar estas prerrogativas de lucro. De este modo, el negroafricano ha sido considerado un animal, se le ha negado su humanidad, se los ha tomado como una raza inferior, una especie carente e incapaz y, en el mejor de los casos, visto como un niño necesitado de tutela y guía, como una suerte de “racismo caritativo” que los considera apegados a las emociones y lejos de la razón. Estos estereotipos se vehiculizaron en el imaginario europeo a través de diversos mecanismos, por ejemplo, la prensa y la ‘ciencia’. Ambos fueron y son medios propagandísticos y legitimadores, forjadores de ideologia que dan al eurocentrismo su sostén teórico. Para ilustrar estas consideraciones tomaremos fuentes inherentes al colonialismo Francés de fines del siglo XIX, tratando de demostrar como la negritud fue y es una construcción europea estrechamente ligada a una racionalidad económica propia del capitalismo.

martes, 23 de octubre de 2018

EL BREXIT, LA UE Y LAS INCERTIDUMBRES ESTRATÉGICAS: IMPLICACIONES A CORTO, MEDIANO Y LARGO PLAZO PARA ÁFRICA SUBSAHARIANA, por Yoslán Silverio González

Msc. Yoslán Silverio González
Jefe del Grupo de África y Medio Oriente
Centro de Investigaciones de Política Internacional

La Unión Europea (UE) ha sido un actor fundamental en las relaciones económicas y políticas con los países africanos. La política exterior de este bloque hacia África ha estado marcada en particular por los intereses de Francia y Reino Unido, enfocados principalmente hacia sus antiguas posesiones coloniales. La historia de las relaciones económicas entre la antigua Comunidad Económica Europea (CEE) y el continente estuvieron diseñadas por una serie de acuerdos multilaterales —las Convenciones de Yaoundé—, adoptados por influencia francesa, y la serie de Convenios de Lomé a partir de 1975 cuando, una vez producida la entrada de Reino Unido a la CEE (1973), se tuvieron que renegociar los antiguos convenios comerciales para incorporar a los exterritorios británicos a los “beneficios” de estos acuerdos.

martes, 25 de septiembre de 2018

BOKO HARAM: UNA AMENAZA A LA SEGURIDAD REGIONAL, por Yoslán Silverio González

Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI)

Yoslán Silverio González es Licenciado en Historia por la Universidad de la Habana (UH, 2009). Trabajó en el Centro de Estudios sobre África y Medio Oriente (CEAMO). En 2010 comenzó a laborar en el CIPI y desde finales de 2015 se desempeña como el Jefe del Grupo de África y Medio Oriente de dicha institución. Máster en Historia Contemporánea, Mención Estudios Afroasiáticos, por la UH en 2014 y ha impartido el curso de postgrado “África y las relaciones internacionales” y “Los conflictos en África” en dicha maestría. Obtuvo la categoría de Investigador Agregado en 2016.

La región del norte de Nigeria comenzó a experimentar el fenómeno del radicalismo religioso islámico desde hace poco más de una década. Las condiciones económicas de los estados que conforman esta región semidesértica —la zona históricamente con mayor atraso económico— como resultado de la aplicación sistemática de los programas de ajuste estructurales, la desatención de las autoridades federales y la falta de oportunidades, fueron factores que influyeron en el surgimiento de un pensamiento islámico conservador que empezó a movilizar desde el punto de vista político a determinados sectores de la población básicamente de las etnias hausa-fulani y de los kanuris.

En esta labor desempeñó un rol fundamental el mullah Mohamed Yusuf, quien desde la ciudad de Maidiguri, capital del estado de Borno, logró aglutinar a un número de fieles con el objetivo de insertarse en la política local e impulsar su programa de transformaciones económicas y sociales. Sus posturas empezaron a ser cada vez más antagónicas y contestatarias con las administraciones locales, las cuales intentaron bloquear sus aspiraciones políticas. A partir de entonces, se inició un proceso paulatino de radicalización ideológica en la medida en que sus demandas y objetivos comenzaron a ser mal percibidos. Boko Haram, la organización fundada por Yusuf iniciaba sus primeras acciones.

viernes, 27 de julio de 2018

ELIKIA M’BOKOLO Y LA NUEVA ÁFRICA. LOS CAMBIOS TRAS LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN. Traducción de Lautaro Sarmiento

Elikia M'Bokolo es un historiador congoleño especialista en Historia social y política del África. Actualmente es director de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) de París. A continuación, reproducimos la entrevista realizada en diciembre de 2017 por Joshua Massarenti, del medio Afronline.org, en colaboración con Sud Quotidien y Le Pontentiel.
Traducción de Lautaro Sarmiento (Cátedra Historia de Asia y África II del Profesorado y Licenciatura en Historia de la facultad de Humanidades y Artes [UNR])

13/12/2017— “Die maure ist weg”: el muro ha caído. Ocurrió el 9 de noviembre de 1989. Mientras cientos de miles de ciudadanos alemanes destruían el “Muro de la Vergüenza” y terminaban con la división histórica entre Europa Occidental y los países del Este, millones de africanos miraban con sorpresa el punto de quiebre histórico que cambiaría el destino de África. La caída del Muro de Berlín, como muchos expertos opinaban, abrió una brecha en el panorama político de África, que se había enfocado durante 40 años en regímenes de partido único.  

“La verdad es que África ya estaba impregnada de tensiones que estaban superando los partidos despóticos en el poder”, dijo Elikia M’Bokolo en una entrevista con Afronline.org, junto a dos compañeros africanos de los medios Sud Quotidien de Senegal y Le Pontentiel de la República Democrática del Congo.

sábado, 28 de diciembre de 2013

La fiebre del Coltán - 3º parte, por Ramiro de Altube

GENOCIDIO EN LA REPUBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO:
LA REPRODUCCIÓN AMPLIADA DEL CAPITAL IMPERIAL EN PLENO SIGLO XXI
[¡Una película con muchos “actores”, tal como le gustaría a la teoría social!]
 
Una producción del tercer mundo que nos habla de cómo una de las principales materias primas de la producción capitalista actual se encarga de la muerte de millones de personas, muchos de ellos apenas niños, mientras el occidente venturoso maquina sobre su crisis de superproducción de riquezas y tecnologías “postmodernas”.
 
"Si no podéis eliminar la injusticia, por lo menos contádsela a todo el mundo"
[Alí Shariati, sociólogo iraní]
 


En RDC, mientras que el proceso de registro continúa con dificultades e irregularidades, el CENI, que destaca más de 28 millones de electores inscritos, ha decididó prorrogar 10 días el plazo de inscripción de los electores en seis provincias, es el caso de Kinshasa (más de 70 % de registradios a 26 de junio) antes de ser discutida posteriormente.

Por otro lado, la CENI[1] y las embajadas de los países occidentales invitan a los medios de comunicación a comprometerse en el proceso de sensibilización de las elecciones (de las que se puede temer que den lugar a una abstención fuerte), mientras que el gobierno otorgó 80 millones de dólares a la CENI en apoyo de estas elecciones y prometió otros 20 millones en julio. Del lado de la toma de posiciones occidentales, señalaremos que la subsecretaria de Estado americana para los asuntos africanos, de paso en Kinshasa, ha sido categórica sobre el papel de la MONUSCO[2] que podrá jugar sólo un papel de apoyo logístico a las elecciones, mientras que el gobierno americano declara que la RDC debe tener la libertad de determinar" la naturaleza precisa del proceso electoral" que debe sin embargo ser "libre, transparente y democrático".
Del lado europeo, se ha firmado un convenio de financiación de 47, 5 millones de euros en el marco del apoyo a las elecciones por la UE que confirma el despliegue de una misión de observación electoral en RDC. Por fin, el Senado belga invitó al gobierno a mantener el buen desarrollo del proceso electoral, particularmente por el envío de observadores del Parlamento y de la sociedad civil belga: ha hecho hincapié en el respeto de los derechos humanos y de la seguridad en RDC.

"Leyendas kakanas", de Rita del Valle Cejas y la CKPA (Comunidad Kakán Putquial Andalgalá - Catamarca) - libro de leyendas ancestrales con ilustraciones para colorear

Publicamos hoy aquí, con mucha gratificación y en colaboración con la Comunidad Kakán Putquial de Andalgalá (Catamarca), a través de Juan Ca...