miércoles, 13 de abril de 2016

Brasil: Não há atalhos

Por Coletivocanudos.blogspot.com.br





O debate em torno da  disputa na esfera política, pela continuidade ou não do governo do Partido dos Trabalhadores, tende a ignorar a nova configuração do capitalismo. Mesmo com todas as mediações entre uma e outra esfera, essas transformações de fundo são base material das determinações que se impõem para os Estados e para os governos. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Miseria del entusiasmo

por M.K.
Con el correr de los meses hemos presenciado un fenómeno relativo al estado, minoritario ciertamente pero igualmente significativo, que nos sitúa ante la emergencia a esta altura incuestionable de una veta pulsional, que había permanecido largo tiempo como subterránea, y que ha detonado un entusiasmo obnubilado y frenético. Por un momento hemos resultado espectadores perplejos, o cuanto menos incómodos, de una creciente intensificación en la actividad y el discurso públicos de amigos o desconocidos próximos que enarbolan unos estandartes que asemejan un Santo Grial.
Sin embargo no estamos en presencia de aquel Santo Grial del que nos hablan las historias de Arturo, sino más bien de este, más próximo a nuestra cultura, que perseguían los austeros caballeros personificados por la pandilla de los Monty Python.

sábado, 24 de octubre de 2015

Mirando a Brasil desde el Sur


Traemos a nuestros lectores un punto de vista que, alejado del análisis económico coyuntural más corriente, que se suele encontrar en los medios de prensa sobre Brasil, trata de entender los movimientos ocultos que vienen moldeando la actuación institucional de su máquina estatal. A despecho de la imagen cultivada por propios y admiradores, de un Estado (y de una clase capitalista) que habría mostrado su capacidad de imponerse en el mercado mundial, esta entrevista revela los mecanismos que han configurado al Estado brasileño como un lugar de hacer negocios (para los pocos Señores de siempre) y como un "sistema" que se ha reestructurado de una manera “neocolonial”. Así como en tiempos coloniales la extracción de impuestos en beneficio de la Corona portuguesa garantizó a los señores de esclavos las concesiones de explotación en América, hoy se ha recreado una suerte de vuelta a aquel viejo sistema. Sobre las espaldas del conjunto del pueblo, sobre todo del más pobre, se sostiene una máquina estatal que garantiza y genera mecanismos rentistas de extracción, en beneficio del sector financiero (nacional e internacional). La Deuda Pública es el nuevo tributo que le permite a los modernos Señores tener acceso al comercio mundial.

viernes, 20 de marzo de 2015

La rebelión ocultada

A 39 años del Golpe Militar

Por Lelio Valdez
Lo que sigue fue pensado como un aporte a la organización de los trabajadores. Específicamente, a la construcción de poder obrero/trabajador, a la renovación y el fortalecimiento de prácticas autónomas en situación de trabajo.

El tabú de los ’70: La violencia.
Los relatos históricos pos Dictadura han dejado –necesitan hacerlo - buena parte de la radicalidad obrera en la experiencia popular, encubierta en la neblina del olvido. Es necesario hablar de la violencia para descartar a una historia oficial que acusa al pueblo con esa “mala palabra”, como una puteada. Con “violencia”, se oculta, se injuria y se condena la acción vital de una buena parte de nuestra sociedad, quizá mayoritaria.
Creemos que en parte colaboró en esta política de olvido, aunque sin proponérselo, el impacto de la victimización de los desaparecidos, que ha hecho con que la atención sobre los años ‘70 se fijase en el rescate de memorias particulares o de organizaciones políticas de entonces, y no se haya conseguido profundizar una reflexión popular que asimile la experiencia social, intensa y masiva, de buena parte de los argentinos. Quizá colabore en ello el particular sentimiento al que aludió recientemente el filósofo Slavoj Zizek: que cuando la injusticia cometida sobre alguien ha sido tan atroz que la venganza no compensa, ni aún siendo del tipo ley del Talión, atroz de tal forma que la reconciliación es impensable, quien sabe sólo nos reste el camino de la eterna denuncia…

martes, 10 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (5)

Fragmento del artículo “Villa Constitución: la histórica huelga de 60 días”
Por Oscar Pacho Suarez

El país entero se conmovió con la huelga de Villa. Argentina estaba envuelta en una terrible ola fascista para 1975. La triple A avanzaba asesinando militantes políticos y sindicales; y desde el estado nacional se había producido una embestida “legal” para frenar las numerosas luchas obreras. La represión tenía una cobertura impresionante con la “Ley Antisubversiva” que había sido votada el año anterior por el Frejuli y los radicales de Balbín. La resistencia enfrentó a la burocracia, al gobierno y su aparato represor, que transformó a Villa en la prueba piloto de la represión y del golpe que vendría.

La huelga, la represión, los compañeros…
Los acontecimientos políticos en el país se sucedían a gran velocidad, las bandas fascistas de la triple A asesinaron a nuestros compañeros del PST en sendas matanzas en Pacheco y La Plata y comienzan a golpear con fuerza y saña a todo lo que oliera a clasismo. Como dijo el diputado del peronismo combativo Rodolfo Ortega Peña en el acto de repudio a la Masacre de Pacheco: “La responsabilidad política por estos asesinatos tiene nombre y apellido: Juan Domingo Perón”. El “Viejo” muere el 1º de Julio y con la asunción de Isabel y López Rega se intensifica una ofensiva fascista que va a jugarse en Villa todas las cartas contra la victoriosa lista Marrón que tres meses antes asumiría la conducción de la seccional.
Con el falso argumento del complot guerrillero en el cordón industrial y sostenido en la ley antisubversiva votada por el peronismo y el radicalismo en la madrugada del 20 de marzo de 1975, desembarcaron cientos de autos de la Triple A, de la JSP (brazo armado de la burocracia sindical) apoyados por divisiones especiales de las policías provinciales de Santa Fe y Pcia. de Buenos Aires. La crónica de esos días cuenta que fueron detenidos en todo este cordón industrial y en Villa especialmente, aproximadamente 150 compañeros, entre los que se contaba la Comisión Directiva de la UOM lista Marrón, casi la totalidad de las comisiones internas y cuerpo de delegados de las fábricas.
Comienzan así las tomas de fábricas y las asambleas a lo largo de cinco días que serían el prólogo de la Huelga larga de 60 días de 1975 que estamos homenajeando.

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (4)

Fragmento del libro "Sentencia para un complot. 1975 Villa Constitución" . Capítulo V, Páginas 57 y 58.
por Roberto J. A. Kalauz. 


"Ya eran las 5.30 y había que marcar la tarjeta cambiados con ropa de trabajo, pero ese día nadie llegó a horario.
Los operativos se llevaban a cabo en todo el cordón industrial, desde el norte del Gran Buenos Aires hasta San Lorenzo en Santa Fe. Los colectivos llenos de trabajadores eran parados y requisados buscando rastros del delirante complot. Carlos Sosa fue detenido, pues estaba en la lista negra, pero había dos trabajadores con el mismo nombre y apellido, entonces los dos fueron detenidos. Ese mecanismo se usó también con otros apellidos iguales. Lo tragicómico fue que después en Coronda liberaron al Sosa que buscaban y quedó detenido el otro Sosa (...) Los sesenta días de huelga se realizan en dos etapas. La primera cuando se toman las fábricas, hasta que nos dan el ultimátum para desalojarlas.
La segunda etapa de la huelga se dio luego de una semana de ocupación, nos retiramos y comienza la huelga prolongada en los barrios.
Fue difícil de resolver qué hacer, nos asaltó la duda shakesperiana; resistir o no resistir. Discutimos, resistir era una tradición en el movimiento obrero metalúrgico, resistir a la policía y al ejército...decidimos desalojar y continuar una huelga prolongada en los barrios. Era la tarde del 26 de marzo".

sábado, 7 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (3)


Fragmentos, relatos, recuerdos...

Los trabajadores de la educación y la huelga de Villa
por Any Miniello Ferri

En esa época los docentes viajábamos en el TIRSA. Una línea de ómnibus que recorría desde Rosario hasta San Nicolás por la vieja ruta 9.
Pasaba por todas las localidades... Villa Gdor. Gálvez, Pueblo Esther, Arroyo Seco, Fighiera, Empalme Villa Constitución, etc etc.
Los docentes de la zona no alcanzaban para cubrir los cargos… por eso muchos rosarinos encontrábamos trabajo por allá.
Me recibí en marzo del 75 e inmediatamente empecé a trabajar en Empalme Villa Constitución y en Fighiera. Desde el ómnibus se veían las fábricas del importante cordón industrial, que continuaba hasta San Nicolás.
Día tras día y durante el viaje nos fuimos conociendo.... el maestro que bajaba en Pueblo Esther... la profe que iba a Arroyo...
En la escuela de Empalme se ‘sentía’ el clima de la huelga… hermanos, hijos, padres… casi todos los alumnos y gran parte del personal de la escuela tenían a un ser querido o conocido allí adentro.
Hablaban de las fábricas como algo ‘que les pertenecía a todos’, era parte de la vida diaria. Hasta usaban las palabras de los obreros, el turno tal o cual, el horno tal o cual…. El pueblo - la fábrica… la fábrica - el pueblo… casi una fusión.

viernes, 6 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (2)


Fragmentos, relatos, recuerdos...

La infancia pasó como un viento. A la memoria del Negro Galarza.
por Maria Margarita Jouve

Al Negro Galarza lo conocí de casualidad en una reunión. Supe que había participado en la Huelga de Villa y a mí me interesaba preguntarle cosas que creía necesarias para mi literatura así que nos juntamos en una mesa de mates para poder conversar. Cuando Galarza hizo accesible su palabra yo encendí el grabador. Quería preguntarle su infancia y él hablaba de la Huelga, yo le decía que me cuente de sus padres y él hablaba de la Asamblea. Y así estuvimos como media hora sin poner de acuerdo preguntas con respuestas. Ante mi insistencia para que me contara el replicó “mire señora…para mí la infancia pasó como un viento”.

Me di por vencida en el afán de dirigirlo y dejé que hablara sin molestarlo. Cuando terminó se hablar se levantó y me dijo: “señora, usted que quiere hacer un libro, me dio una gran idea, que me ponga a escribir todo eso. Si quiere la próxima vez le cuento más cosas”.
Quedamos en que lo llamaría en cuanto tuviese mi idea redondeada. Después de un tiempo yo seguía dando vueltas sobre ese asunto de la escritura…en ese momento me enteré que a un par de meses de haber cobrado la pensión por los años ignominiosos de la prisión, Galarza había muerto.

jueves, 5 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (1)

Publicamos dos fragmentos que reflexionan sobre la experiencia obrera en Villa Constitución. Son fragmentos de un texto en preparación, sobre la historia obrera en los ´70.
Por Lelio Valdez

Al contrario del discurso oficial, que acusa a una izquierda extremista de forzar y generar hechos provocadores y radicales, sostenemos que muchos jóvenes militantes fueron constructores y colaboradores, inmersos en una tradición de largo alcance, que fue superior a ellos. El substrato formativo fue aquel clima de rebelión obrera e indisciplina fabril, un proceso mayor, o más subterráneo si se quiere, de organización por lugar de trabajo. En él estuvieron inmersos y en general subordinados.
Por otra parte, ha sido bastante común, en el intento de rescatar personajes y hechos, una lectura distorsionada desde la propia izquierda contemporánea, al presentar la historia de algunas luchas obreras como el resultado exitoso de un plan político previo, o el despliegue del liderazgo de algún agrupamiento – en general predecesor. En nuestra opinión, es más correcto partir de la idea contraria. Por eso insistimos en que hay que pensar en una historia política diversa de la tradicional, que es la de los gobiernos, las instituciones, de las organizaciones o de los hombres prominentes en fenómenos político-sociales relevantes.

lunes, 23 de febrero de 2015

Jon Beasley-Murray: “La clave del cambio social no es la ideología, sino los cuerpos, los afectos y los hábitos”

Entrevista a Jon Beasley-Murray, autor del importante y polémico ensayo Poshegemonía, sobre el concepto político de moda en España gracias a Podemos: la "hegemonía". 
Amador Fernández-Savater
20/02/2015 - 20:50h   

Según Antonio Gramsci, el poder es un centauro: mitad coerción, mitad legitimidad. El Estado mantiene su dominación por medio del consenso de los dominados. Y sólo allí donde no se logra el consenso, se recurre a la represión. El poder, por tanto, no sólo es un asunto de fuerza, sino sobre todo de hegemonía: persuasión, convencimiento, creencia, seducción. En este enfoque, la lucha ideológica se vuelve fundamental: deslegitimar la explicación dominante del mundo, provocar su descrédito, proponer una nueva explicación.

Hegemonía es hoy un concepto de moda en el debate político contemporáneo. En España ha irrumpido de la mano del grupo fundador y dirigente de Podemos. La lucha ideológica se desarrolla ahora en los platós de televisión donde se produce la opinión pública. Se trata de arruinar la legitimidad del relato que protegía al régimen del 78 y ofrecer una nueva explicación y un nuevo pacto social que se gane el consenso de la “mayoría social”.

John Beasley-Murray (@jbmurray) ha dedicado el largo trabajo de investigación culminado en su libro  Poshegemonía a cuestionar esta mirada sobre el orden social y esta comprensión 'discursivista' de la hegemonía, muy basada en la capacidad de articulación comunicativa de los intelectuales. Y no sólo. A partir de un minucioso acercamiento a los movimientos políticos latinoamericanos del siglo XX (el peronismo, los movimientos de liberación nacional y las guerrillas, etc.), Poshegemonía propone también otra lectura de lo que hace y deshace el orden de las cosas, de lo que sostiene la dominación y de lo que anima la revuelta, convirtiéndose en una aportación imprescindible a la discusión teórica que acompaña a las luchas contra el neoliberalismo.