viernes, 20 de marzo de 2015

La rebelión ocultada

A 39 años del Golpe Militar

Por Lelio Valdez
Lo que sigue fue pensado como un aporte a la organización de los trabajadores. Específicamente, a la construcción de poder obrero/trabajador, a la renovación y el fortalecimiento de prácticas autónomas en situación de trabajo.

El tabú de los ’70: La violencia.
Los relatos históricos pos Dictadura han dejado –necesitan hacerlo - buena parte de la radicalidad obrera en la experiencia popular, encubierta en la neblina del olvido. Es necesario hablar de la violencia para descartar a una historia oficial que acusa al pueblo con esa “mala palabra”, como una puteada. Con “violencia”, se oculta, se injuria y se condena la acción vital de una buena parte de nuestra sociedad, quizá mayoritaria.
Creemos que en parte colaboró en esta política de olvido, aunque sin proponérselo, el impacto de la victimización de los desaparecidos, que ha hecho con que la atención sobre los años ‘70 se fijase en el rescate de memorias particulares o de organizaciones políticas de entonces, y no se haya conseguido profundizar una reflexión popular que asimile la experiencia social, intensa y masiva, de buena parte de los argentinos. Quizá colabore en ello el particular sentimiento al que aludió recientemente el filósofo Slavoj Zizek: que cuando la injusticia cometida sobre alguien ha sido tan atroz que la venganza no compensa, ni aún siendo del tipo ley del Talión, atroz de tal forma que la reconciliación es impensable, quien sabe sólo nos reste el camino de la eterna denuncia…

martes, 10 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (5)

Fragmento del artículo “Villa Constitución: la histórica huelga de 60 días”
Por Oscar Pacho Suarez

El país entero se conmovió con la huelga de Villa. Argentina estaba envuelta en una terrible ola fascista para 1975. La triple A avanzaba asesinando militantes políticos y sindicales; y desde el estado nacional se había producido una embestida “legal” para frenar las numerosas luchas obreras. La represión tenía una cobertura impresionante con la “Ley Antisubversiva” que había sido votada el año anterior por el Frejuli y los radicales de Balbín. La resistencia enfrentó a la burocracia, al gobierno y su aparato represor, que transformó a Villa en la prueba piloto de la represión y del golpe que vendría.

La huelga, la represión, los compañeros…
Los acontecimientos políticos en el país se sucedían a gran velocidad, las bandas fascistas de la triple A asesinaron a nuestros compañeros del PST en sendas matanzas en Pacheco y La Plata y comienzan a golpear con fuerza y saña a todo lo que oliera a clasismo. Como dijo el diputado del peronismo combativo Rodolfo Ortega Peña en el acto de repudio a la Masacre de Pacheco: “La responsabilidad política por estos asesinatos tiene nombre y apellido: Juan Domingo Perón”. El “Viejo” muere el 1º de Julio y con la asunción de Isabel y López Rega se intensifica una ofensiva fascista que va a jugarse en Villa todas las cartas contra la victoriosa lista Marrón que tres meses antes asumiría la conducción de la seccional.
Con el falso argumento del complot guerrillero en el cordón industrial y sostenido en la ley antisubversiva votada por el peronismo y el radicalismo en la madrugada del 20 de marzo de 1975, desembarcaron cientos de autos de la Triple A, de la JSP (brazo armado de la burocracia sindical) apoyados por divisiones especiales de las policías provinciales de Santa Fe y Pcia. de Buenos Aires. La crónica de esos días cuenta que fueron detenidos en todo este cordón industrial y en Villa especialmente, aproximadamente 150 compañeros, entre los que se contaba la Comisión Directiva de la UOM lista Marrón, casi la totalidad de las comisiones internas y cuerpo de delegados de las fábricas.
Comienzan así las tomas de fábricas y las asambleas a lo largo de cinco días que serían el prólogo de la Huelga larga de 60 días de 1975 que estamos homenajeando.

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (4)

Fragmento del libro "Sentencia para un complot. 1975 Villa Constitución" . Capítulo V, Páginas 57 y 58.
por Roberto J. A. Kalauz. 


"Ya eran las 5.30 y había que marcar la tarjeta cambiados con ropa de trabajo, pero ese día nadie llegó a horario.
Los operativos se llevaban a cabo en todo el cordón industrial, desde el norte del Gran Buenos Aires hasta San Lorenzo en Santa Fe. Los colectivos llenos de trabajadores eran parados y requisados buscando rastros del delirante complot. Carlos Sosa fue detenido, pues estaba en la lista negra, pero había dos trabajadores con el mismo nombre y apellido, entonces los dos fueron detenidos. Ese mecanismo se usó también con otros apellidos iguales. Lo tragicómico fue que después en Coronda liberaron al Sosa que buscaban y quedó detenido el otro Sosa (...) Los sesenta días de huelga se realizan en dos etapas. La primera cuando se toman las fábricas, hasta que nos dan el ultimátum para desalojarlas.
La segunda etapa de la huelga se dio luego de una semana de ocupación, nos retiramos y comienza la huelga prolongada en los barrios.
Fue difícil de resolver qué hacer, nos asaltó la duda shakesperiana; resistir o no resistir. Discutimos, resistir era una tradición en el movimiento obrero metalúrgico, resistir a la policía y al ejército...decidimos desalojar y continuar una huelga prolongada en los barrios. Era la tarde del 26 de marzo".

sábado, 7 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (3)


Fragmentos, relatos, recuerdos...

Los trabajadores de la educación y la huelga de Villa
por Any Miniello Ferri

En esa época los docentes viajábamos en el TIRSA. Una línea de ómnibus que recorría desde Rosario hasta San Nicolás por la vieja ruta 9.
Pasaba por todas las localidades... Villa Gdor. Gálvez, Pueblo Esther, Arroyo Seco, Fighiera, Empalme Villa Constitución, etc etc.
Los docentes de la zona no alcanzaban para cubrir los cargos… por eso muchos rosarinos encontrábamos trabajo por allá.
Me recibí en marzo del 75 e inmediatamente empecé a trabajar en Empalme Villa Constitución y en Fighiera. Desde el ómnibus se veían las fábricas del importante cordón industrial, que continuaba hasta San Nicolás.
Día tras día y durante el viaje nos fuimos conociendo.... el maestro que bajaba en Pueblo Esther... la profe que iba a Arroyo...
En la escuela de Empalme se ‘sentía’ el clima de la huelga… hermanos, hijos, padres… casi todos los alumnos y gran parte del personal de la escuela tenían a un ser querido o conocido allí adentro.
Hablaban de las fábricas como algo ‘que les pertenecía a todos’, era parte de la vida diaria. Hasta usaban las palabras de los obreros, el turno tal o cual, el horno tal o cual…. El pueblo - la fábrica… la fábrica - el pueblo… casi una fusión.

viernes, 6 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (2)


Fragmentos, relatos, recuerdos...

La infancia pasó como un viento. A la memoria del Negro Galarza.
por Maria Margarita Jouve

Al Negro Galarza lo conocí de casualidad en una reunión. Supe que había participado en la Huelga de Villa y a mí me interesaba preguntarle cosas que creía necesarias para mi literatura así que nos juntamos en una mesa de mates para poder conversar. Cuando Galarza hizo accesible su palabra yo encendí el grabador. Quería preguntarle su infancia y él hablaba de la Huelga, yo le decía que me cuente de sus padres y él hablaba de la Asamblea. Y así estuvimos como media hora sin poner de acuerdo preguntas con respuestas. Ante mi insistencia para que me contara el replicó “mire señora…para mí la infancia pasó como un viento”.

Me di por vencida en el afán de dirigirlo y dejé que hablara sin molestarlo. Cuando terminó se hablar se levantó y me dijo: “señora, usted que quiere hacer un libro, me dio una gran idea, que me ponga a escribir todo eso. Si quiere la próxima vez le cuento más cosas”.
Quedamos en que lo llamaría en cuanto tuviese mi idea redondeada. Después de un tiempo yo seguía dando vueltas sobre ese asunto de la escritura…en ese momento me enteré que a un par de meses de haber cobrado la pensión por los años ignominiosos de la prisión, Galarza había muerto.

jueves, 5 de marzo de 2015

Luchas del pueblo: A cuarenta años de la huelga de Villa Constitución (1)

Publicamos dos fragmentos que reflexionan sobre la experiencia obrera en Villa Constitución. Son fragmentos de un texto en preparación, sobre la historia obrera en los ´70.
Por Lelio Valdez

Al contrario del discurso oficial, que acusa a una izquierda extremista de forzar y generar hechos provocadores y radicales, sostenemos que muchos jóvenes militantes fueron constructores y colaboradores, inmersos en una tradición de largo alcance, que fue superior a ellos. El substrato formativo fue aquel clima de rebelión obrera e indisciplina fabril, un proceso mayor, o más subterráneo si se quiere, de organización por lugar de trabajo. En él estuvieron inmersos y en general subordinados.
Por otra parte, ha sido bastante común, en el intento de rescatar personajes y hechos, una lectura distorsionada desde la propia izquierda contemporánea, al presentar la historia de algunas luchas obreras como el resultado exitoso de un plan político previo, o el despliegue del liderazgo de algún agrupamiento – en general predecesor. En nuestra opinión, es más correcto partir de la idea contraria. Por eso insistimos en que hay que pensar en una historia política diversa de la tradicional, que es la de los gobiernos, las instituciones, de las organizaciones o de los hombres prominentes en fenómenos político-sociales relevantes.

lunes, 23 de febrero de 2015

Jon Beasley-Murray: “La clave del cambio social no es la ideología, sino los cuerpos, los afectos y los hábitos”

Entrevista a Jon Beasley-Murray, autor del importante y polémico ensayo Poshegemonía, sobre el concepto político de moda en España gracias a Podemos: la "hegemonía". 
Amador Fernández-Savater
20/02/2015 - 20:50h   

Según Antonio Gramsci, el poder es un centauro: mitad coerción, mitad legitimidad. El Estado mantiene su dominación por medio del consenso de los dominados. Y sólo allí donde no se logra el consenso, se recurre a la represión. El poder, por tanto, no sólo es un asunto de fuerza, sino sobre todo de hegemonía: persuasión, convencimiento, creencia, seducción. En este enfoque, la lucha ideológica se vuelve fundamental: deslegitimar la explicación dominante del mundo, provocar su descrédito, proponer una nueva explicación.

Hegemonía es hoy un concepto de moda en el debate político contemporáneo. En España ha irrumpido de la mano del grupo fundador y dirigente de Podemos. La lucha ideológica se desarrolla ahora en los platós de televisión donde se produce la opinión pública. Se trata de arruinar la legitimidad del relato que protegía al régimen del 78 y ofrecer una nueva explicación y un nuevo pacto social que se gane el consenso de la “mayoría social”.

John Beasley-Murray (@jbmurray) ha dedicado el largo trabajo de investigación culminado en su libro  Poshegemonía a cuestionar esta mirada sobre el orden social y esta comprensión 'discursivista' de la hegemonía, muy basada en la capacidad de articulación comunicativa de los intelectuales. Y no sólo. A partir de un minucioso acercamiento a los movimientos políticos latinoamericanos del siglo XX (el peronismo, los movimientos de liberación nacional y las guerrillas, etc.), Poshegemonía propone también otra lectura de lo que hace y deshace el orden de las cosas, de lo que sostiene la dominación y de lo que anima la revuelta, convirtiéndose en una aportación imprescindible a la discusión teórica que acompaña a las luchas contra el neoliberalismo.

sábado, 7 de junio de 2014

Brasil: sobre las "Jornadas de Junio 2013"

Traemos el aporte del cineasta militante argentino-brasilero Carlos Pronzato con su documental

A PARTIR DE AGORA - As jornadas de junho no Brasil, 

rereferido a los acontecimientos del año 2013. De esta forma, divulgamos este esfuerzo de interpretación hecho en primera mano, en las voces de algunos protagonistas de aquellas luchas populares.




Ficha técnica:

Realizado a partir de entrevistas com ativistas de cinco capitais brasileiras, o material não é apenas uma ferramenta para o debate e a compreensão das Jornadas de Junho, mas também um instrumento de organização da luta política, característica marcante da militância audiovisual de Carlos Pronzato, que também dirigiu, entre outros, "O Panelaço - a rebelião argentina" (2002) e "Carlos Marighella - Quem samba fica, quem não samba vai embora" (2011).

Direção, roteiro e concepção: Carlos Pronzato
Direção de produção: Cristiane Paolinelli
Edição: Ricardo Gomes (Coletivo Das Lutas RJ)
Edição teasers e pesquisas de imagens adicionais: Richardson Pontone
Trilha: Apanhador Só - "Feliz 2014" e El Efecto - "Pedras e sonho"
Realização: Lamestiza Audiovisual

Brasil, fevereiro de 2014


Para ver el documental completo, clique aqui:


lunes, 21 de abril de 2014

Decrecimiento o barbarie, entrevista a Serge Latouche, por Monica di Donato



“El decrecimiento tan sólo resulta posible en una‘sociedad del decrecimiento’, es decir, en el marco de unsistema que se base en otra lógica”
Traducción del francés por Eric Jalain Fernández


La aparición del “Pequeño tratado del decrecimiento sereno”, publicado en España por Icaria Editorial, nos ha ofrecido la oportunidad de dialogar con Serge Latouche. Filósofo y economista francés, es uno de los opositores más conocidos del proceso de occidentalización del planeta y uno de los críticos más duros de la ideología universalista de   connotaciones utilitarias. Tras las huellas de las ideas de pensadores como Ivan Illich y Marcel Mauss, Serge Latouche reclama la liberación de la sociedad occidental de la dimensión universal de la economía, criticando, entre otras cosas, el concepto de desarrollo y las nociones de racionalidad y eficiencia económica. A través de las páginas de esta entrevista, el pensador francés afirma la necesidad de un cambio cul-
tural que desemboque en la creación de un nuevo enfoque, una nueva visión para abordar los problemas de un planeta al borde del colapso por hiperconsumo. Así, frente a la expansión ilimitada, Latouche propone replantearse el propio concepto de bienestar y de riqueza; frente al fetichismo del PIB, que nos convierte en víctimas de una economía agobiante y acelerada, habla de decrecimiento sereno y de la felicidad de la sobriedad.

  Para acceder a la entrevista completa haga clic aquí


jueves, 20 de marzo de 2014

El legado económico de Mandela, por Michael Roberts



“El legado económico de Mandela”, por Michael Roberts.

Traducción: Ramiro de Altube.[1]

La muerte de Nelson Mandela nos recuerda la gran victoria que las masas negras de Sudáfrica lograron sobre el violento, cruel y regresivo sistema del apartheid, primero alentado por el imperialismo británico y luego adoptado por la reaccionaria y racista clase dominante de Sudáfrica para preservar los privilegios de una pequeña minoría. Mandela pasó 27 años en la cárcel y las personas que él representaba libraron una larga y dura batalla para derrocar a un régimen grotesco, respaldado por las grandes potencias imperialistas, incluidos los EE.UU., durante décadas.
            A pesar de los esfuerzos de los conservadores británicos, particularmente bajo Margaret Thatcher, ganadora y jefa máxima (“diner-in-chief”) de todos los reaccionarios a nivel mundial, y los otros líderes imperialistas, el régimen sudafricano fue finalmente puesto de rodillas por los sacrificios de millones de sudafricanos negros: la fuerza de trabajo en las minas, los niños en las escuelas y el pueblo en los distritos segregados. Ellos fueron apoyados por las acciones solidarias de los trabajadores y el pueblo en la mayoría de los países a través de boicots, huelgas y campañas políticas. Fue una gran derrota para las fuerzas de la reacción en Gran Bretaña y Estados Unidos.

sábado, 28 de diciembre de 2013

La fiebre del Coltán - 3º parte, por Ramiro de Altube



 

GENOCIDIO EN LA REPUBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO:
LA REPRODUCCIÓN AMPLIADA DEL CAPITAL IMPERIAL EN PLENO SIGLO XXI
[¡Una película con muchos “actores”, tal como le gustaría a la teoría social!]
 
Una producción del tercer mundo que nos habla de cómo una de las principales materias primas de la producción capitalista actual se encarga de la muerte de millones de personas, muchos de ellos apenas niños, mientras el occidente venturoso maquina sobre su crisis de superproducción de riquezas y tecnologías “postmodernas”.
 
"Si no podéis eliminar la injusticia, por lo menos contádsela a todo el mundo"
[Alí Shariati, sociólogo iraní]
 

En RDC, mientras que el proceso de registro continúa con dificultades e irregularidades, el CENI, que destaca más de 28 millones de electores inscritos, ha decididó prorrogar 10 días el plazo de inscripción de los electores en seis provincias, es el caso de Kinshasa (más de 70 % de registradios a 26 de junio) antes de ser discutida posteriormente.

Por otro lado, la CENI[1] y las embajadas de los países occidentales invitan a los medios de comunicación a comprometerse en el proceso de sensibilización de las elecciones (de las que se puede temer que den lugar a una abstención fuerte), mientras que el gobierno otorgó 80 millones de dólares a la CENI en apoyo de estas elecciones y prometió otros 20 millones en julio. Del lado de la toma de posiciones occidentales, señalaremos que la subsecretaria de Estado americana para los asuntos africanos, de paso en Kinshasa, ha sido categórica sobre el papel de la MONUSCO[2] que podrá jugar sólo un papel de apoyo logístico a las elecciones, mientras que el gobierno americano declara que la RDC debe tener la libertad de determinar" la naturaleza precisa del proceso electoral" que debe sin embargo ser "libre, transparente y democrático".
Del lado europeo, se ha firmado un convenio de financiación de 47, 5 millones de euros en el marco del apoyo a las elecciones por la UE que confirma el despliegue de una misión de observación electoral en RDC. Por fin, el Senado belga invitó al gobierno a mantener el buen desarrollo del proceso electoral, particularmente por el envío de observadores del Parlamento y de la sociedad civil belga: ha hecho hincapié en el respeto de los derechos humanos y de la seguridad en RDC.

Revista de Análisis Regional Rosario Nº 6




Año 4 Nº6 –junio de 2012



Los pilares de sostenimiento del kirchnerismo
- A diez años de los inicios del régimen -



Revista de Análisis Regional Rosario. Año cuarto, Nº 6. ISSN: 2362-2962
Mayo de 2012, ciudad de Rosario, República Argentina. Editor responsable. Universidad Nacional de Rosario - UNR
Director: Ramiro de Altube
Grupo de trabajo y aportes: Ramiro de Altube, Damián Dombraski, Olivia Di Nardo, Nicolas Hawriluk, Lelio Valdez.

ÍNDICE

El kirchnerismo a diez años del 19 y 20 – propuesta de debate ………….  Página 3.
Los fundamentos “económicos” …………………………………………………………  Página 4.
Las regulaciones extraeconómicas y el “proyecto de país”..……………….  Página 15.
Conclusiones para el debate ………………………………………………………………. Página 25.

domingo, 3 de noviembre de 2013

La izquierda y el militante, por Miguel Puttini [Sept 2000- julio 2001]


Documentos de la crisis.
i."La Izquierda y el Militante"


Asistimos en estos tiempos al derrumbe terminal de todo un largo período signado por la lógica programática clásica. Su entero armazón, como así también cada uno de sus términos, sus objetivos y sus premisas, nos muestran hoy con toda claridad la imposibilidad de esta lógica para proponer un marco de pensamiento adecuado a cualquier manifestación de ruptura con el orden instituido. Para aquellos que han adoptado la perspectiva de mirar la situación sin ningún tipo de pudor ni respeto por la galería de próceres de las luchas populares, esta inadecuación absoluta indica tan sólo el acabamiento, la sentencia final, de un proceso que comenzara el mismo día en que los explotados y oprimidos de este mundo creyeron encontrar el fundamento de su destino y la garantía de su liberación en el seguimiento de un programa elaborado a sus espaldas y ajeno a sus intereses. Asistimos al fin de la capacidad explicativa y predictiva de esta lógica y al fin de su instrumento y encarnación: el partido.

viernes, 12 de julio de 2013

Cómo entender la Plaza Taksim, por Kerem Öksem

Los contornos de una nueva República y las huellas del pasado

Jadaliyya.org
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Mucho se está escribiendo sobre las protestas que vienen desarrollándose en Estambul y Turquía desde que activistas defensores del medio ambiente ocuparon inicialmente, el 28 de mayo, el Parque Gezi. En un intento por encontrarle sentido a los masivos disturbios sobrevenidos, han ido apareciendo diversos marcos de explicación: El primero del que se echó mano fue del prisma de la “República Tahrir ” y la “Primavera Árabe”, asimismo surgieron referencias a los “Indignados” de España y a los “Aganaktismenoi” de Grecia y también, cada vez más, al movimiento Ocupa. El levantamiento turco tiene muchos rasgos comunes con esos movimientos, sobre todo en su preocupación por los excesos de la reestructuración neoliberal y por las dinámicas del consiguiente activismo de base. Sin embargo, ninguno de esos marcos explica por qué esas protestas pudieron estallar a tan gran escala bajo las condiciones de un rápido crecimiento económico, de una reducción de las tasas de desempleo y de la pobreza urbana ni tampoco aclara el amplio espectro de los manifestantes. Tampoco nos ayudan a entender por qué las clases medias acomodadas fueron, y siguen siendo, la principal fuerza impulsora de las protestas.

martes, 2 de julio de 2013

"Las brechas sociales continúan": entrevista a Claudio Katz

La opinión de Katz, economista de izquierda, a 10 años de gobierno kirchnerista.


¿Tuvimos una década ganada o desaprovechada?
-Mario Hernandez (MH): Hemos presentado la I Asamblea de los Movimientos Sociales hacia el ALBA “Hugo Chávez Frías” y ahora vamos a conversar con uno de sus participantes, Claudio Katz de Economistas de Izquierda (EDI). ¿Qué nos podés comentar, vos que estuviste presente, de esta asamblea?
-Claudio Katz (CK): Fue una reunión muy importante, hubo 200 delegados, decenas de movimientos sociales, 22 países representados, se hizo en la escuela “Florestán Fernández” del Movimiento Sin Tierra de Brasil (MST) y todos convocados por la afinidad con el proyecto de integración del ALBA, de unidad latinoamericana, basado en la solidaridad y la cooperación, opuesto a los TLCs y diferenciado del Mercosur.
La novedad esta vez no fue una discusión técnica sobre iniciativas del ALBA como, por ejemplo, la moneda común, el sucre, sino un análisis de cómo avanzar por abajo en la integración de los movimientos sociales con una agenda propia. Fue una reunión muy fructífera porque se contrastaron experiencias nacionales, los mismos debates que hay aquí sobre el extractivismo se desarrollan en otros países y vamos aprendiendo de las distintas experiencias superando la mirada puramente local.
Hubo fuertes reflexiones sobre los gobiernos denominados progresistas, que en algunos casos profundizan inesperadamente lo imaginado y en otros defraudan las esperanzas que se habían depositado en ellos.
-En esta asamblea hubo una clara comprensión que la lucha social tiene que proyectarse en el plano político
-Creo que hay una nueva generación de militantes que se ha forjado en estas prácticas y exhibe un nivel de conciencia y politización muy superior a otros foros. Ya nadie hace el contraste entre movimientos sociales y partidos políticos, hay una clara comprensión que la lucha social tiene que proyectarse al plano político y además hay una convicción de que la batalla es contra el capitalismo, no solo contra el neo-liberalismo y, por eso, el retorno de la problemática por el socialismo estuvo presente.
Además se discutieron campañas, cómo avanzar en el plano económico, en el plano de la soberanía de los recursos naturales, conquistar la soberanía financiera, alimentaria y priorizar la batalla por Malvinas, la salida al mar de Bolivia, la exigencia que se vayan las tropas de Haití como una campaña continental. Te diría que el 2013 estará muy centrado en dos problemas: el proceso de paz en Colombia para que culmine positivamente y las elecciones en Honduras, donde hay que garantizar comicios libres porque hay posibilidades bastante interesantes para una coalición progresista. Esta vez se discutió no solo hacer declaraciones, hay muchas ideas de participar con brigadas, una actitud mucho más militante. Por lo tanto, fue una reunión muy motivante, bastante dominada por el impacto emotivo y el recuerdo de Chávez que es un poco la referencia de todos los presentes y la centralidad del ámbito brindado por el MST que no solo aportó instalaciones sino experiencia, una cultura, una mística de cómo construir procesos de movimientos sociales en América Latina.

jueves, 14 de marzo de 2013

Modernidad y premodernidad, por Juan José Tamayo



En el Vaticano conviven hoy dos tendencias no fácilmente armonizables: la espectacular representación de la dimisión y despedida del Papa, y el funcionamiento premoderno de la institución eclesiástica. Es lo que llamaría el filósofo de la esperanza Ernst Bloch la «no contemporaneidad». Lo estamos viendo y viviendo estos días, y lo seguiremos comprobando hasta que se produzca la elección del nuevo Papa.

Clic aquí para leer el artículo completo

sábado, 9 de marzo de 2013

Nuestro Chávez, por Claudio Katz

 

Chávez cuestionó a viva voz al capitalismo y recuperó un proyecto de emancipación que parecía sepultado. Retomó conceptos censurados

Aunque el final era esperado siempre quedaba una esperanza. Muchas voces pedían “que aguantara porque lo necesitamos”. No ocurrió y la tristeza embarga a millones frente a lo irreparable. Se ha ido un indispensable y ningún homenaje compensará la pérdida. Cada conmemoración elige un perfil: el líder, el comunicador, el tribuno, el volcán de energías, el osado. Pero algunos homenajes disuelven su revulsivo legado del socialismo y el ALBA.
Chávez cuestionó a viva voz al capitalismo y recuperó un proyecto de emancipación que parecía sepultado. Retomó conceptos censurados, recordó a los marxistas olvidados, denunció a la burguesía y declaró su admiración por Cuba. Transmitió ideas de igualdad social y democracia real que provocaron un terremoto en la conciencia de oprimidos. No defendió vagamente la dignidad y los derechos de los humildes. Convocó a imaginar una sociedad sin explotación, competencia, ni lucro.
Esta dimensión no sólo incomoda a los partidarios del “capitalismo serio”. También molesta a los sectarios, irritados con cualquier planteo desviado de su receta. Objetan la distancia entre el proyecto y su concreción, como si ellos hubieran probado alguna capacidad para acortar esa brecha. Chávez rescató al socialismo de los libros de historia, para situarlo nuevamente entre las posibilidades del futuro.
Volvió a demostrar que ese horizonte es compatible en América Latina con el patriotismo revolucionario. Repitió la trayectoria de los militares antiimperialistas que se radicalizaron convergiendo con las luchas sociales. Y logró una sintonía con su pueblo y un impacto continental, que nunca consiguieron Torrijos o Velazco Alvarado.
Con más cuidado hay que tomar las analogías con el peronismo. Es cierto que lideró la misma irrupción de mayorías silenciadas y la misma obtención de conquistas sociales. Pero Chávez seguía un camino de Cuba totalmente contrapuesto al orden conservador. Por eso nunca avaló la gestación aparatos tan regresivos como el justicialismo. En lugar de confrontar con la juventud movilizada propiciaba la Patria Socialista.
Chávez impulsó la integración regional, pero no idealizaba los negocios y las ganancias empresarias. Los aceptaba como un dato del escenario actual y los concebía como instrumentos de recuperación de soberanía. Su proyecto era el ALBA: la unidad por medio de la cooperación. Comenzó propiciando el intercambio de petróleo por educadores con Cuba y terminó auspiciando incontables campañas de solidaridad con los desamparados de Haití, los desposeídos de Centroamérica y los necesitados de Bolivia. Estas iniciativas fueron interpretadas como “maniobras de petro-diplomacia” por quiénes sólo conciben acciones guiadas por la codicia.
El ALBA ensaya otra construcción latinoamericana, con menos funcionarios y más movimientos sociales. Chávez lo concibió retomando la experiencia de Bolívar. Si la guerra de la Independencia se expandió liberando esclavos y eliminando servidumbres, la batalla actual contra el imperio exige mayor intervención de los sujetos populares. En la preparación de esa confrontación, no ahorró denuncias de la prepotencia estadounidense.
América Latina ha perdido la voz de radicalidad que sobresalía en todos los foros, para pavimentar una estrategia antiimperialista. Se ha creado un gran vacío regional que no tiene sustituto (por el momento). Cuando se discute si Cristina o Dilma cuentan con el carisma suficiente para reemplazarlo se olvida el contenido del liderazgo vacante. El comandante decía la cruda verdad porque no temía desafiar a los poderosos. Por eso se burlaba de los diplomáticos yanquis y de los reyezuelos europeos que intentaron acallarlo.
Chávez supo combinar consecuencia con inteligencia en la evaluación de las relaciones de fuerza. Esa capacidad fue muy visible en el último período, cuando delegó el gobierno, forjó un equipo, posicionó a Maduro y debilitó a Capriles. Así conjuró el vacío de poder que tanto añora la derecha. Pero aceleró su propio final, con las energías desplegadas en la campaña electoral.
El resultado de esos comicios ha sido indigerible para los custodios del orden republicano que digitan los poderosos. Cuestionan al terrible autoritario, que arrasó en 13 elecciones cristalinas y al espantoso censor, que siempre pudieron insultar desde los medios de comunicación. La sobriedad profesional en el manejo posterior de la enfermedad presidencial debería servir de modelo, a todos los negociantes del periodismo, que lucran con la tragedia de un paciente terminal.
La disputa entre profundizar o congelar el proceso venezolano se ha tornado más incierta. Hay una tensión cotidiana con los burócratas que utilizan el disfraz bolivariano para enriquecerse, recreando el rentismo exportador y el consumo improductivo. Bloquean la construcción de una economía industrial, eficiente y auto-abastecida en alimentos. Acumulan fortunas con la intermediación de las divisas del fondo petrolero, agigantan el déficit fiscal y preservan el ciclo de las devaluaciones.
Por su parte muchos los opositores reconocen, ahora, el gran cambio perpetrado en la distribución de la renta petrolera. Aceptan que esos recursos fueron provechosamente canalizados hacia la alimentación, la educación, la salud y la vivienda popular. Nunca explican por qué razón, ningún presidente anterior concretó esa transformación.
Las conquistas logradas están a la vista y son muy significativas. Pero no alcanzan y podrían perderse si se pospone la radicalización del proceso económico. Ya no hay un conductor y llegó el momento para conformar direcciones más colectivas y electas por la base. Esta evolución es posible por el carácter inesperado de los procesos históricos. Nadie imaginaba, por ejemplo, hace diez años el giro que introduciría el movimiento bolivariano.
Chávez ingresa en la historia por la puerta grande para ocupar un lugar junto al Che. Guevara fue el símbolo de una revolución ascendente que despertó grandes expectativas en la expansión inmediata del socialismo. Chávez apareció en otro contexto. Expresó las rebeliones que conmovieron a Sudamérica al comienzo del siglo XXI y encarnó los triunfos contra el neoliberalismo. Dos figuras excepcionales para dos momentos de un mismo recorrido hacia la igualdad, la justicia y la emancipación.

* Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su página web es: http://katz.lahaine.org

miércoles, 6 de marzo de 2013

Homenaje a Chávez por Néstor Kohan



6/3/2013 Hugo Chávez, el odio del imperialismo y de las burguesías, el amor de los pueblos rebeldes x Néstor Kohan - La Haine   

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Faltándole el respeto a los esquemas, pero no a la revolución, Hugo Chávez, sumamente iconoclasta, no tuvo miedo de conjugar a Marx con Bolívar ni al Che Guevara con Jesús
 
Tristeza y dolor. De allí partimos. ¿Por qué disimular los sentimientos y disfrazarlos con refinamientos artificiales que se cocinan en su propia tinta y, en última instancia, no dicen absolutamente nada? Sí, tristeza y dolor ante la muerte de un compañero y un luchador que se jugó la vida más de una vez por los humildes, por los de abajo y que se animó a enfrentar a la potencia más agresiva y feroz de todo el planeta. Pero también todo nuestro reconocimiento, nuestro respeto, nuestro emocionado homenaje.
Al leer diversas notas y artículos, escritos sobre la muerte reciente de Hugo Chávez, percibo en la intelectualidad de izquierda, crítica o progresista, cierta actitud vergonzante. Le rinden respeto, pero “con cuidado” y sin salirse, claro, de los buenos modales.
Como si al rendir el homenaje que se merece este enorme luchador fallecido tuvieran que hacer reverencias y justificarse ante los críticos de Chávez, la socialdemocracia (abiertamente proimperialista), el autonomismo (sí, pero no, quizás, tal vez, aunque un poquito, no obstante, sin embargo) o diversas variantes de la izquierda eurocéntrica (que añorando un esquema simplificado de la revolución bolchevique desconoce cualquier novedad en la historia —sobre todo si sucede en el Tercer Mundo— y en la práctica cotidiana termina siendo más tímida y suave que la Madre Teresa de Calcuta).
Ninguna vergüenza compañeros, no hay que pedir perdón, compañeras. No tengan miedo, no se cuiden tanto. Hugo Chávez se merece el homenaje y el reconocimiento sincero y abierto de los pueblos en lucha de todo el continente. Sin medias tintas. Sin calculitos mediocres, pusilánimes y timoratos. Chávez se la jugó, arriesgó el pellejo, estuvo a punto de morir en un golpe de Estado y no se arrodilló ni tuvo miedo ante el enemigo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Realidades, mentiras y hechos, por Joseph Massad

Israel basa buena parte de su apoyo internacional en mentiras que presenta como “hechos”
Realidades, mentiras y hechos

Al-Jazeera

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

En 1991, comenzaron negociaciones oficiales y extraoficiales entre la Organización por la Liberación de Palestina (OLP) (y los palestinos asociados con ella) y el gobierno israelí. Entonces, Israel había ocupado Cisjordania (incluido Jerusalén Este) y la Franja de Gaza durante los 24 años anteriores. Actualmente, 20 años después, Israel y el presidente Obama insisten en que la única manera de llegar a la paz, y presumiblemente terminar la ocupación, es continuar con negociaciones. No está claro si lo que afirman Obama e Israel es que Israel necesita 24 años de negociaciones para terminar con sus 24 años de ocupación de tierra palestina, para que cuando termine la ocupación, haya durado 48 años.
Es, por cierto, la interpretación optimista de las posiciones de Israel y EE.UU.; la realidad de las negociaciones y de lo que apuntan a lograr es, sin embargo, mucho más insidiosa.
Las negociaciones se han basado en objetivos específicos para terminar con ciertos aspectos de la relación israelí con los palestinos, es decir algunas de las partes introducidas desde la guerra de 1967 y la ocupación, el comienzo de asentamiento colonial exclusivamente judío en esos territorios. Pero lo que siempre permanece al margen de las negociaciones es el núcleo mismo de la relación palestina-israelí que dicen a los palestinos que no pueden ser parte de ninguna negociación.
Esos temas cruciales excluidos incluyen lo que sucedió desde 1947-1948, incluida la expulsión de 760.000 palestinos, la destrucción de sus ciudades y pueblos, la confiscación y destrucción de su propiedad, la introducción de leyes discriminatorias que legalizan el privilegio racial, colonial y religioso judío, que niegan a los ciudadanos palestinos de Israel la igualdad de derechos y niegan el derecho al retorno de los refugiados.
Sin embargo, este núcleo, que los israelíes resumen como el derecho a existir de Israel, y el de que lo reconozcan como un Estado “judío”, es lo que invocan siempre los propios israelíes como fundamental para el comienzo y el fin exitoso de las negociaciones y que los palestinos, insisten los israelíes, se niegan a discutir.
Pero los temas centrales de la cuestión de la relación entre palestinos e israelíes siempre se han basado en las reivindicaciones históricas, geográficas y políticas del pueblo palestino y del movimiento sionista.
Mientras los palestinos siempre han basado sus afirmaciones en hechos verificables y verdades que han sido acordadas y reconocidas por la comunidad internacional, Israel siempre ha basado las suyas en hechos concretos en el terreno que ha creado por la fuerza y que la comunidad internacional solo ha reconocido retroactivamente como “legítimos”.
¿Cómo se puede entonces discriminar entre esas nociones en competencia de verdades y realidades por una parte, y hechos concretos en el terreno, por el otro?
Las verdades esenciales de EE.UU. y los planes israelíes fueron mejor articuladas el pasado mes en los discursos de Obama y del primer ministro israelí Netanyahu ante las Naciones Unidas (ONU) en respuesta a la solicitud de la OLP de reconocimiento de Palestina como Estado miembro de la ONU. En esa ocasión tanto Netanyahu como Obama invocaron lo que llamaron “verdades” y “hechos” para insistir en los hechos concretos de Israel en el terreno.
Como mostraré, su estrategia se ha estructurado para convertir los hechos concretos israelíes sobre el terreno de antónimos de verdades y hechos a sinónimos de esos términos.

martes, 6 de noviembre de 2012

Prefacio al libro Orientalismo, por Edward Said



Hace nueve años escribí un epílogo para Orientalismo, que -intentando clarificar lo que consideraba haber dicho y no dicho- enfatizaba no sólo las muchas discusiones abiertas desde que mi libro apareció en 1978, sino el curso de las crecientes malinterpretaciones de un trabajo en torno a las representaciones de "el Oriente".




Que hoy me sienta más irónico que irritado acerca de este hecho es un signo de la tanta edad que se ha colado a mi interior. Las muertes recientes de mis dos mentores principales, intelectual, política y personalmente -Eqbal Ahmad e Ibrahim Abu-Lughod-, me han traído tristeza y pérdida, pero también resignación y una cierta entereza para seguir adelante.

En Out of Place (Fuera de lugar), 1999, describía los extraños y contradictorios mundos en los que crecí, proporcionándome a mí y a mis lectores un recuento detallado de los ambientes que, pienso, me formaron en Palestina, Egipto y Líbano. Pero era un relato muy personal de todos esos años de mi involucramiento político -que comenzó después de la guerra árabe-israelí de 1967-, y se quedó corto.

Orientalismo es un libro atado a la dinámica tumultuosa de la historia contemporánea. Abre con una descripción, que data de 1975, de la guerra civil en Líbano, que terminó en 1990. Llegamos al fracaso en el proceso de paz de Oslo, al estallido de la segunda intifada, y el terrible sufrimiento de los palestinos de las reinvadidas franjas de Cisjordania y Gaza. La violencia y el horrible derramamiento de sangre continúan en este preciso instante. El fenómeno de los bombazos suicidas ha aparecido con todo el odioso daño que ocasionan, no más apocalíptico y siniestro que los sucesos del 11 de septiembre de 2001 con su secuela en las guerras contra Afganistán e Irak. Mientras escribo estas líneas continúa la ocupación imperial ilegal de Irak a manos de Gran Bretaña y Estados Unidos. Su estela es en verdad horrible de contemplar. Se dice que todo esto es parte de un supuesto choque de civilizaciones, interminable, implacable, irremediable. Yo, sin embargo, pienso que no es así.

martes, 2 de octubre de 2012

Foxconn y lucha de clases en China, por Rolando Astarita

En su edición de ayer (25/09/12) La Nación informa sobre el estallido de un fuerte
conflicto en la planta de 80.000 empleados que Foxconn posee en Taiyuan, China.
Ocurrió durante el fin de semana del 22 y 23 de septiembre, y dejó un saldo de 40
trabajadores heridos y varios detenidos. “Detrás del nuevo iPhone5, la furia de los
obreros chinos”, titula la periodista, Natalia Tobón, y escribe: “El esperado lanzamiento
del iPhone5 fue todo un éxito de ventas, pero un estallido de furia en una fábrica china
desnudó el lado más oscuro de los productos Apple”. Según Tobón, varios trabajadores
informaron a los medios chinos que un guardia de seguridad estaba golpeando a un
trabajador, y más de 200 compañeros salieron a defenderlo. El enfrentamiento con
el personal de seguridad habría durado unas cuatro horas. “La firma tiene un negro
historial de suicidios, denuncias laborales, pésimas condiciones sanitarias y mal pago
que motivan constantes protestas”, agrega. Lo sucedido en Foxconn se inscribe en
un contexto de creciente resistencia de la clase trabajadora de China a la explotación.
Vale la pena entonces ampliar un poco la información.






Explotación y suicidios

Con 1,2 millones de empleados en todo el mundo, Foxconn es el mayor fabricante
de componentes electrónicos. De origen taiwanés, en 1988 abrió su primera planta
en China, buscando bajar los costos, salariales en primer lugar. Desde entonces no
dejó de expandirse; actualmente es la mayor empleadora privada en China, y también
posee fábricas en Eslovaquia, Polonia, República Checa, India, México y Brasil,
además de Taiwan. En 2011 la empresa informó que estaba considerando realizar una
inversión en Brasil de 12.000 millones de dólares y también ampliar su inversión en
México. Solo en su planta china de Shenzhen trabajan unas 270.000 personas; incluye
dormitorios, negocios internos, restaurantes, hospital y lugares para hacer deportes.
Las denuncias sobre las condiciones de explotación en Foxconn tuvieron resonancia
mundial a partir de la ola de suicidios ocurrida en la planta de Shenzen, en 2010.
Ese año, 18 empleados intentaron suicidarse, y 14 lo lograron. Por entonces, los
trabajadores recién ingresados recibían el salario mínimo de 130 dólares, más
alojamiento y comida. Era más de lo que se pagaba en el resto de China, pero las
condiciones de trabajo eran extenuantes y muchos no resistían. Según The Economist
del 27/05/10, de manera regular los trabajadores de Foxconn están obligados a superar
las 36 horas semanales de horas extras que son permitidas como máximo en China.
De acuerdo a una investigación realizada por Apple, un tercio de los trabajadores de la
planta de Longhua excedía las 60 horas semanales. Pero las historias individuales de
algunos trabajadores son más reveladoras que las cifras globales. Tomemos el caso
de Ma Xiangpian. Ma tenía 19 años, provenía de una aldea campesina empobrecida,
y fue hallado muerto en frente de su edificio de dormitorios; compartía el dormitorio
con otros nueve trabajadores. Su hermana también trabajaba en la empresa, pero
renunció luego de la muerte de su hermano. La familia dice que Ma odiaba el trabajo,
que había tomado unos pocos meses antes. Se trataba de un turno de noche, de 11
horas, siete noches a la semana, fundiendo plásticos y metal en partes electrónicas,
entre humo y polvo. Luego de una discusión con su supervisor, Ma fue puesto a limpiar
baños. En el mes anterior a su muerte Ma trabajó 286 horas, incluyendo 112 horas de
sobretrabajo. Por todo eso, aún con la paga por trabajo extra, ganó un promedio de un
dólar por hora. Ma se suicidó y fue encontrado muerto el 23 de enero. La familia pidió
compensación a la empresa, pero ésta se negó (The New York Times, 6/6/2010).
Preocupada por la repercusión que habían tomado estas muertes, la empresa puso
una línea de asesoramiento y consuelo, contrató sicólogos y monjes budistas, y abrió
un centro para aliviar el stress, donde los trabajadores son invitados a golpear un saco
con una foto con la cara de su supervisor. También elevó los salarios, que son
empujados por una ola de protestas obreras en todo China. Pero las condiciones
laborales siguieron siendo de intensa explotación. En 2011 The Mail of Sunday, de
Inglaterra, envió periodistas a que entrevistaron trabajadores de la planta de Shenzen.
Aquí un testimonio: “Tenemos que trabajar demasiado duro y siempre estoy cansado.
Es como estar en el ejército. Nos hacen estar parados por horas. Si nos movemos, nos
castigan haciéndonos estar parados todavía más tiempo... Tenemos que trabajar sobre
tiempo si se nos dice y solo podemos volver a nuestros dormitorios cuando nuestro
encargado nos da permiso... Si nos piden que hagamos sobre tiempo, debemos
hacerlo. Después de trabajar 15 horas, hasta las 11,30 de la noche, nos sentimos tan
cansados”. Otros trabajadores dicen que entre los castigos figura hacer leer a los
trabajadores “autocríticas” en voz alta. Hay casos en que son presionados a trabajar
hasta 13 días seguidos. La rotación es muy alta, se considera entre el 30% y 40%,
porque la gente no aguanta, y sale de la empresa desmoralizada. Algunos trabajadores
dicen que se sienten como robots. Un trabajador decía que sentía que su vida está
vacía y que trabaja como una máquina. Una investigación realizada por Students &
Scholars Against Corporate Misbehaviour (Sacom) sostiene que en la empresa hay
condiciones de tipo militar donde los empleados están obligados a sentarse en líneas
exactas, trabajando intensamente, y no son autorizados a hablar. Los trabajadores,
sigue el informe, sienten el hostigamiento de los guardias y deben vivir en los
dormitorios de la empresa. En su nota, Tobón transcribe el testimonio de un periodista
chino que se infiltró en la planta de Taiyuan durante 10 días. Relata que trabajaban en
turnos de 12 horas, sin descanso. “Nos pedían que siguiéramos trabajando, pues la
línea de producción se basa en una cinta transportadora, y ninguno puede parar”.



Robots, arma del capital

En El Capital Marx sostiene que la máquina es un arma contra la clase obrera. “El
capital proclama y maneja, abierta y tendencialmente, a la maquinaria como potencia
hostil al obrero. La misma se convierte en el arma más poderosa para reprimir las
periódicas revueltas obreras, las strikes (huelgas), etc., dirigidas contra la autocracia
del capital” (t. 1, p. 530, Siglo XXI). En palabras de Ure, citado por Marx, con la
máquina se trata de “restablecer los legítimos derechos” de los capitalistas, imponiendo
la docilidad a la mano de obra rebelde.
La idea se aplica al siglo XXI. En agosto de 2011 diversos medios informaron del plan
de Foxconn de incrementar el número de robots que utiliza en sus líneas de producción
en China, de los actuales 10.000 a un millón para 2013. La “anticuada” tesis de Marx
reaparecía en los comentarios que acompañaban la noticia. Según Reuters: “La movida
de Foxconn evidencia una creciente tendencia hacia la automación entre las empresas
chinas en la medida en que cuestiones laborales, tales como huelgas de alto perfil y
suicidios de trabajadores afectan a las empresas en sectores que van desde autos a
tecnología”.
"Huelgas de alto perfil" y "suicidios de los trabajadores". La alternativa parece clara:
enfrentamos al capital, o la vida no es digna de ser vivida. Esta es la maravilla del
capitalismo chino (el carácter capitalista de China lo analizo aquí). Lo ocurrido en
Foxconn la semana pasada no es un hecho aislado. Hace poco más de un año, The
Economist del 31 de julio 2011 titulaba en tapa “The rising power of China`s workers”, y
decía: “La inquietud laboral en China es más común de lo que usted puede pensar. Las
cortes laborales trataron más de 280.000 disputas en 2008, de acuerdo a Outlook
Weekly, una revista oficial. Es difícil saber si la inquietud está creciendo, pero al menos
el gobierno parece pensar que sí. La misma fuente informa que las disputas en la
primera mitad de 2009 eran 30% más altas que un año antes. Guangdong, una
provincia preferida por las compañías extranjeras, sufrió al menos 36 huelgas entre el
25 de mayo y el 12 de julio, de acuerdo a China Daily, un periódico gubernamental”. La
nota apelaba a Marx para explicar el fenómeno. “Al concentrar a la gente en un lugar,
sostuvo Marx, las fábricas convierten a una multitud de extranjeros en una ‘clase’:
conscientes de sus intereses, unidos unos con otros, y contra el patrón”. Los
trabajadores de la costa “migraban desde todo el país, saltaban de una planta a otra, y
se retiraban a sus pueblos cuando los tiempos eran malos”. Pero los huelguistas de
empresas como Honda han cambiado, ya que tienen más educación que el trabajador
inmigrante rural promedio, y “también se entrenaron juntos, lo que puede haberles
dado el cemento social para organizar su protesta”.


Historia de un ascenso de luchas

Debería tenerse en cuenta que el ascenso de las luchas obreras se produce desde
hace años. En 2004, y según el Ministerio de Seguridad Pública, los incidentes y
demostraciones laborales habían sido 74.000, contra solo 10.000 una década antes,
y 58.000 en 2003 (The New York Times, 24/8/05). En los siguientes años continuó
incrementándose la conflictividad. Un hito fue la aprobación, en 2007, de la Ley de
Contrato Laboral. Es que en China hay unos 130 millones de trabajadores que son
emigrantes, y la mayoría no tenía contrato, y debía aceptar todas las condiciones
que les imponían las patronales. La ley reconoció el derecho de los trabajadores a
negociar su contrato por escrito, y estableció que fuera más difícil el despido. También
se votaron leyes para el arbitraje de disputas, la promoción del empleo y contra la
discriminación laboral. Esta legislación hizo a los trabajadores más conscientes de
sus derechos. Pero una vez aprobada, las empresas empezaron a eludir algunas de
sus disposiciones. El gobierno, por su parte, no puso empeño en hacerla cumplir,
ni dio poder a los trabajadores para que defiendan sus derechos sobre una base
colectiva. Los gobiernos locales raramente se ocupan en hacer cumplir la ley, en
especial cuando entra en conflicto con sus intereses locales. La central sindical de toda
3
Rolando Astarita Foxconn y lucha de clases en China
China, ACFTU (su sigla en inglés), tampoco puso empeño. En 2008 seguía habiendo
muchas violaciones a los derechos de los trabajadores. Por ejemplo, un estudio en
Shenzhen demostró que 26,6% de los trabajadores no tenían contratos, y que 28% de
los contratos ofrecían menores salarios que el mínimo legal. Casi dos tercios de los
trabajadores entrevistados dijeron que debían trabajar más de las horas estipuladas en
los contratos. De acuerdo al Ministro de Recursos Humanos de China, en 2008 unos
15,6 millones de trabajadores no tenían contratos.
Esta situación alimentó la conflictividad. Luego de la aprobación de la Ley de
Contrato Laboral, las disputas se incrementaron, llegando a fin de 2007 a 693.000, e
involucrando 1,2 millones de obreros. Los comités de arbitraje de disputas laborales
aceptaron 350.000 casos, un aumento del 10,3% con respecto a 2006; comprendían
en total 650.000 obreros. En muchos conflictos los trabajadores organizaron huelgas y
protestas, pidiendo la intervención del gobierno; la mayoría de las veces tuvieron éxito.
Los conductores de taxis hicieron huelga, y en decenas de ciudades obligaron a los
gobiernos locales a recortar las tasas excesivas que imponían las empresas de taxis.
En Dongguan, en el centro de la China manufacturera, miles de obreros despedidos
de las fábricas aseguraron los pagos de sus salarios atrasados, luego de grandes
manifestaciones frente al edificio municipal. Es importante destacar también que en
casi todas estas manifestaciones estuvo ausente la Federación de Sindicatos de Toda
China (All-China Federation of Trade Unions ACFTU), el único sindicato legal, es visto
por la mayoría de los trabajadores como irrelevante para sus necesidades, y por lo
tanto crecientemente toman las cosas en sus manos.



Durante la recesión, y después

La conflictividad continuó en 2008. De enero a septiembre las protestas por atrasos
en los salarios comprendieron aproximadamente la mitad de los conflictos tratados
oficialmente en Guangdong. En Dongguan, los incidentes de esta tipo en los cuales
los trabajadores bloquearon caminos principales, representaron el 40,5% del total. En
la última parte de 2008, y en 2009, la crisis se hizo sentir con fuerza. En las ciudades
costeras, cerraron unas 670.000 empresas, que empleaban trabajo intensivo. Como
consecuencia, 25 millones de trabajadores emigrantes perdieron sus empleos; a esto
se agregaban los seis o siete millones de recién graduados que buscaban empleo
por primera vez. Muchos trabajadores eran despedidos sin indemnizaciones, y los
contratos laborales se convirtieron en letra muerta. Las empresas argumentaban
que por la crisis no podían respetarlos. Muchas empresas redujeron bonificaciones,
congelaron los salarios o los “flexibilizaron”, no pagaban las vacaciones, y algunas
dejaron de pagar a la seguridad social. Según un estudio (Su Hainan), entre la segunda
mitad de 2008 y la primera de 2009, los salarios en las empresas con orientación
exportadora, de tamaño mediano o pequeño, fueron reducidos entre el 20 y 30%. El
Gobierno, a su vez, congeló los salarios mínimos en noviembre de 2008. Algunos
Gobiernos provinciales contribuyeron con el capital introduciendo el sistema “de tres
flexibilidades”: utilización flexible de los trabajadores; flexibilidad en las horas de
trabajo; y salarios flexibles.
A pesar del aumento de la desocupación, la conflictividad se mantuvo, e incluso
pudo haber aumentado. En la primera mitad de 2009 se habían aceptado 170.000
casos de conflictos laborales en tribunales, un incremento del 30% con respecto al
mismo período del año anterior. Muchos obreros industriales participaron en protestas
de masas. En abril, más de 1000 obreros de una fábrica textil, en Baoding, Hebei,
organizaron una marcha hacia la capital; en julio, trabajadores de la fábrica Wuhan
realizaron tres bloqueos de caminos; en agosto, en una empresa siderúrgica, un
directivo fue tenido cautivo por 90 horas; en noviembre, trabajadores de una empresa
de maquinarias en Chongging fueron la huelga.
Con la recuperación económica, que se produjo a partir del segundo trimestre de 2009,
los conflictos tomaron un carácter más ofensivo. La clase obrera buscó recuperar el
terreno perdido con la crisis. China Daily, un diario del gobierno, informaba que solo
entre el 25 de mayo y el 12 de julio de 2010, había habido al menos 36 huelgas en a
provincia de Guangdong, donde están radicadas muchas empresas multinacionales
(The Economist, 31/07/10). Los trabajadores exigían salarios mejores salarios y
condiciones laborales; y en algunos casos, el derecho a formar un sindicato propio.
En una importante huelga en la planta de Foshan de Honda, en 2011, los trabajadores
formaron una organización separada del sindicato oficial, que eligió delegados de
forma independiente para negociar con la dirección de la empresa. El éxito de los
trabajadores de esta planta incitó a otros obreros de las plantas de Honda a encarar
acciones, demandando las mismas condiciones que en Foshan. Se consiguieron
importantes aumentos, del 30%, y en alguna de las plantas proveedoras, de hasta el
47%.
Por otra parte, en varias ciudades los salarios mínimos fueron aumentados un 20%.
Las autoridades se ven obligadas a tener una actitud más conciliadora hacia las
protestas obreras. De todas maneras los líderes obreros todavía son hostigados y
detenidos; y no existe el derecho de huelga, o la libertad de asociación. Las conquistas
laborales generan ánimo, y crean plataformas para nuevas luchas, como sucedió con la
ley de del contrato laboral.
Naturalmente, los economistas dicen que las subas de salarios están erosionando la
competividad de las empresas chinas. Según Dong Tao, economista en jefe del Credit
Suisse de la región, los salarios de los trabajadores migrantes de Foxconn aumentaron
entre un 30 y 40% en 2010, y esperaba que crecieran entre el 20 y 30% anualmente
al menos hasta 2013 (Financial Times, 1/08/11). De ahí el programa de incrementar la
robotización.







En conclusión, en China estamos asistiendo a un proceso que en sus líneas
tendenciales ya era descripto por Marx y Engels a mediados del siglo pasado: “El
progreso de la industria, cuyo agente involuntario y pasivo es la burguesía, sustituye,
con la unificación revolucionaria de los obreros por la asociación, su aislamiento
provocado por la competencia. Al desarrollarse la gran industria, pues, la burguesía,
por consiguiente, produce sus propios enterradores” (El Manifiesto Comunista). No es
casual que The Economist, con su habitual instinto de clase, cite a Marx. Retengamos
la importancia del hecho: doscientos trabajadores de Foxconn salieron a defender a
un compañero, abusado por la patronal. Esto se llama lucha de clases. Es el conflicto
entre el capital y el trabajo, en su manera más pura y directa. Es el producto genuino
del modo de producción capitalista. En medio de tanto cinismo burgués, de tanta
adaptación al “establishment”, de tanto cortesano y de tanta obsecuencia, no puede
haber mejor noticia para los socialistas. En una próxima nota me propongo examinar
otro aspecto de este combate: el cuestionamiento y la crítica al trabajo alienado, e
inhumano, bajo el modo de producción capitalista.

Rolando Astarita
Buenos Aires, 2012
http://rolandoastarita.wordpress.com/