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lunes, 30 de mayo de 2011

Las Asambleas Populares del 2001-2002: La primavera de la autoactividad de las masas, por Sergio Barrera





En el primer semestre del año 2002 vivimos una pequeña primavera donde se desplegaron inéditas acciones independientes y autónomas de las clases subalternas, focalizadas principalmente en la Capital Federal, algunos partidos del Conurbano bonaerense y en algunas ciudades importantes del interior del país. ¿Cuál fue su potencialidad? ¿Qué faltó para que las mismas se desarrollaran y prefiguraran una nueva relación de fuerzas y perspectiva política de cambio social? ¿Existe un legado?
Las Asambleas Populares fueron un emergente de la rebelión del 19 y 20 de diciembre del 2001. Pero no se entiende la rebelión del 2001 sin mirar hacia atrás, quizás los últimos 25 años de la historia de nuestro país y poniendo la lupa en la última década del siglo XX.
¿Cómo llegamos a un país con una crisis orgánica, que abarca todos, absolutamente todos, los aspectos de su vida económica, política, social y cultural? Fue gracias al reinado de las recetas neoliberales, que se aplicaron en todo su esplendor con la dupla Menem-Cavallo y continuadas por De la Rúa. Las consecuencias fueron una profunda desigualdad social, impulsada fundamentalmente por el desempleo y el subempleo; un aumento considerable de la brecha entre ricos y pobres; una clase media pauperizada, sin posibilidades de ascender económica y socialmente; marginados y excluidos; pobreza y hambre.

Acampes y asambleas de los indignados en España

DECISIONES Y PERSPECTIVAS

[00:15] Guadalajara:   Después de doce días permaneciendo día y noche en el centro neurálgico de la ciudad, la reivindicativa acampada ciudadana se levanta, aunque la actividad continuará en las próximas semanas. Como mínimo,  volverán puntualmente cada jueves para seguir manteniendo sus asambleas ciudadanas.
[00:10] Donosti: La Asamblea acordó no levantar la acampada hasta, al menos, tener fijados unos objetivos mínimos de lucha, coordinados con el resto de asambleas del estado y el resto de Europa. 
[00:05] Valladolid:   Todavía no han puesto fecha para el fin de la acampada. En la comisión de estrategias se decidió que no era algo prioritario, que eran más importantes las discusiones sobre coordinación y consensos.   Que no corre prisa, todavía queda mucho que hacer.
[23:46] Granada: Se propone mantener la acampada hasta el miercoles e intentar conseguir un modelo sostenible para continuar el movimiento.
[23:33] Madrid: La Asamblea alcanza un primer consenso: la acampada no se levanta, de momento. Intervienen ahora personas en contra de esta decisión.   Más tarde o en próximos días debatirán hasta cuándo quedarse.
[23:25] Barcelona:  Los integrantes del movimiento de "indignadxs", que llevan catorce días acampados en la plaza de Catalunya, y que retomaron la Plaza tras el brutal intento de desalojo del pasado viernes, han decidido quedarse al menos hasta el próximo martes.
[22:55] Terrassa: continuará la acampada una semana más y se volverá a votar la continuidad el próximo domingo. 
[22:53] Palma de Mallorca: Lxs concentradxs en la plaza de España de Palma han decidido, en su mayoría, que continuarán con la acampada de manera "indefinida" o hasta que se les escuche porque quieren "tener voz"
[22:51] Madrid:  Uno de los hablantes propone realizar concentración frente a la embajada de Francia, una vez termine la Asamblea general de hoy, en solidaridad con lxs indignadxs de Paris. 
[22:50] Valencia: Cientos de personas se dirigen al consulado de Francia, a protestar contra el violento desalojo en la plaza de la Bastilla. En Asamblea siguen debatiendo si quedarse o no en acampada, o, al menos, desmontarla parcialmente. 
[22:47] Salamanca: Miles de ciudadanos/as se han manifestado esta tarde por las calles de la ciudad, en apoyo al movimiento de lxs indignadxs. Debaten ahora si mantener o no la acampada. 
[22:45] Soria: La Asamblea decide mantener una semana más la acampada. Según la programación aprobada hoy, todos los días se reunirán los grupos de trabajo, estará abierto un espacio permanente de información, debate y reflexión y se organizarán por la tarde talleres infantiles.
[22:40] Santiago de Compostela:  la acampada seguirá indefinidamente, es lo que ha acordado la asamblea.
[22:38] Sevilla: La Asamblea realizada tras la multitudinaria manifestación de esta tarde, lxs indignadxs han optado también por permanecer acampados, en su caso al menos hasta el próximo sábado.
[22:36] Bilbao: El movimiento de lxs indignadxs en la ciudad no ve la necesidad de levantar por ahora la acampada que mantiene en la plaza del Teatro Arriaga porque "todavía  queda mucho  trabajo  por hacer".
[22:33] León: acuerdan una agenda de acción para cuando se levante la acampada. De momento, mantienen la acampada en la Plaza de Botines.
[22:30] Albacete: Lxs compañerxs de han decidido poner fin a la acampada,   y  se acordó realizar asambleas semanales para tratar los aspectos de interés del grupos; acordándose la primera de ellas para este domingo día 5 de junio a las 20,00 horas en la misma Plaza de la Constitución donde han estado acampados desde la semana pasada.  Por otro lado, y de manera complementaria, acordaron mantener su presencia diaria en la Plaza de la Constitución mediante una mesa informativa en la que poder informar a los ciudadanos.
[22:23] Sabadell: continuarán una semana más con la acampada por decisión de su asamblea.
[22:20] Sevilla: Miles de personas, unas diez mil según los convocantes, se han manifestado hoy por el centro de Sevilla, convocados por los integrantes de la acampada del Movimiento 15-M de Sevilla. 
[22:17] Reus:  Continuarán una semana más, depués de aprobarse esta opción en asamblea.
[22:15] Santander:   Los indignados del 15-M de Santander seguirán acampados en la Plaza Porticada sin límite de tiempo, con el deseo de que el espíritu de crítica al sistema político y capitalista español siga vivo. A la asamblea celebrada esta tarde en La Porticada asistieron alrededor de 400 personas y se debatió cómo seguir trabajando en los próximos días, que las próximas asambleas de ciudadanos sean el viernes y el domingo próximo, y que durante la semana se avance en dar a conocer los principios del movimiento antisistema.
[22:05] Toledo:   Integrantes del movimiento 15M que desde el pasado día 18 han permanecido acampados en la plaza de Zocodover han decidido poner fin a las pernoctaciones en la calle.
[21:56] Logroño: Aún no se ha tomado una decisión sobre el levantamiento o no de la acampada, pero sí se ha puesto fecha para tomarla: será el próximo miércoles. Las Asambleas pasan de ser diarias, a tener una periocidad de dos por semana: miércoles y sábado.
[21:55] Murcia: La acampada se queda, de momento, indefinida. La glorieta seguirá siendo un foro donde se debata, aunque la acampada se levante  #acampadamurcia
[21:50] Granada también guarda un minuto de silencio por el desalojo violento en París. 
[21:47]  Madrid:  Minuto de silencio en la asamblea de la Puerta del Sol en apoyo a los manifestantes de París. Según la megafonía, la Policía está cargando con bombas lacrimógenas para desalojar la plaza de la Bastilla. Más información en:  http://twitter.com/#!/Acampadaparis
[21:40] Valencia: Hablan los representantes de las comisiones en la asamblea. Antes, la moderadora del dia ha explicado que la acampada se toma unos días de reflexión. El miércoles habrá una asamblea monográfica sobre el decálogo. Nadie habla de irse.

La policía usó gases lacrimógenos para desalojar a lxs indignadxs de París
Desde hace varios días se concentraban en la parisina plaza de la Bastilla en solidaridad con el movimiento epañol 15 M.
La policía francesa utilizó gases lacrimógenos para  desalojar a los manifestantesque desde hace varios días se concentran en la parisina plaza de la Bastilla en solidaridad con los "indignados" de España.
Los agentes utilizaron gases lacrimógenos mientras las personas que llevaban concentradas en el lugar desde hace varios días  pedían "refuerzos" a través de las redes sociales  como twiter.
Según fuentes policiales, hasta un millar de personas se concentraban en el lugar cuando se produjo la  intervención de los agentes antidisturbios  franceses.
Los manifestantes habían instalado tiendas de campaña similares a las que estos días podían verse en la madrileña Puerta del Sol.
El campamento fue desmontado por los agentes en el día en el que mayor número de personas lograron congregar.
Las manifestaciones de "indignados" en Francia comenzaron el pasado día 19 ytomaron la plaza de la Bastilla  como emblemático lugar de reunión, donde, a imagen de lo que sucedía en España, crearon comisiones para organizarse. 

Los 'indignados' debaten en Sol si levantar o no el campamento
Varios miles de personas de todas las edades participan en la plaza madrileña en una asamblea generalLos integrantes del Movimiento 15-M han comenzado con propuestas dispares en la Puerta del Sol la Asamblea General convocada para decidir el futuro de la protesta, que pasa, entre otras iniciativas, por continuar con el campamento o levantarlo y trasladar las movilizaciones a los barrios.
Varios miles de personas de todas las edades participan en esta Asamblea, convocada para las 20:00 horas, que se ha iniciado con la exposición de los principales acuerdos alcanzados en los debates celebrados hoy por los portavoces de barrios.
Entre las primeras propuestas planteadas se ha expuesto la posibilidad de retirar del campamento, pero dejando una representación para que los ciudadanos puedan seguir trasladando sus propuestas y continuando con la movilización en los barrios. Hay otros grupos que apoyan mantener una semana más el campamento, hasta que se definan mejor las iniciativas del movimiento.
El moderador de la asamblea ha dicho que el objetivo es "qué se va a hacer con la acampada", aunque ha aclarado que en cualquier caso "el movimiento continúa", a lo que el público ha respondido con una gran ovación. Al igual que en la asamblea de barrios celebrada esta mañana, la reunión de la tarde cuenta con dos intérpretes del lenguaje de sordomudos y la gente permanece sentada en el suelo, dejando abiertos unos pasillos para permitir pasar a los transeúntes
Antes de la Asamblea, la tarde del domingo ha transcurrido en la Puerta del Sol de manera festiva, con una curiosa orquesta integrada por ciudadanos que espontáneamente se han unido al pasacalles con diferentes instrumentos. Los "indignados" de la Puerta del Sol ha destacado el éxito de las movilizaciones secundadas en los barrios a lo largo del sábado, así como en las asambleas que desde el mediodía se han celebrado hoy para conocer la opinión de los ciudadanos.
Según los datos recibidos en la Acampada Sol, más de 25.000 personas se reunieron a lo largo de ayer en distintos barrios de Madrid para hablar sobre la continuidad de la acampada en la Puerta del Sol y del movimiento. En muchos de estos barrios, la decisión ha sido volver a reunirse el próximo sábado para seguir debatiendo y ejerciendo democracia directa y consensuada en las plazas , según explica el movimiento.
 
Más información:
 
Tomado de KAOSENLARED.NET

sábado, 21 de mayo de 2011

El futuro de las revueltas árabes, por Joseph Massad

Estados Unidos y sus aliados árabes han comenzado los planes para perturbar la primavera árabe y salvar su propia hegemonía regional
Al-Yazira

Traducción para Rebelión de Loles Oliván

Un fantasma recorre el mundo árabe, el fantasma de la revolución democrática. Los poderes del viejo mundo árabe han forjado una santa alianza entre sí y con Estados Unidos para acosar a ese fantasma: el rey y el sultán, el emir y el presidente, los neoliberales y los sionistas. Aunque Marx y Engels usaron términos similares en 1848 en referencia a los regímenes de Europa y las inminentes revoluciones comunistas derrotadas en la Europa de los siglos XIX y XX, hay mucha esperanza en el mundo árabe de que esos términos se apliquen mejor a los actuales levantamientos democráticos árabes.
En el caso de Europa, Marx llegó a tener que escribir el Dieciocho Brumario de Luis Napoleón en 1852 para analizar la derrota de la revolución de 1848 en Francia. Explicó cómo las revoluciones pueden derrocar una clase dominante existente pero no necesariamente conducir al gobierno de los oprimidos. Analizó el proceso por el que Luis Napoleón fue capaz de secuestrar la revolución y proclamarse emperador, y restaurar la monarquía en la Francia republicana y revolucionaria, como su tío Napoleón Bonaparte había hecho antes que él con la gloriosa Revolución Francesa de 1789.
Desde el final de la Primera Guerra Mundial, las potencias europeas y los Estados Unidos han nombrado y quitado reyes árabes a voluntad. Sus acciones siempre se ejecutaron para garantizar la persistencia de esas monarquías dictatoriales y no para eliminarlas, y para reforzar el control y la hegemonía euro-estadounidense en la región.
La única excepción aparente a esta regla fue la retirada francesa del rey Faisal del trono de Siria en 1919 que puso fin a la breve independencia siria, sólo para que los británicos le tendieran el trono de Iraq, que asumió ese mismo año, inaugurando la dominación británica en el país.
El poder euro-estadounidense incluyó conceder a Abdulá el trono de Jordania en 1921, apartar de la corona a su hijo, el rey Talal, y sustituirlo por su propio hijo Hussein en 1952-53. Los franceses destronaron a Mohammed V de Marruecos en 1953 pero lo restauraron de nuevo en 1955, cuando la oposición a su eliminación debilitó su control.
Los británicos quitaron al sultán Said bin Taymur en 1970 y lo reemplazaron por su hijo, el Sultán Qabus, que estaba en mejores condiciones —con la ayuda del Shah de Irán, del rey de Jordania, de Gran Bretaña y del apoyo militar estadounidense— para sofocar la revolución republicana en Dhofar.
Incluso el golpe de palacio de 1995 que ejecutó el Jeque Hamad bin Jalifa al-Zani de Qatar para derrocar a su padre, el jeque Jalifa bin Hamad al- Zani, y sustituirlo él mismo, recibió el apoyo y el entusiasmo estadounidense porque se llevó a cabo para fortalecer más que para debilitar a la monarquía de Qatar.
 
Imperialismo y Orientalismo
Desde la Segunda Guerra Mundial, pero de modo más diligente desde mediados de la década de 1950, Estados Unidos ha seguido dos estrategias simultáneas para ejercer su control sobre los pueblos de los países árabes. La primera y de mayor significado para los árabes se basó en el reconocimiento y la comprensión tempranas (al igual que Gran Bretaña, Francia e Italia anteriormente) de que los árabes, al igual que todos los demás pueblos del mundo, querían democracia y libertad y que lucharían por ello de todas las formas posibles.
Para Estados Unidos, ello requería la creación de aparatos de seguridad y de represión en los países árabes que Estados Unidos formaría, financiaría y dirigiría a fin de suprimir los deseos y las iniciativas democráticas en apoyo de regímenes dictatoriales cuya finalidad siempre ha sido y sigue siendo la defensa de la seguridad de Estados Unidos y sus intereses comerciales en la región.
Estos intereses consisten principalmente en asegurar y mantener el control estadounidense de los recursos petroleros de la región, garantizar beneficios a empresas estadounidenses, y fortalecer a los colonos en las colonias israelíes.
Buena parte de todo ello, obviamente, lo impulsó el inicio de la Guerra Fría y la estrategia estadounidense de suprimir toda fuerza de tendencia comunista real e imaginada de todo el mundo, lo que afectó a todas y cada una de las reivindicaciones democráticas de cambio en la región.
Esta estrategia, que se formalizó en la Doctrina Eisenhower publicada en 1957, se ha mantenido hasta nuestros días. La Doctrina Eisenhower, emitida el 5 de enero de 1957 en un discurso del presidente estadounidense, declaraba que la Unión Soviética, y no Israel o las dictaduras regionales apoyadas por Occidente, era el enemigo de los pueblos de Oriente Próximo.
Para neutralizar la enorme atracción que ejercía el presidente Gamal Abdel Naser en todo el mundo árabe, Eisenhower autorizó al ejército estadounidense “para que asegure y proteja la integridad territorial e independencia política de estas naciones, solicitando tal ayuda contra la agresión armada abierta de cualquier nación controlada por el comunismo internacional”.
En contraste con sus actuales políticas anti-democráticas en todo el mundo, Estados Unidos siempre ha insistido en presentarse a sí mismo como una fuerza para la democracia mundial. En línea con esta campaña de relaciones públicas, la segunda estrategia estadounidense para impulsar sus políticas anti-democráticas en el mundo árabe ha sido la importación del orientalismo europeo, que se situó en un lugar central en el ámbito académico estadounidense de post-guerra.
La financiación del Departamento de Estado, junto con la asistencia financiera de fundaciones privadas, solidificó la investigación orientalista que afirmaba que los árabes y los musulmanes eran incompatibles con la democracia, que por lo general les gusta más y prefieren un gobierno dictatorial, y que sería culturalmente imperialista por parte de Estados Unidos imponerles la democracia, lo que lleva a la conclusión de que es mejor defender a sus gobernantes dictatoriales cuyas prácticas represivas, se nos dice, se inspiran en el Islam y en la cultura árabe.
Entre miles de millones de dólares gastados para reprimir a los pueblos árabes y millones gastados para explicar en el ámbito académico y en los medios de comunicación estadounidenses la necesidad de reprimir a los árabes, esta estrategia de dos frentes ejecutada por Estados Unidos en la región desde la Segunda Guerra Mundial ha avanzado a un ritmo acelerado desde enero de 2011, un acontecimiento que sigue causando pánico en la Casa Blanca de Obama y que se manifiesta en la incesante torpeza de su secretaria de Estado, Hillary Clinton, a quien se desprecia considerablemente en el mundo árabe.
Si el presidente Jimmy Carter declaró infamemente en las vísperas de la Revolución iraní de diciembre de 1977 que el Irán del Sha era “una isla de estabilidad en una de las zonas más conflictivas del mundo”, Hillary Clinton declaró que el Egipto de Mubarak era “estable” pocos días antes de ser derrocado.
Subvertir la democracia
La campaña de Estados Unidos contra la democracia en la región se inició con el primer golpe de estado patrocinado por los estadounidenses cuando se derrocó al gobierno democrático de Siria en 1949, a lo que siguió la restauración del Sha en el vecino Irán en 1953, en un golpe de estado patrocinado por la CIA que derrocó al gobierno del primer ministro Mohammad Mossadegh y suprimió el movimiento democrático en Irán.
Mientras adoptaba estrategias similares en otras partes de su imperio en expansión, especialmente en Guatemala, donde patrocinó un golpe de estado antidemocrático en contra de la reforma del gobierno de Jacobo Arbenz y desató una ola de terror que asesinó a cientos de miles de guatemaltecos durante las siguientes cuatro décadas, Estados Unidos formalizó su nueva estrategia en el mundo árabe a través de la Doctrina Eisenhower.
Poco después, Estados Unidos aumentó su intervencionismo suprimiendo la democracia en la región; comenzó con la intervención en Líbano al lado de las fuerzas sectarias de derecha en 1957; ese mismo año, en Jordania, maniobró en la preparación del golpe de estado del joven rey Hussein contra el Parlamento democráticamente elegido, y procedió a respaldar al partido Baaz al asumir el poder en 1963 en Iraq, masacrando a miles en el proceso.
A la derrota de Naser en la guerra de 1967 le siguió el apoyo de Estados Unidos al régimen sudanés más represivo que haya habido nunca, bajo Yafar Numeiri, y la supresión de la revolución que atravesaba el Golfo Pérsico en los años setenta con la ayuda de las fuerzas del Sha y del ejército jordano, quienes estabilizaron la región para los beneficios petrolíferos de Estados Unidos y quienes iniciaron el camino para asegurar la supremacía de Israel.
Mientras tanto, el derrocamiento de las monarquías árabes del poder y su sustitución por repúblicas se llevaría a cabo a través del mecanismo de golpes militares que, a diferencia de las intervenciones euro-estadounidenses, tuvieron mucho apoyo popular. A partir del derrocamiento del rey Faruk de Egipto en 1952 por los Oficiales Libres, la eliminación de las monarquías árabes continuaría con el derrocamiento del rey iraquí y de la familia real hachemí en 1958, de la monarquía de Yemen en 1962, para concluir con el derrocamiento de la monarquía en Libia en 1969 por Gadafi.
El resto de monarquías árabes se ha mantenido con un ingente respaldo financiero, económico, militar y de seguridad de estadounidenses, franceses y británicos, a pesar de tratarse de tronos amenazados en varias ocasiones durante décadas. Mientras que sólo dos monarquías sobreviven fuera de la Península Arábiga, en donde únicamente se logró derrocar al monarca yemení, el resto de los regímenes árabes tienen una forma de gobierno republicana.

El eje Estados Unidos-Arabia Saudí
Los levantamientos en curso en el mundo árabe de hoy, como es claro para todos los observadores, no distinguen entre repúblicas y monarquías. En efecto, además de en las repúblicas, se han celebrado manifestaciones en Marruecos, Jordania, Omán y Arabia Saudí (y más modestamente en Kuwait y en Emiratos Árabes Unidos) a pesar de la brutal represión del levantamiento principal, el de Bahréin, por una fuerza combinada de mercenarios enviados por los Estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo liderada por Arabia Saudí.
La situación en los países árabes de hoy se caracteriza tanto por la contrarrevolución patrocinada por el régimen saudí y Estados Unidos como por las sublevaciones de los pueblos árabes contra los regímenes dictatoriales patrocinada por Estados Unidos.
Como el eje Estados Unidos-Arabia Saudí no estaba preparado para los levantamientos de Túnez y Egipto, ambos diseñaron rápidamente planes de contingencia para hacer frente a las sublevaciones en otras partes, especialmente en Bahréin y Omán, pero también en Jordania y Yemen, así como para tomar el control de los levantamientos en Libia (al principio) y luego en Siria. Los intentos de tomar el control del levantamiento de Yemen han tenido resultados desiguales por el momento.
Parte de la estrategia de Estados Unidos y Arabia Saudí ha sido intensificar el sectarismo religioso, especialmente creando hostilidad hacia el chiismo con la esperanza de detener la ola de los levantamientos.
Este sectarismo se dirige no solo a los chiíes de Irán, sino también a los árabes chiíes de Bahréin, Iraq, Líbano, Arabia Saudí, e incluso de Omán y Siria, al mismo tiempo que fomenta el fanatismo anti-cristiano en Egipto. Los regímenes de Sadat y Mubarak alentaron el fanatismo anti-cristiano durante décadas. Parte de los esfuerzos contrarrevolucionarios en curso tratan de resucitar esas fuerzas sectarias a fin de que quiebre la unidad de Egipto y se provoque el caos.
Si la Doctrina Eisenhower de 1957 insistía en que los soviéticos y no Israel eran el principal enemigo de los pueblos árabes; hoy Estados Unidos insiste en que el principal enemigo de los árabes es Irán y el chiismo. Lo que se espera es que con la represión contra el pueblo de Bahréin dirigida por estadounidenses y saudíes, el odio sectario promovido por Estados Unidos y el fomento del chovinismo árabe suní convierta de una vez a Irán —y no a los dictadores árabes, ni a su aliado israelí, o al patrocinador estadounidense— en enemigo de los árabes, cuando no en el único enemigo de los árabes, y deslegitime al mismo tiempo los levantamientos en los países que cuentan con gran número de árabes chiíes.
Estados Unidos ya promovió este proyecto hace varios años con un éxito limitado. Lo articuló mejor el rey Abdalá II de Jordania, quien advirtió en 2004 que una “media luna chií” amenazaba la región. Los estadounidenses y saudíes esperan que tenga más éxito hoy en día.
Los franceses y los británicos han seguido desempeñando un importante papel neo-colonial en la región en lo económico, en lo militar y en el ámbito de la “cooperación” de seguridad. Han fortalecido su posición incrementando su “asistencia” diplomática y en materia de seguridad a sus aliados entre los dictadores árabes.
La represión que Estados Unidos respalda en Bahréin, Arabia Saudí, Omán, Yemen, Jordania, Marruecos, Argelia, y en los Emiratos Árabes Unidos va de la mano de la intervención euro-estadounidense-qatarí en Libia para proteger los pozos de petróleo para las empresas occidentales una vez que se ponga un nuevo gobierno.
El secuestro de la revuelta libia y las deserciones de políticos de la élite del gobierno de Gadafi de la noche a la mañana para pasarse al bando de los “revolucionarios” no sólo pone más que una sombra de sospecha sobre quienes pretenden dirigir el levantamiento de Libia contra la horrible dictadura de Gadafi, sino también sobre las potencias occidentales que fueron las principales aliadas de Gadafi en la última década hasta su reciente deserción.
La situación de hoy en día se resume en el combate entre el formidable eje de Estados Unidos y Arabia Saudí, que es la principal fuerza antidemocrática de la región, y las revueltas en favor de la democracia.
La estrategia de Estados Unidos y Arabia Saudí es doble: la represión masiva de las revueltas árabes que puedan ser derrotadas, y la cooptación de las que no lo puedan ser. Lo exitosa que pueda ser la segunda parte dependerá de lo cooptables que las fuerzas pro-democráticas puedan llegar a ser.
Si bien es cierto que los revolucionarios hacen su propia historia, tal y como Karl Marx brillantemente expresó “no lo hacen como les place, no lo hacen bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias directamente halladas, dadas y transmitidas desde el pasado”.
Proteger las revoluciones de Egipto y Túnez de la cooptación es la esperanza presente de todos los árabes.
El eje Estados Unidos-Arabia Saudí utilizará todos los mecanismos a su disposición para hacerlo, el menos importante de los cuales no serán las próximas elecciones en Egipto y Túnez. La gran esperanza árabe es que Túnez y Egipto escriban un nuevo Manifiesto Revolucionario y Democrático para los pueblos árabes.
La preocupación y el miedo persisten, sin embargo, en que puede que acabemos menos con un Manifiesto Comunista que con un Dieciocho brumario.

*Joseph Massad es profesor asociado de Política árabe moderna e Historia Intelectual en la Universidad de Columbia de Nueva York.

Fuente: http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/05/201151885013738898.html

jueves, 19 de mayo de 2011

El valor histórico de los recuerdos, por Alexander Stille.

[The New York Times] 2001
 
ROMA
En los años 70, Alessandro Portelli, profesor de literatura norteamericana de la Universidad de Roma, empezó a recopilar la historia oral de una pequeña ciudad fabril italiana. Quedó perplejo al comprobar que sus entrevistados equivocaban reiteradamente los hechos y hasta narraban historias imaginarias. Así, al relatar la muerte del obrero Luigi Trastulli, en un enfrentamiento con la policía en 1949, todos insistieron en que el hecho había ocurrido durante las manifestaciones de 1953.
Al principio, parecía el tipo de error al que son propensos los ancianos, y que lleva a muchos historiadores a desconfiar de la historia oral. Pero Portelli empezó a interpretar estas distorsiones -a la manera de los deslices verbales freudianos- como un elemento central del significado y de la estrategia narrativa de las historias. Trastulli había muerto durante una protesta contra el ingreso de Italia en la OTAN, y en los años 70 esa controversia había perdido gran parte de su significado. En cambio, las manifestaciones de 1953 habían sido motivadas por despidos masivos en fábricas locales, que cambiaron para siempre la vida de la ciudad.
"Me di cuenta de que la memoria era de por sí un hecho sobre el que debíamos reflexionar -explica Portelli-. No es un mero espejo de lo ocurrido; es una cosa que está ocurriendo ahora y que merece ser estudiada."
Los trabajos teóricos de Portelli y los de otros historiadores orales italianos han pasado a ser textos de lectura indispensable en la materia. "Gracias a Portelli, vemos las historias orales como algo más que testimonios veraces o falsos y buscamos los temas y estructuras de los relatos", señala Mary Marshall Clark, de la Universidad de Columbia.
Como campo de estudio académico, la historia oral nació en 1948, cuando Allan Nevins, fundó la Oficina de Historia Oral en la universidad de columbia. Pero el verdadero despegue comenzó en los años 60 y comienzos de los 70, con el auge de los movimientos feministas y de derechos civiles y la proliferación de grabadores baratos.
Entonces se registraron las voces de mujeres, afroamericanos, indígenas, inmigrantes pobres y otros grupos que hasta entonces habían quedado al margen de la historia. Este fue el origen de libros de gran éxito masivo como la Autobiografía de Malcom X y Raíces , de Alex Haley, y otros basados en entrevistas.
Entretanto, muchos historiadores académicos se mostraban recelosos e insistían en que el patrón oro de la verdad histórica eran los documentos escritos. Las fuentes orales -decían- tienen memoria selectiva, interpretan mal los hechos, funden sucesos y distorsionan sus recuerdos del pasado adaptándolos a las necesidades del presente o a las del investigador. Frente a estas críticas, los historiadores orales procuraron que sus trabajos se ajustaran a las mismas normas que la historia documental. "Las fuentes orales nos dicen no sólo qué hizo la gente, sino también qué quiso hacer, qué creyó estar haciendo y qué cree haber hecho", escribió Portelli, uno de los principales estudiosos de la subjetividad.

Digresiones e incoherencias
La profesora de historia Luisa Passerini, que hoy enseña en la Universidad Europea de Florencia, tuvo problemas similares al entrevistar a obreros italianos respecto del período fascista (1922-1943). En la Conferencia Internacional de Historia Oral celebrada en Gran Bretaña en 1979, presentó un trabajo seminal donde examinaba sus silencios, discrepancias, digresiones e incoherencias. Muchos de sus entrevistados prácticamente omitieron esos veinte años, limitándose a un par de menciones casuales. "No debemos negar las digresiones y discrepancias, pero nunca las comprenderemos si tomamos las fuentes orales como meras declaraciones fácticas -expresa hoy-. Debemos tomarlas como formas de cultura y testimonios del modo en que esas formas han cambiado con el tiempo."
En cuanto a historia oral, Estados Unidos fue el país pionero, pero el liderazgo pasó a Italia,quizás el país más políticamente polarizado de Europa. Por cierto, allí se comprende que cada uno tenga una versión distinta de la realidad y la historia. Portelli inicia su ensayo sobre la muerte de Trastulli transcribiendo varias versiones periodísticas que difieren radicalmente. "Los historiadores orales debemos hacer tres tareas simultáneas -explica-. La del historiador, procurando comprender lo ocurrido; la del antropólogo, comprendiendo el modo en que las personas cuentan sus historias, y la que consiste en ir y venir entre estos dos niveles."
En su último libro, L´ordine é già stato eseguito ("La orden ya ha sido ejecutada"), Portelli se esfuerza por demostrar que muchos relatos orales de la masacre de las Fosas Ardeatinas son absolutamente erróneos. Muchos creen que después de la emboscada en que murieron 33 soldados alemanes, los nazis lanzaron un ultimátum a los partisanos: si no se entregaban, ejecutarían a 10 civiles italianos por cada soldado alemán muerto. Al día siguiente del ataque, emitieron un boletín informando que la orden "ya había sido ejecutada". Sin embargo, varios mitos populares tienden a responsabilizar a los partisanos por la matanza. Según Portelli, se han extendido en estos últimos años en que el partido neofascista pugna por rehabilitarse.
Hoy día, la mayoría de los historiadores documentales aceptan plenamente que las técnicas orales constituyen una parte esencial de la investigación histórica del siglo XX. "Es un recurso extraordinariamente importante, pero el énfasis puesto en la memoria no debería hacernos olvidar su valor para la recopilación de evidencias", opina Natalie Zeamon Davis, de la Universidad de Toronto, que ha recurrido a las entrevistas para un proyecto sobre la Francia de Vichy, tema en que la documentación de archivo es escasa y, a menudo, poco confiable.

Detrás del muro
La apertura del antiguo bloque soviético dio nuevo impulso al renacimiento de la historia oral. Hasta hace poco, un tercio de la humanidad era básicamente inaccesible para los investigadores de afuera. Ahora, la Universidad de Indiana colabora en el lanzamiento de varios proyectos de historia oral en la ex Unión Soviética. David L. Ransel, director del Instituto para Rusia y Europa Oriental de esa universidad, admite que no todos sus colegas comparten su entusiasmo: "Una estudiante de posgrado dejó a su asesor porque éste se oponía a la inclusión de entrevistas orales en su tesis. Si algo no está en los archivos, no existe". El asesor de marras, Hiroaki Kuromiya, especialista en historia ucraniana, replica: "No recuerdo el incidente. Quizás haya dicho que algunos estudiantes de posgrado pueden carecer de las dotes críticas o del conocimiento del idioma ruso necesarios para interpretar ese tipo de información".
 
(Traducción de Zoraida J. Valcárcel) 
Tomado del Diario La Nación, 19 de marzo de 2001.

La revolución egipcia. La lengua bífida del neoliberalismo, por Maya Mikdashi

Jadaliyya*

Traducción para Rebelión de Loles Oliván


Quiero empezar con la imagen de una protesta que tiene aspiraciones revolucionarias. Esta protesta está llena de gente de todas las edades que usan diferentes tipos de prendas de vestir y son de diferentes regiones de Líbano, Egipto o Túnez. Al igual que en todas las protestas que el Oriente Próximo árabe ha presenciado en 2011, se muestran diferentes pancartas y diferentes lemas, a menudo interrumpiéndose a sí mismos. Como en las protestas en Egipto y Túnez, se exhiben carteles reivindicando puestos de trabajo para los ciudadanos y exigiendo que se respeten sus “derechos humanos”. Entre la multitud hay incluso un cartel que conecta ambas reivindicaciones conjuntamente, el derecho a un trabajo, el derecho a la vida; los “derechos humanos” que deben amortiguar para el ciudadano los estragos del ajuste estructural impuesto por organismos internacionales de crédito. Muchos artículos sobre la revolución egipcia de 2011 se han centrado en cómo el levantamiento ha expuesto los fracasos de las políticas económicas del neoliberalismo y por ello, tal vez, los analistas prevén que las prácticas neoliberales en el Egipto post-Mubarak decaerán. Falta en este análisis una crítica a los múltiples registros de la ideología y de la práctica neoliberal. Esas prácticas discursivas que circulan engendran y son engendradas por una noción del sujeto a menudo descrito por los teóricos críticos como “liberal”; racional, autónomo, constituido legalmente, que exige derechos y persigue la libertad. Sugiero que cuando se analice la revolución egipcia se preste atención a las prácticas que relacionan al ciudadano (o al sujeto, de manera más amplia) y a la economía dentro del marco discursivo e ideológico más extenso del “neoliberalismo”. Cuando solo nos centramos en uno de estos dominios —el sujeto o el mercado— nos estamos sirviendo sin saberlo del propio neoliberalismo para criticarlo, y por tanto, lo volvemos a situar en el lugar hegemónico que tal discurso ocupa en la práctica de la vida actual.
Tal vez, con el fin de comprender el fenómeno sobre el que intento llamar la atención, sea mejor no abordarlo con términos excesivamente cargados como “neoliberalismo” o “liberalismo” o “capitalismo”. Sin que importe cómo se denomine ese marco más amplio, es innegable que las corporaciones internacionales de derechos humanos como Human Rights Watch son importantes organismos que actúan como agentes políticos en Egipto y en Líbano, por ejemplo. Del mismo modo, otros “organismos internacionales”, tales como el PNUD (véanse los Informes sobre Desarrollo Humano Árabe como ejemplos de esas recomendaciones de “sentido común”), el FMI y el Banco Mundial son actores activos en la reconfiguración de los mundos de la vida en toda la región. Tal reconfiguración no se produce únicamente a través del ajuste del mercado, sino también a través de las “recomendaciones” del Banco Mundial y del PNUD sobre las tasas “óptimas” de fertilidad, los sistemas de educación que se necesitan, y los tipos de estructura familiar (nuclear, urbana, de doble renta...) que se deben promover en nombre del desarrollo. Estas organizaciones y sus aliadas locales intervienen en una esfera económico-social interrelacionada y juegan un papel que condiciona a los sujetos respecto a los procesos del mercado mundial. Para decirlo sin rodeos, organizaciones como el Fondo Monetario Internacional y Human Rights Watch son aliados incómodos en un proyecto global e ideológico que da forma a las prácticas de la vida, de la economía y de la ciudadanía. Además, la proliferación de redes de ONG de capital local/global y las lenguas e instituciones que comportan traducen las cuestiones de justicia como cuestiones de derechos, traducción que vincula al ciudadano cada vez más íntimamente con el Estado. Así, la cuestión de la justicia económica se convierte en una cuestión de derechos económicos; la cuestión de la justicia de género se convierte en una cuestión de derechos de las mujeres y / o de los homosexuales, y la cuestión de la violencia se transforman en reivindicaciones de derechos corporales. En este marco, los Estados son los depositarios potenciales de las violaciones de los derechos humanos, sin embargo, sólo el Estado puede garantizar la reparación de esos mismos derechos. De ahí la paradoja de los informes de derechos humanos; tras páginas y páginas destacando cómo, por ejemplo, el Estado de Irán abusa de los derechos humanos de sus ciudadanos, hacia el final del informe se hacen “recomendaciones” al mismo autor de tales abusos. En estos informes, al Estado siempre se le pide que se transforme (o que reforme) de ser un violador de los derechos humanos en un defensor de los derechos humanos. El paso de la justicia a los derechos, según autores como Zizek y Fraser han señalado, es una característica del capitalismo tardío que despolitiza la desigualdad y postula al Estado como árbitro de dicha desigualdad. Por lo tanto, el Estado es “bueno” o “malo”, en función de lo bien que regule la vida de sus ciudadanos o, como algunos antropólogos han sugerido, dependiendo de lo bien que lleve a cabo el “buen gobierno”. La despolitización debe ser entendida como un proceso político que tiene como objetivo separar el desorden de la vida compartida en categorías tales como “cultura”, “gobierno”, “economía”, “vida personal” y, mi preferida:“sociedad civil”. Una vez separados en compartimentos nítidos e independientes, se nos dice que, como sujetos liberales-neoliberales que somos, nuestra implicación “política” comienza y acaba cuando participamos en elecciones “libres”, “justas” y “trasparentes”.
Si la revolución egipcia, fue, como otro escritor de Jadaliyya ha señalado, una revolución contra el neoliberalismo, fue también, de manera muy importante, una revolución neoliberal. Los estragos de la reestructuración del mercado fueron destacados por los valientes manifestantes que arriesgaban a diario sus vidas para desafiar al régimen. Sus reivindicaciones se expresaron en una gramática conocida para los sujetos neoliberales (o tardío liberales) de cualquier parte; fin de la corrupción, mayor transparencia, rendición de cuentas, y derechos de los ciudadanos. Los discursos sobre derechos humanos fueron invocados por los manifestantes, y las promesas de internet de socializar desde el anonimato y la razón incorpórea han sido puestas de relieve por muchos como un componente principal del éxito de las revoluciones. En lugar de exigir el fin de las prácticas del mercado neoliberal, los manifestantes exigieron la reforma de tales prácticas y garantías de que las oportunidades económicas serían compartidas más ampliamente. En última instancia, el jefe del régimen egipcio se vio obligado a dimitir. Hasta ahora, las instituciones del régimen no sólo se han mantenido sino que su tarea es adoptar el lenguaje de Human Rights Watch “reformándose” a sí mismas.
Volvamos a la imagen con que he iniciado esta línea de pensamiento. Una aspirante a revolucionaria en la plaza Tahrir antes de la expulsión de Mubarak. Porta una pancarta que asocia la corrupción de Husni Mubarak con su incapacidad para encontrar un trabajo que se merece como licenciada universitaria. Afirma que sus derechos económicos, políticos y corporales son violados a diario por un régimen corrupto e ineficiente. Su vecino puede llevar una pancarta que destaca el precio de 70 mil millones de dólares de la corrupción Husni Mubarak, indicando implícitamente que si no fuera por la corrupción rampante, esta ganancia inesperada del ajuste estructural se habría distribuido más equitativamente entre los ciudadanos egipcios. Como observadores, no debemos aplaudir demasiado rápido la derrota del neoliberalismo en Egipto. En su lugar, deberíamos hacer una pausa y pensar en la ironía de escuchar discursos neoliberal/liberales movilizados para criticar prácticas económicas neoliberales. Debemos insistir en la ironía de una revolución que ha sido apresada demasiado rápido por el lenguaje de la reforma. Debemos preguntarnos si un léxico de la revolución que engendra una transformación política radical (como la Revolución bolchevique o la Revolución Francesa) sigue siendo inteligible para un grupo amplio. Debemos preguntarnos si en el mundo de hoy habría sido posible hacer una revolución que no se expresase en el lenguaje de la reforma. Y debemos reconocer que cuando una revolucionaria formula sus reivindicaciones de cambio político y económico en una gramática de derechos y buen gobierno, está hablando en y a través de la lengua bífida del neoliberalismo.

*Maya Mikdashi  realiza su doctorado en el Departamento de Antropología de la Universidad de Columbia y es co-directora de la película documental Sobre Bagdad. Es co-fundadora de Jadaliyya Ezine.
 
Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/1606/neoliberalisms-forked-tongue

viernes, 13 de mayo de 2011

Una introducción a la geografía radical, por Kirk Mattson


 



CONTENIDO La tradición de la geografía norteamericana
La revolución cuantitativa
La geografía radical: sus orígenes y desarrollo
    Las "expediciones" geográficas
    "Antipode": una revista para la geografía radical
    La fundación de la Unión de Geógrafos Socialistas
Comentarios y conclusiones
Apéndices


Nota sobre el autor
Kirk Mattson, licenciado de la Universidad Simon Fraser en Vancouver, Canadá, es miembro de la Uní6n de Geógrafos Socialistas y ha participado en la "Vancouver Geographical Expedition". Actualmente está convalidando su título en la Universidad de Barcelona con el fin de obtener el doctorado en este centro. Sus intereses académicos se refieren sobre todo a geografía urbana y en especial a temas tales como planificación teoría del desarrollo, migración, etc., con particular énfasis en Iberoamérica y el Tercer Mundo.


UNA INTRODUCCION A LA GEOGRAFIA RADICAL
Este trabajo 1  constituye un primer intento de introducción a la geografía radical, en especial a la norteamericana, aunque no exclusivamente a ella. Por otro lado, este trabajo pretende ayudar a establecer una mejor comunicación entre los estudiantes españoles y norteamericanos esperando que dé lugar a un diálogo productivo, una discusión y un intercambio de ideas.
No existe todavía una historia propiamente dicha de la geografía radical pues no es una escuela en sí, sino que se ha desarrollado a partir de muy diversas fuentes y en distintas direcciones. Tampoco puede decirse que la "radicalización" de la geografía sea un fenómeno inherente a la disciplina, pero sí parte de una tendencia general dentro de las ciencias sociales; no responde tampoco dicho fenómeno a una ideología política determinada, pero sí a una problemática política concreta.
Al ser la geografía radical relativamente reciente, su bibliografía es limitada, dispersa y difícil de conseguir. Por lo tanto este texto se basa en parte en la experiencia y opiniones personales del autor.
El trabajo consta de cuatro partes: en primer lugar, un resumen y discusión de la geografía norteamericana, desde sus raíces europeas hasta la llamada "Revolución Cuantitativa", que constituye la segunda parte. Esta corta relación de antecedentes teóricos es necesaria para la comprensión de los orígenes de la geografía radical, que es, en cierto modo, una reacción y una respuesta a éstos. La tercera parte, eje del trabajo, consiste en la exposición de tres puntos principales: las expediciones geográficas, la revista "Antípode" y la Unión de Geógrafos Socialistas (U.S.G.). La cuarta parte es un resumen y una discusión sobre las posibilidades y el potencial de la geografía radical y de la geografía en general.
 
LA TRADICION DE LA GEOGRAFIA NORTEAMERICANA
Dado el propósito de este texto creemos necesario explorar las raíces europeas de la geografía norteamericana y, por consiguiente, analizar la influencia que éstas han tenido sobre su posterior desarrollo; ello nos permitirá aislar los puntos de partida y las particularidades de una geografía específicamente norteamericana.
Fueron los clásicos europeos quienes sentaron las bases para los primeros estudios geográficos del nuevo mundo. Las primeras generaciones de geógrafos se limitaban a transmitir a sus alumnos la herencia geográfica europea y adaptarla a sus trabajos de exploración, descripción y clasificación de las zonas aún no colonizadas. Sin embargo, basta 1910 no se creó el primer departamento independiente de geografía que se atribuye al geólogo W. M. Davis en la Universidad de Harvard.
Con la excepción de Quebec, fuertemente vinculada a la tradición francesa, la geografía norteamericana, después de la independencia se hallaba bajo la influencia de las escuelas alemanas e inglesas aunque, de hecho, en los siglos XIX y XX dominaron las ideas anglosajonas.
Ciertos conceptos e ideas de las ciencias sociales que se hallaban ya en franca decadencia en Europa, perduraban sin embargo en Norteamérica. Un ejemplo concreto lo tenemos en la absoluta e indiscriminada adopción del enfoque determinista por la geografía norteamericana, mucho después de que fuese debatida en Europa la cuestión del determinismo ambiental y de la aparición de otras alternativas como el posibilismo. Algunos de los más dogmáticos exponentes del determinismo se hallan en Norteamérica (por ejemplo, Ellen Churchill Semple en los años 1920). Esta tendencia fue dominante en la enseñanza e incluso perdura en los propios libros de texto todavía en uso en las escuelas norteamericanas.
El largo dominio del paradigma determinista en Norteamérica responde, en parte, a una actitud particularmente pragmática de una nación en pleno desarrollo nacionalista. El determinismo ambiental sirvió, con sus conceptos simplistas y a veces abiertamente racistas, como justificante a la contínua expansión territorial y dominación de las razas "inferiores" tales como los indígenas, los negros, tos antiguos esclavos del sur y los hispano-americanos (respecto a esto último, recuérdese la guerra mejicana-estadounidense y la expropiación de extensos territorios de Méjico así como la "colonización" de Cuba y Puerto Rico después).
El gran desarrollo socio-político de los Estados Unidos de la época, con su marcado nacionalismo, aislacionismo y expansionismo, explica la utilidad política, militar y, por supuesto, ideológica de las ideas deterministas en Norteamérica.

(Dibujo realizado a partir de una ilustración aparecida en "U.S.G. Newsletter", vol. 3, nº 1, 1977, pág. 8).
Siempre se ha asociado al geógrafo de algún modo con lo militar: la más completa colección de mapas y más tarde fotografías aéreas han sido realizados para el gobierno y financiados por él, en particular por el Departamento de Defensa 2 .
Pero el verdadero punto de partida de la geografía norteamericana (en los años 20) fue, aunque parezca paradójico, la creación de la escuela de ecología cultural de Chicago por un grupo de sociólogos y economistas (Park, Mackenzie, Burgess...). La ecología cultural con su tradición evolucionista (común también al determinismo ambiental) desarrolló numerosas ideas de gran interés para los geógrafos, en concreto la famosa teoría de los "anillos concéntricos" de Burgess que tuvo una profunda influencia en la geografía.
Liberados de las restricciones impuestas por la geografía física y regional, el geógrafo empezó a explorar los límites de su disciplina, adoptando y adaptando nuevos métodos sobre la marcha y, por consiguiente, redefiniendo las bases de su profesión. Encontramos entre las nuevas ideas los principios de una geografía urbana (muy influenciados por el trabajo de L. Wirth, notable alumno de la escuela de Chicago), el desarrollo y revisión de la teoría de la división zonal de la ciudad (H. Hoyt) y la escuela de la geografía cultural de California (C. Sauer).
El impacto principal de esta creciente diversidad de intereses queda reflejado en cada vez mayor especialización de la disciplina. A la vez el geógrafo fue aproximándose otras disciplinas de la rama de las ciencias sociales, principalmente la sociología y economía, pero también a la antropología y arqueología e incluso a las ciencias físicas (biología, ecología), salvando de este modo las distancias entre disciplinas, y acercando así los geógrafos a otros científicos sociales, a otros campos de la investigación, y a otros métodos e ideas. Todo ello contribuyó al desarrollo de la disciplina, y desembocó enresultados concretos tales como la preocupación por la aplicación de técnicas y métodos geográficos a problemas prácticos, sobre todo en el área de planificación urbana y regional.
Estos contactos llevaron a una creciente cooperación interdisciplinaria, reflejados posteriormente en cambios en las instituciones y en los planes de estudios. Pero al mismo tiempo, la adopción indiscriminada de ciertas ideas, métodos y teorías nuevas, dio lugar una especie de crisis de identidad dentro de la geografía, que quedó sin coherencia interna, sin consistencia teórica
De hecho existían razones suficientes para la no-existencia de la geografía como disciplina independiente. Esta época, los años cuarenta y principios de los cincuenta, fue un período de reflexión, reorientación y redefinición del campo de la geografía.
Este estado de contusión relativa es el telón de fondo sobre al cual destacan los primeros indicios de lo que vendría a llamarse la "revolución cuantitativa", que no se limitó a la geografía puesto que ésta nunca ha evolucionado independientemente de 1as otras ciencias sociales. En cierta manera el movimiento cuantitativo fue una búsqueda de la unidad a través del método, un nuevo conjunto de técnicas más o menos comunes todos los aspectos de una "ciencia" geográfica moderna.
LA REVOLUCION CUANTITATIVA
Los últimos años de la década de los cincuenta revelaron la existencia de una generación de jóvenes y brillantes geógrafos, conocidos como los "jóvenes turcos", que constituyeron el núcleo a partir del cual se desarrolló la geografía cuantitativa.
El factor principal que hizo posible la unidad del grupo (bajo su reconocido líder Brian J. Berry), fue la dedicación y empeño por parte de sus componentes en modernizar y convertir la geografía tradicional en una disciplina científica, mediante una revolución dentro de las técnicas y métodos geográficos. En particular, se insistió en la introducción de métodos estadísticos avanzados y en el uso de la tecnología cibernética, hasta entonces prácticamente desconocidos por la geografía.
Este movimiento se dirigió hacia diferentes áreas. Un ejemplo claro lo hallamos en la teoría de la localización (Iocation theory) que puede verse como una extensión teórica de la escuela de ecología cultural de Chicago a la que se han añadido elementos de la teoría de los lugares centrales (central place theory) desarrollada por Christaller, Lösch y otros. La utilidad de la "teoría de la localización" ha sido importante en el estudio de la localización de industrias, de servicios (hospitales, escuelas, etc...), de transportes, y en el análisis regional. La teoría de los lugares centrales, por su parte, ha conducido al análisis de redes urbanas, a la clasificación de ciudades y al estudio de la jerarquía urbana, por ejemplo.
Partiendo de los mismos orígenes se ha desarrollado también la teoría de la difusión, que adquirió mayor complejidad al tener en cuenta al comportamiento humano.
Existen otros campos que vale la pena mencionar, tales como el análisis de área social (social area analysis) y la influencia de la sicología en la geografía del comportamiento (behavioral geography).
La bibliografía existente referente a la geografía cuantitativa es voluminosa, pero en los que nos atañe basta mencionar algunos temas que resumen bastante bien los intereses y preocupaciones de la geografía cuantitativa: la organización espacial de la sociedad, el movimiento de ideas, productos y población, el comportamiento espacial humano, la estructura espacial, la interacción espacial, etc.
El concepto clave sobre el cual se sustenta la geografía cuantitativa es el concepto de "espacio", entendido como algo abstracto y por lo tanto provisto de mayor rigor; es un concepto cuantificable, y que por lo tanto tiene un valor científico superior, puesto que para los geógrafos cuantitativos la cuantificación está en la base de lo científico. Este concepto ha desempeñado para estos geógrafos un papel casi de fetiche, dado el lenguaje y el culto inconsciente del cual ha sido objeto.
La geografía cuantitativa implicó una renovación total de la metodología y teoría geográfica. Por otra parte sacó al geógrafo de los centros docentes y de investigación para llevarlos al mundo de la industria, los negocios, el comercio y la administración. Este cambio se llevó a cabo en un período de tiempo relativamente corto, y a finales de la década de los sesenta los que en un tiempo fueron los jóvenes rebeldes de la geografía se hallaban sólidamente asentados dentro de las universidades, asociaciones profesionales, etc. La estructura de poder en la institución geográfica cambió por completo; la nueva generación había reemplazado en los puestos de poder a los geógrafos tradicionales que se negaron a cambiar o no pudieron hacerlo.
Esta revolución dentro de la ciencia geográfica corresponde bastante bien a lo que Kuhn y Johnson estudiaron y plantearon en el caso de las ciencias físicas y económicas respectivamente, es decir a la aparición, crisis y reemplazamiento de un paradigma científico. En el caso concreto de la geografía cuantitativa, ésta logró en menos de diez años superar el viejo paradigma de la geografía tradicional e imponer uno nuevo, pero éste a su vez evidencia una creciente incapacidad para aportar respuestas a nuevas preguntas y problemas, y queda abierto a la crítica; ¿Son los métodos cuantitativos explicativos? ¿Son estos métodos válidos para el análisis, o bien son tan sólo un sistema refinado y complicadísimo de descripción?
El primer intento real hacia la formulación de una estructura teórica para la geografía moderna fue hecho por W. Bunge en su Theoretical Geography, (1962); esta obra se basa en la teoría del lugar central, considerada como la única estructura teórica verdadera que la geografía haya poseído, generado y desarrollado en el seno de la disciplina misma.
 
 


El rapto de la Geografía (según L. Curry, "Canadian Geographer", vol. 11, 1967, pág. 265). Reproducido sin permiso, pero confiando en la benevolencia del autor)
La obra de Bunge inició un debate continuo, no sólo sobre problemas teóricos y metodológicos sino también sobre cuestiones profesionales y éticas.
Hacia los años sesenta la geografía cuantitativa cesó de ser un fenómeno circunscrito a Norteamérica 3 , y el debate sobre la misma alcanzó a Gran Bretaña, apareciendo una obra clave en el desarrollo de esta tendencia, el libro sobre la "explicación en Geografía" (ExpIanation in Geography, 1969) de D. Harvey.
A pesar de los largos años de discusión dedicados a resolver la contradicción existente en el seno de la geografía cuantitativa, las contradicciones permanecen y el debate sigue abierto aunque se desplaza esencialmente a un terreno nuevo, el ideológico.
Es interesante observar que los que más sinceramente se empeñaron en buscar alternativas dentro de a geografía cuantitativa y resolver las contradicciones que ésta planteaba, como Bunge y Harvey, son hoy las figuras claves del movimiento que ha criticado más fuertemente y reaccionado contra la misma geografía cuantitativa: la geografía radical.

LA GEOGRAFIA RADICAL: SUS ORIGENES Y DESARROLLO
Los tres puntos de referencia más importantes en el desarrollo de la geografía radical son: a) La llamada "Expedición Geográfica" de Detroit y el movimiento expedicionario, b) la aparición de "Antipode" una revista radical para la geografía, y c) la fundación de la Unión de Geógrafos Socialistas. A partir de estos hechos podemos introducir la geografía radical haciendo un poco de historia que podemos ampliar después con una discusión sobre algunos temas y figuras de interés particular.
Las expediciones geográficas
La "Expedición Geográfica" de Detroit (D.G.E.) o, como originalmente fue llamada, "la sociedad para la exploración humana", fue fundada y encabezada por W. Bunge. Partiendo de su experiencia como residente en el barrio, predominante negro, de Fitzgerald en Detroit, un barrio en proceso de "ghettoización", con una fuerte especulación del suelo y alta represión social, Bunge intentó aplicar sus conocimientos geográficos poniéndolos al servicio de la comunidad. Con este fin se puso primero a disposición de las organizaciones comunitarias ya existentes, tratando de ganarse su confianza, averiguando cuáles eran sus prioridades y problemas sobresalientes e intentando luego encontrar formas de resolverlos o de luchar contra ellos utilizando las herramientas de su profesión. Pronto se dio cuenta de que sus vecinos sabían mucho más que él sobre el barrio y se puso a recolectar información, a reconstruir la historia del barrio y él mismo bajo la dirección de la comunidad, utilizando y desarrollando este conocimiento colectivo. Empezó a enseñar a estos geógrafos populares y espontáneos, de manera informal, ciertos métodos geográficos, y cómo utilizarlos en la lucha para la conservación y protección de su barrio, que se hallaba a merced de los urbanizadores y propietarios.

El nuevo rapto de la Geografía: diez años después.
Uno de los alumnos de Bunge fue una muchacha negra de dieciocho años llamada Gwendolyn Warren, una de las organizadoras del barrio, y fue ella quién enseñó al geógrafo "un poco de sentido" mientras que aprendía de éste "un sentido de escala" (Horvarth, 1972). En el verano de 1969 la expedición empezó a concretarse sentando sus principios básicos, (ver Bunge, 1969). "Bunge quería investigar en beneficio de la comunidad negra, pero creía también que ésta tenía que aprender a investigar por su cuenta" (Horvarth). Muchos jóvenes querían educarse y al mismo tiempo servir a su comunidad; este doble enfoque -educación versus investigación- era considerado esencial en la expedición.
A partir de aquí, con la cooperación de la Universidad de Michigan, se creó el "Detroit Geographical Expedition and Institute" (D.G. E.I.) que ofrecía un curso sobre aspectos geográficos en la planificación urbana. Se facilitaron aulas y materiales, y algunos profesores se presentaron como voluntarios para dar clases gratuitamente. El curso estaba pensado sobre todo para aquellos estudiantes de los barrios negros más deprimidos de Detroit, desprovistos del diploma de bachiller, y el programa era controlado directamente por la comunidad.
El resultado de este experimento fue un plan de descentralización escolar para la ciudad de Detroit traducido en un "Informe a los Padres sobre la Descentralización Escolar". El proyecto fue realizado en grupo, utilizando las técnicas aprendidas en el curso. El plan costó la increíble suma de doscientos dólares, mientras el consejo de educación de la ciudad, conjuntamente con la Fundación Ford, realizaban su propio informe que costó 350.000 dólares. Las diferencias entre los dos informes pueden apreciarse en el cuadro siguiente:
 
PORCENTAJE DE NIÑOS BAJO CONTROL BLANCO Y NEGRO
 
PLAN DE LA COMUNIDAD
PLAN DEL CONSEJO DE EDUCACON
% de niños negros bajo control negro
80,0
39,4
% de niños negros bajo control blanco
20,0
50,6
% de niños blancos bajo control negro
20,5
4,2
% de niños blancos bajo control blanco
79,5
95,8
Fuente: A Report to Detroit Parents on School Decentralization. Field Notes of the D.G.E. "Discussion Paper" n. 2, 1970, p. 29.
El número de estudiantes matriculados en el programa pasó de 40 en el verano de 1969 a 470 en la primavera de 1910. Hasta que se rompieron las relaciones entre el Instituto y la Universidad de Michigan.
La Universidad de Michigan suprimió su apoyo financiero y prohibió a sus profesores que enseñasen en el Instituto. Este fue prácticamente el final para la Expedición Bunge se vió forzado a dejar los Estados Unidos para evitar la represión política y refugiarse en Canadá; todavía hoy sigue siendo persona no grata en su propio país. La Expedición de Detroit había llegado a su fin pero el interés que había despertado generó nuevas expediciones en centros tales como Montreal, Londres, Toronto, Vancouver Quebec y Nueva Orleans.
La experiencia de la D.G.E. tuvo también sus efectos en el seno de la disciplina misma. Un nuevo término vino a enriquecer el vocabulario geográfico, el de "advocacy" en la geografía, que implica un compromiso real con los problemas de la ciudad en interés de sus habitantes; problemas cotidianos tales como la distribución de parques, los accidentes de tráfico que dañan a los niños, etc... Esta actitud de compromiso con problemas tanto humanos como políticos contrastaba con la actitud de tos demás geógrafos que estudiaban a veces la ciudad al servicio de urbanizadores y especuladores actitud de desprendimiento y frialdad profesional que ponía de relieve la debilidad ética de la geografía establecida.
El fin de la D.G.F. no fue realmente un fracaso. Bunge reorganizó en Toronto y más ambiciosa de todas, la "Canadian-American Expedition" (C.A.G.E.) aplicando mismo principio del control ejercido por la comunidad, donde viven y trabajan los geógrafos.
Los aspectos positivos de las expediciones deben ser valorados con prudencia. Las expediciones sólo pueden funcionar si cuentan con la total confianza y cooperación de lac omunidad y responden a sus intereses; la experiencia muestra que no caben el paternalismo profesional como tampoco el "turismo emocional" ni el vanguardismo político.

"Antipode": una revista para la geografía radical
La fundación de la revista "Antipode" está relacionada con la organización de las primeras expediciones en 1969. La revista fue concebida como el portavoz de una geografía alternativa, preocupada por problemas regionales y locales. Los primeros ejemplares de "Antipode" demuestran ésto, pues incluyen intormaci6n sobre la expedición de Detroit, sobre el deterioro del medio ambiente producido por las compañías mineras en los Apalaches y sus efectos sociales, sobre la pobreza rural y urbana, etc... A medida que la revista evolucionaba y se desarrollaba, atrayendo cada vez un mayor número de lectores y colaboradores, se estableció el diálogo sobre la necesidad de nuevos métodos de cuestionar y criticar, formulando preguntas sobre el papel de la ideología en geografía. En 1974, en plena evolución y búsqueda teórica la revista se planteó la necesidad de explorar en el campo del marxismo y estimular las investigaciones y contribuciones de los países del tercer mundo. Durante este proceso se fueron clarificando los objetivos y ampliando las perspectivas, ganando lectores fuera de Norteamérica, pero perdiéndose también en el camino, muchos de los primeros lectores liberales, todavía asustados por la palabra "Marxismo".
"Antipode" ofrece un medio de información y comunicación para los geógrafos al margen de la geografía institucionalizada, controlada por las revistas de la poderosa Asociación Norteamericana de Geógrafos (Associacion of American Geographers). Estas revistas, sólidamente establecidas y altamente conservadoras no están capacitadas para tratar con el activismo creciente de la nueva geografía radical.
Recientemente se han introducido en "Antipode" nuevos temas como, por ejemplo: los problemas del desarrollo y la geografía, la economía política urbana, los problemas ecológicos, la vivienda, la planificación, los problemas pedagógicos, por mencionar algunos. Sus colaboradores son estudiantes y profesionales no sólo de Norteamérica sino también de Latinoamérica, Europa y el Pacífico.
La revista tiene cuatro funciones esenciales: ser un medio de comunicaciones de ideas, un órgano didáctico, una salida a la crítica y un medio de exposición de los trabajos de investigación teóricos y prácticos de vanguardia.
La edición de "Antipode" es un proyecto colectivo cuyo centro se halla en la Universidad de Clark y que dirige Richard Peet. Existen otros centros donde se han publicado ediciones de Antipode como son Vancouver y Londres, y se están preparando nuevas ediciones en Austrltia-Nueva Zelanda y América Latina (ver Apéndice I).
Como mencionamos anteriormente la fundación de "Antipode" está estrechamente vinculada a las expediciones geográficas y a partir de este vínculo se ha desarrollado la Unión de Geógrafos Socialistas.

La fundación de la Unión de Geógrafos Socialistas
La Unión de Geógrafos Socialistas (U.S.G.) quedó constituida como tal en Mayo de 1974. Sus principios y objetivos básicos fueron presentados como sigue:
"El propósito de nuestra unión es trabajar para la reestructuración radical de nuestras sociedades de acuerdo con los principios de justicia social. Como geógrafos y como personas contribuiremos a este proceso en dos maneras complementarias: 1) Organizando y trabajando hacia un cambio radical en nuestras comunidades, y 2) Desarrollando la teoría geográfica para contribuir a la lucha revolucionaria". (Fuente: "U.S.G. Newsletter", Vol. 3, N. 1).
La U.S.G. no es ni una organización política, ni una asociación de profesionales en el sentido tradicional. Tal y como su nombre indica es una unión sindical, una organización libre, de estudiantes, geógrafos y no-geógrafos, dedicados a la transformación progresista de la sociedad. Esta unión representa una gran variedad de opiniones políticas, y apoya a numerosas organizaciones políticas a escala local e internacional. La U.S.G. está comprometida también tanto en su papel didáctico como en el trabajo de revisión y replanteamiento de los métodos y teorías geográficas y la búsqueda de nuevas perspectivas y alternativas dentro y fuera de la geografía.
La U.S.G. publica una revista periódica para sus miembros, en la cual se confrontan distintas opiniones, manteniendo la comunicación posible entre los aproximadamente trescientos miembros. El grupo ofrece sesiones de estudio en sus diversos centros (Boston, Baltimore, Montréal, Toronto, Vancouver), y organiza también regularmente mítines que coinciden por lo general con las reuniones y conferencias anuales de la A.A.G. o la Asociación Canadiense de Geógrafos (C.A.G.), operando como conferencias paralelas, donde se incluyen la lectura de trabajos, se discuten temas y se organizan excursiones tanto para los miembros como los invitados e interesados. Estos encuentros cumplen varias funciones: reforzar a organización interna de la unión, servir de introducción a nuevos miembros y dar lugar a una oportunidad para el intercambio de opiniones entre tos asociados.
Pero quizás una manera más eficaz de presentar la U.S.G. sería hacerlo a través de la obra de algunos de sus miembros claves y a través de algunos de los temas generales de investigación dentro de la unión.
Como indicamos anteriormente dos de las figuras más sobresalientes y claves en el surgimiento, a partir de la geografía cuantitativa, y en el desarrollo de la geografía radical son W. Bunge y D. Harvey.
En el trabajo de Bunge aparece claramente el cambio profundo ocurrido desde su ya clásico Theoretical Geography (1962), pasando por el trabajo en Detroit, hasta su trabajo con la C.A.G.E. Bunge no rechaza hoy los métodos cuantitativos en sí, sino que cree necesario hacer un mejor uso de éstos dentro de una geografía realmente humana, y hace un llamamiento a los geógrafos para que participen en una práctica social en todos sus niveles. Bunge se halla actualmente exilado de los Estados Unidos y como geógrafo crónicamente desempleado, aunque lucha tenazmente para que prosiga la C.A.G.E., cuyo cuartel general se halla ubicado en Toronto, donde Bunge trabaja como taxista (profesión que recomienda a todos los geógrafos, al ser una manera muy eficaz de conocer la geografía de cualquier ciudad).
La obra de D. Harvey es en cierto modo paralela a la de Bunge puesto que al igual que éste, ha sido uno de los seguidores e innovadores de la geografía cuantitativa. La obra clave de Harvey es Social Justice and the City 4 . Esta obra, mejor que cualquier otra representa en sí la evolución de Harvey poniendo de relieve la transición consciente desde el liberalismo ético de sus primeros capítulos, donde se plantea una serie de problemas teóricos y morales, para llegar finalmente a la conclusión de que los métodos geográficos existentes son incapaces de resolver las contradicciones internas de la geografía, hasta la postura radical y revolucionaria de sus últimos capítulos; éstos señalan una auténtica ruptura con su trabajo anterior, evidenciando el carácter ideológico de la metodología geográfica y explorando por primera vez las posibilidades que el pensamiento marxista ofrece al geógrafo. Recientemente Harvey ha trabajado con Manuel Castells en París, ha publicado algunos trabajos en la línea de la economía política urbana y se propone publicar una guía de la obra de Marx para los geógrafos.
Debemos mencionar igualmente otros autores que han trabajado en el área del urbanismo y su relación con el subdesarrollo; éstos son: Milton, Santos, T.G. McGee, y David Slater, así como K Buchanan en la geografía de la población y sobre China.
Milton Santos, geógrafo brasileño, es uno de los geógrafos radicales más prolíficos y viajeros; ha enseñado y trabajado en Brasil, Francia, Venezuela, Tanzania, Estados Unidos y Canadá entre otros, lo que le ha dado una gran experiencia práctica sobre los problemas del urbanismo y el subdesarrollo, área en la cual se ha especializado. Es miembro de la U.S.G. y del comité de redacción de "Herodote", y ha editado un número de "Antipode".
Terry McGee, de origen australiano ha trabajado en el Asia del sureste y Oceanía, ha enseñado en la Universidad de Hong Kong así como en la Universidad Nacional de Australia. Los trabajos de McCee sobre las ciudades del Asia del sureste y el proceso de urbanización en el Tercer mundo examinan las consecuencias de las teorías contemporáneas sobre los procesos de urbanización en el Tercer mundo y presentan alternativas a la teoría dominante de la modernización. McGee es uno de los pocos geógrafos que ha examinado en detalle el fenómeno de las migraciones urbanas y la existencia del sector tradicional en el seno de la economía urbana.
Al lado de Santos y McGee, D. Slater ha trabajado también en el área de geografía y desarrollo en el centro de estudios latinoamericanos en Amsterdam.
Keith Buchanan fue el primer geógrafo occidental en estudiar el impacto de la revolución china en el paisaje, en su espléndido libro The Transformation of the Chinese Earth, (La Transformación de la Tierra China). Debemos mencionar igualmente el trabajo de J. Blaut acerca del colonialismo interno en América del Norte, en concreto Puerto Rico, y sus estudios sobre la dependencia, el neo-colonialismo y la teoría del capitalismo.
Podríamos citar muchos otros campos en los cuales tos geógrafos radicales han desempeñado un importante papel como por ejemplo: las cuestiones de planificación y los problemas ecológicos, el transporte (notablemente M. E. Eliot-Hurst), la vivienda, la perspectiva anarquista, etc.
En Canadá se han planteado otras cuestiones de interés, tales como el uso de los recursos naturales, el problema de los indígenas indios y esquimales en su lucha para proteger su patrimonio contra la explotación minera y la construcción de oleoductos, las nuevas ciudades del norte, así como problemas regionales específicos como los de las provincias marítimas del este, la problemática de Quebec y sus relaciones con el poder central. Los principales centros de investigación radical son Vancouver en el oeste, Montréal, Toronto y la Ciudad de Quebec en el este central.

COMENTARIOS Y CONCLUSIONES
Antes de adentramos en las conclusiones hay un hecho que es importante señalar y es que existe ya una estrecha relación entre los procesos que han dado lugar a "Antipode" y a otras revistas críticas en Europa (como "Herodote", "Zone" y otras). Creemos que es conveniente estrechar estos lazos entre los geógrafos europeos en general y los anglosajones, lazos que no están aún suficientemente consolidados.
El contraste entre estas dos geografías es fuerte. Empezando con la separación de las tradiciones geográficas, la francesa y la anglosajona o anglogermánica; esta separación se ha evidenciado más en Norteamérica donde la influencia de la escuela francesa ha queda do relegada a Quebec mientras que el resto del continente ha sido prácticamente desconocida.
La característica más notable de la geografía anglosajona es la enorme especialización que ha alcanzado, sobre todo en los Estados Unidos, hasta tal punto que en algunas universidades, ciertos aspectos de la geografía física, se enseña las facultades de ciencias físicas, mientras que la geografía humana se enseña en las facultades de ciencias sociales.
Esta especialización se acusa aún más a medida que el alumno se va adentrando en la carrera. Esta tendencia responde a las necesidades de una sociedad altamente tecnificada, que demande especialistas; es pues con vistas al mercado de trabajo que más que geógrafos salen de las facultades especialistas en sedimentología, hidrografía, en geografía del transporte, de las comunicaciones o de la industria por citar sólo algunos. A nivel de la investigación ocurre algo parecido; como la competencia entre profesores es muy grande y el campo de la ciencia en constante expansión, éstos se ven obligados en crear sus propios territorios en los cuales se refugian como en nichos ecológicos y aparecen así profesores especializados en la geografía de las sociedades prehistóricas, en la geografía cultural comparada, o en la relación entre el arte y el paisaje.
De esta especialización resulta una consecuencia positiva que es, además de la profundización de una parcela del conocimiento, la creciente cooperación entre disciplinas. Pero al mismo tiempo se pierde el valor de "síntesis" que inicialmente poseía la geografía y desde entonces ésta ha sufrido una fuerte "crisis de identidad".
La geografía cuantitativa intentó unificar la geografía a través del método, pero no ha logrado darle al geógrafo una visión globalizante que le permita enfocar los problemas desde varios puntos de vista. Es interesante observar la calma con la cual los geógrafos europeos se han enfrentado al fenómeno cuantitativo, aceptando los métodos cuantitativos como herramientas útiles sin caer en los excesos en que han caído los norteamericanos.
Para el observador europeo las expediciones geográficas pueden aparecer como terriblemente ingenuas, pero hay que tener en cuenta que si bien la geografía anglosajona ha mantenido un contacto muy intimo con el mundo de los negocios y con el de la planificación, los estudiantes han sido marginados de los problemas sociales en general y de sus comunidades en concreto. Las universidades mismas se hallan físicamente aisladas, fuera de los cascos urbanos, a veces en pequeñas ciudades universitarias o en campus cerrados. Las expediciones geográficas a pesar de haber alcanzado importantes logros en a investigación de problemas tales como la especulación del suelo, el uso de la tierra urbana, etc., no han podido lograr muchos de los objetivos que se habían propuesto, debido en parte a esta ingenuidad que se refleja en un idealismo bien intencionado.
Las expediciones carecían de una sólida perspectiva política, problema común a la izquierda norteamericana en general. La misma crítica aunque en menos grado puede ser válida para la geografía radical en general. Pero a pesar de todo, la geografía radical es un fenómeno muy positivo, ha ampliado la visión de la geografía no sólo en sus aspectos teóricos y de investigación sino que también ha permitido a la geografía entrar en contacto y colaborar con otras tradiciones geográficas y establecer líneas de contacto con grupos de izquierda dentro y fuera del campo geográfico.
En general, y en resumen, podemos decir que la geografía radical ha encabezado la búsqueda de una mayor solidez teórica y una concepción generalizante dentro de la disciplina, se ha preocupado por problemas concretos o teóricos y por encontrar métodos y una teoría capaz de analizarlos y aportar soluciones prácticas a nivel local o nacional.
Personalmente creo que la geografía podría desarrollar sus enormes potencialidades en la medida en que logre mantener su principio unificador, desarrollar la relación de cooperación con otras disciplinas y ser un puente entre los fenómenos humanos y los puramente físicos o espaciales; por ejemplo las relaciones existentes entre la ciudad y el campo, la ciudad y el desarrollo económico-social, los problemas ecológicos y la planificación etc... podrían encontrar en la geografía un buen medio de análisis.
Para finalizar, cabe decir que, en última instancia, es poco importante el que existan una o varias geografías, que tal o cual campo de investigación sea geográfico o no. Lo que sí es realmente importante es que existen graves problemas en todo el globo, y que hay que investigar hasta llegar a sus raíces. Si es todo un sistema socio-económico el que está en la base de estos problemas, hay que estar dispuesto a enfrentarse con él y denunciarlo.




Notas
1. Doy las gracias a Ester Soler por su ayuda en la versión española de este trabajo
2. El ejército ha sido siempre en Norteamérica una de las mayores fuentes de empleo para geógrafos. Como nota anecdótica, puede señalarse que hoy la C.I.A. da también empleo a geógrafos y a través de ciertas grandes universidades, ofrece trabajos de verano a estudiantes de geografía. También los geógrafos trabajan con la N.A.S.A. en la estimación de la cosecha rusa a partir de la interpretación de fotografías tomadas desde el espacio.
3. Ver a este respecto el artículo de Taylor publicado en "Geo-Critica", nº 10.
4. Traducción castellana, Urbanismo y Desigualdad Social, Madrid, Siglo XXI, 1976.
 
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APENDICE I
Una introducción a Antipode
(1) Vol. 1, n. 1, La Antipode Original, 1969.
(2) Vol. 2, n. 1, Metodología radical, 1970.
(3) Vol. 2, n. 2, Pobreza, 1971.
(4) Vol. 3, n. 1, Acceso a los servicios sociales, 1971.
(5) Vol. 4, n. 1, Ingeniería social, 1972.
(6) Monografía de geografía social, perspectivas geográficas sobre la pobreza norteamericana (segunda parte), 1972.
(7) Vol. 4, n. 2, Teoría revolucionaria, "advocacy" en la planificación y geografía, indios norteamericanos, 1972.
(8) Vol. 5, n. 1, Apalachia, 1973.
(9) Vol. 5, n. 2, Explotación y destrucción en el Tercer Mundo, geografía del "establishment", 1973.
(10) Vol. 5, n. 3, Ideología y ambiente, 1973.
(11) Vol. 6, n. 1, Direcciones en geografía urbana, 1974
(12) Vol. 6, n. 2 Geografía de la mujer, crítica de la teoría de centros de crecimiento, abogacía y planificación, justicia social, desigualdad, 1974.
(13) Vol. 6, n. 3, Cuba, Geografía del desarrollo, 1974.
(14) Vol. 7, n. 1, Geografía marxista, 1975.
(15) Vol. 7, n. 2, Acumulación, vivienda, evolución cultural, 1975.
(16) Vol. 7, n. 2, Norteamérica rural, 1975.
(17) Vol. 8, n. 1, Economía política urbana, 1976.
(18) Vol. 8, n. 2, Planificación económica nacional, desarrollo rural, orígenes del capitalismo, reproducción económica, 1976.
(19) Vol. 8, n. 3, Kropotkin, dependencia en Irlanda, crítica de planes del desarrollo, subdesarrollo en América Latina, 1976.
(20) Vol. 9, n. 1, Subdesarrollo en el Tercer Mundo-1: Formación económica social y organización espacial.
Ediciones especiales previstas
(1) Guía a la obra de Marx para geógrafos: editado por D. Harvey.
(2) Subdesarrollo en América Latina: editado por Luis Fernando Chavez, Instituto de Geografía, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela.
(3) Aproximaciones alternativas a la geografía del comportamiento: Mick Godwin, Clark University.
(4) Ideología y ambiente, Parte II: James Anderson, Architectural Association, London.
(5) Relaciones humano-ambientales; perspectivas radicales: Richard Walker, University of California, Berkeley
(6) Antipodean Antipode: E. Williamson, University of New South Wales, Australia.
(7) Subdesarrollo en el Tercer Mundo: i) Subdesarrollo, geografía y planificación, ii) Modo de producción y urbanizaci6n del Tercer Mundo.
(8) "Separatismo" regional: Marcel Belanger y Paul Villeneuve, Université de Laval, Ouebec, Canadá.
(9) Minería a cielo abierto: University of Colorado.
(10) Geografía anarquista: Clark University.
(11) Geografía política urbana: University of Glasgow.

lunes, 9 de mayo de 2011

Mi reacción ante la muerte de Osama Bin Laden, por Noam Chomsky

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Cada vez es más evidente que la operación fue un asesinato planificado, violando de manera múltiple normas elementales del derecho internacional. No  que hicieran ningún intento de aprehender a la víctima desarmada, lo que presumiblemente podrían haber logrado 80 comandos que virtualmente no enfrentaban ninguna oposición, excepto, afirman, la de su esposa, que se lanzó hacia ellos. En sociedades que profesan un cierto respecto por la ley, a los sospechos se les aprehende y se les conduce a un juicio justo. Subrayo “sospechosos”. En abril de 2002, el jefe del FBI, Robert Mueller, informó a la prensa de que después de la investigación más intensiva de la historia, el FBI solo podía decir que “creía” que la conspiración se tramó en Afganistán, aunque se implementó en los Emiratos Árabes Unidos y Alemania. Lo que solo creían en abril de 2002, obviamente no lo sabían 8 meses antes, cuando Washington desdeñó ofertas tentadoras de los talibanes (no sabemos cómo de serias porque se descartaron instantáneamente) de extraditar a Bin Laden si les presentaban alguna evidencia, la que, como pronto supimos, Washington no poseía. Por lo tanto Obama simplemente mintió cuando dijo en su declaración de la Casa Blanca, que “rápidamente supimos que los ataques del 11-S fueron realizados por al-Qaida”. Desde entonces no han suministrado nada serio. Han hablado mucho de la “confesión” de Bin Laden, pero suena más bien como si yo confesara que gané el Maratón de Boston. Alardeó de algo que consideraba un gran logro.
También hay mucha discusión sobre la cólera de Washington porque Pakistán no entregó a Bin Laden, aunque seguramente elementos de las fuerzas militares y de seguridad estaban informados de su presencia en Abbottabad. Se habla menos de la cólera paquistaní porque EE.UU. invadió su territorio para realizar un asesinato político. El fervor antiestadounidense ya es muy fuerte en Pakistán, y estos eventos probablemente lo exacerbarán. La decisión de arrojar el cuerpo al mar ya provoca, previsiblemente, cólera y escepticismo en gran parte del mundo musulmán.
Podríamos preguntarnos cómo reaccionaríamos si unos comandos iraquíes aterrizaran en el complejo de George W. Bush, lo asesinaran, y lanzaran su cuerpo al Atlántico. Sin lugar a dudas sus crímenes excedieron en mucho los de Bin Laden, y no es un “sospechoso” sino indiscutiblemente el que “tomó las decisiones”, quien dio las órdenes de cometer el “supremo crimen internacional, que difiere solo de otros crímenes de guerra en que contiene en sí el mal acumulado del conjunto” (citando al Tribunal de Núremberg) por el cual se ahorcó a los criminales nazis: los cientos de miles de muertos, millones de refugiados, destrucción de gran parte del país, el encarnizado conflicto sectario que ahora se ha propagado al resto de la región.
Hay más que decir sobre [el terrorista que hizo volar el avión cubano, Orlando] Bosch, quien acaba de morir pacíficamente en Florida, incluida la referencia a la “doctrina Bush” de que las sociedades que albergan a los terroristas son tan culpables como los propios terroristas y hay que tratarlas de la manera correspondiente. Parece que nadie se dio cuenta de que Bush estaba llamado a la invasión y destrucción de EE.UU. y al asesinato de su criminal presidente.
Lo mismo pasa con el nombre: Operación Gerónimo. La mentalidad imperial está tan arraigada, en toda la sociedad occidental, que parece que nadie percibe que están glorificando a Bin Laden al identificarlo con la valerosa resistencia frente a los invasores genocidas. Es como bautizar nuestras armas asesinas según las víctimas de nuestros crímenes: Apache, Tomahawk… Es como si la Luftwaffe llamara sus aviones caza: “Judío” y “Gitano”.
Hay mucho más que decir, pero incluso los hechos más obvios y elementales deberían darnos mucho que pensar. 



Noam Chomsky es profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT. Es autor de numerosas obras políticas. Sus últimos libros son una nueva edición de Power and Terror, The Essential Chomsky (editado por Anthony Arnove), una colección de sus escritos sobre política y sobre el lenguaje desde los años cincuenta hasta el presente, Gaza in Crisis, con Ilan Pappé, y Hopes and Prospects, también disponible en audio.

Fuente: http://www.guernicamag.com/blog/2652/noam_chomsky_my_reaction_to_os/